2 de agosto de 2021

Neofeudalismo y Renta Básica Universal

"...y el tercer estamento, el de la servidumbre, los siervos, la clase trabajadora precarizada, que recibirá las migajas del Estado para la subsistencia..."
El “Estado presente” o sobre la zoncera posmoderna de la providencia estatal
 
Por Cristian Taborda

La idea del “Estado presente” es otra de las que hemos llamado zonceras posmodernas, es una de las tantas zonceras instaladas por la hegemonía cultural. Durante varios años se ha construido una narrativa en torno a la necesidad de un Estado providencial, casi mítico, que saliera a contrarrestar las desigualdades y genere “igualdad de oportunidades”. Fíjese, lo que hay que crear son oportunidades para salir a la competencia, sin importar el punto de partida, no condiciones sociales dignas que eleven la calidad de vida personal y social: es la necesidad de crear consumidores que vivan a cualquier precio y no una vida justa.

El Estado Providencia que debía salir a crear igualdad de oportunidades ha terminado creando una mayor desigualdad social y en lugar de asistir a los trabajadores concluye explotándolos, desfinanciándolos para intentar cubrir subvenciones, celebradas de modo festivo, bajo la proclama buenista de construir una “sociedad más igualitaria”, otra zoncera, a pesar de que la realidad demuestre lo contrario.

Aquí, otro punto para prestar atención, no se busca la justicia, sino el igualitarismo a través del distribucionismo de planes sociales, ahora, con el “último grito de la moda” traída desde el Foro de Davos, la propuesta de implementar una “Renta básica universal” para de una buena vez solidificar la estratificación social en un neofeudalismo financiero: con un primer estamento, el de la aristocracia financiera o los señores del dinero; el segundo estamento, el del nuevo clero, intelectuales y periodistas que llevan la palabra; y el tercer estamento, el de la servidumbre, los siervos, la clase trabajadora precarizada, que recibirá las migajas del Estado para la subsistencia.




Pero la providencia estatal no queda limitada allí, se vuelve un “Estado (omni) presente” y omnipotente al servicio del progresismo, que promueve un Estado totalitario que se inmiscuya en todos los órdenes de la vida, estatizando toda esfera privada empezando por la familia, sometiendo al hombre a la providencia estatal.

Juan Domingo Perón le dedica prácticamente la mitad de su exposición sobre La Comunidad Organizada a realizar una crítica a la “deificación del Estado” que termina insectificando al hombre. Habla específicamente de “La terrible anulación del hombre por el Estado”:

“El materialismo conducirá al marxismo, y el idealismo, que ya no acentúa sobre el hombre, será en los sucesores y en los intérpretes de Hegel, la deificación del Estado ideal con su consecuencia necesaria, la insectificación del individuo”.


Continúa, denunciando cómo se concibe al hombre como un medio para los fines del Estado:

“El individuo hegeliano, que cree poseer fines propios, vive en estado de ilusión, pues sólo sirve a los fines del Estado. En los seguidores de Marx esos fines son más oscuros todavía, pues sólo se vive para una esencia privilegiada de la comunidad y no en ella ni con ella. El individuo marxista es, por necesidad, una abdicación”.


Se convierte así el Estado en ese “Dios mortal” que planteaba Hobbes, un Estado que, asediado por la globalización, se lo despoja de sus prerrogativas: ejercer la soberanía y garantizar el bienestar general, para pasar a ser un Estado policía de administración de la pobreza.

Se sabe lo que hoy es el Estado en manos de quienes son funcionales al asedio globalista, reconvertido en una sociedad de beneficencia que da limosnas. No hacen falta más palabras que agregar, ya hace un tiempo, con previsión, lo describía Leonardo Castellani: “El mundo sabe bien actualmente lo que es el Estado con mayúscula: el Estado con mayúscula es la inmoralidad organizada”.


Fuente:  KONTRAINFO

- - -

14 de junio de 2021

La Rusia de Putin. El valor de la religión en la identidad de una Nación



“Rusia es uno de los últimos guardianes de la cultura europea, de los valores cristianos y de la verdadera civilización europea”.

V.Putin -Sept. 2013

 

La Rusia de Putin. El valor de la religión en la identidad de una Nación. Partes I y II. 

Por Padre Alfredo Sáenz

POR KONTRAINFO .   6-12-2020




Antes de entrar en el tema, algunas palabras muy sintéticas sobre la historia de Rusia, ya que no suele ser demasiado conocida. Los orígenes del cristianismo en dicha nación se remontan al año 988 y coinciden con el bautismo del príncipe Vladímir, acontecido en Constantinopla, al que siguió la evangelización del principado de Rus’ con sede en Kiev. Todo ello aconteció antes de la separación de Roma. Dicho nuevo reino comprendería, con el tiempo, un amplio espacio geográfico, hoy ocupado por Rusia, Ucrania y Bielorusia, primera forma política organizada de las tribus eslavas orientales que adhirieron al cristianismo, constituyéndose así el pueblo ruso. La escritura rusa, que representa el quicio fundamental de una cultura, fue allí introducida por la difusión del cristianismo entre las tribus eslavas a través de la creación de los caracteres cirílicos. Ello, gracias a dos grandes santos, Cirilo y Metodio.


Tiempo más adelante aconteció la invasión de los mogoles, que cubrieron el mapa de la vieja Rus’. El pueblo ruso, un pueblo entonces acosado, encontró su sostén en la Iglesia. En ese período, el centro religioso y político fue transferido de Kiev a Vladímir en 1299 y luego a Moscú en 1322. Durante esos años los príncipes se fueron capacitando para enfrentar a los mogoles, y bajo el mando del príncipe Dimitri Donskoi, vencieron definitivamente al ejército mogol en la batalla de Kulikovo.


En 1453 Constantinopla, a la que adhería la Iglesia rusa, fue conquistada por el Imperio Otomano. El principado de Moscú, que no cayó en poder de los turcos, realzó la importancia de esta ciudad que fue llamada Tercera Roma y Constantinopla. Los zares consideraron a Rusia el heredero legítimo del Imperio Romano de Oriente.


Bajo el gobierno de Pedro el Grande y de Catalina la Grande, la Iglesia ortodoxa se vio subordinada al ámbito político. Tras la caída del último zar, Nicolás II, el bolchevismo llevó adelante una gigantesca obra de laicización del pueblo ruso.


1. LA FIGURA DE PUTIN


Vladímir Putin nació en “Leningrado”, la antigua San Petersburgo, el 7 de octubre de 1952, en el seno de una familia muy modesta, su madre lo hizo bautizar en la catedral de la Transfiguración de aquella ciudad, y ello en el mayor secreto. El padre era militante del Partido Comunista. Sólo en 1996 Vladímir se enterará de que había sido bautizado. Toda su juventud se desarrolló en Leningrado. En esos años sintió deseos de servir a su país en el campo de la información, más concretamente, en la KGB. En Leningrado funcionaba una de las más prestigiosas universidades soviéticas, donde estudió Derecho. Ya miembro de la KGB fue enviado en 1985 a Dresde, en Alemania del Este.


Tal destino sería providencial porque le dio ocasión de asistir, en 1989, a los graves acontecimientos que conmovieron a Alemania del Este. La KGB no sabía cómo enfrentar la situación, esperando de Moscú instrucciones que nunca llegaron. Pronto vendría la disolución del Pacto de Varsovia y el naufragio de la Unión Soviética. “Con este asunto de ‘Moscú no responde’, tuve la sensación de que el país no existía más. Había desaparecido. Era claro que la Unión Soviética había entrado en agonía, en su fase terminal”, dirá Putin en el 2000. En enero de 1990, sin esperar el hundimiento de un sistema que ya se mostraba inevitable, dejó el servicio activo de la KGB y volvió a Leningrado para acabar su tesis de doctorado.


¿Qué haría entonces en el campo político? Se le ocurrió ofrecerse a Boris Yeltsin, de quien fue colaborador directo, pero éste renunció el 31 de diciembre. Dicha circunstancia colocó a Vladímir Putin a la cabeza del Estado, antes de ser elegido triunfalmente, unos meses después, en marzo de 2000, presidente de la Federación de Rusia. Extraordinario ascenso de alguien que nunca quiso “hacer carrera”, y del que Solzhenitsyn diría, después de haberlo encontrado en septiembre de 2000: “Tiene un espíritu penetrante, comprende pronto y no tiene ninguna sed personal de poder. El Presidente comprende todas las enormes dificultades que ha heredado. Hay que destacar su extraordinaria prudencia y su juicio equilibrado”. Por lo que puede preverse, tomaría otros caminos que los preferidos por las democracias occidentales.


Basta considerar el perfil de algunos miembros actuales de Gobierno, para apreciar la competencia, la experiencia y el desinterés que exige Putin de los que lo acompañan en su elevada gestión política. De los treinta y tres miembros con que cuenta, todos son titulares de diplomas universitarios, en Derecho, Economía, Ciencias, Ingeniería, etc., con amplia experiencia profesional. El principal de ellos es Dimitri Medvedev, que estudió Derecho. En 2005 Putin lo nombró Vicepresidente de su gobierno. En marzo de 2008, a los 42 años, fue elegido Presidente de la Federación de Rusia en reemplazo de Putin, a quien la Constitución le impedía tener un nuevo mandato, pero no el ejercer las funciones de Primer Ministro, cargo que le dio Medvedev. Los dos hombres se entienden perfectamente. Medvedev es una personalidad más conciliadora que la de Putin, pero se ha mostrado tan enérgico como él, tan determinado como él a hacer respetar la ley y restaurar la grandeza del país. En 2012, Medvedev terminó su mandato presidencial. Entonces fue reelecto Putin, retomando el poder, y nombró a Medvedev Primer Ministro, lo que da gran estabilidad a Rusia.


2. EL DESPERTAR DE RUSIA FRENTE A UNA EUROPA VACILANTE


Putin sostiene que Rusia ha pasado por un desierto espiritual, camino a un reencuentro con sus raíces. Así, dice, “los rusos han vuelto a la fe cristiana sin ninguna presión por parte del Estado ni tampoco de la Iglesia. La gente se pregunta por qué. La gente de mi edad se acuerda del Código de los constructores del comunismo… Cuando ese Código dejó de existir, se hizo un vacío moral que no se podía colmar sino retornando a los valores auténticos”.


Fue sobre todo con ocasión de los Congresos que se realizan en Valdai donde Putin nos ha dejado sus reflexiones más inteligentes. En dichos Congresos, que se efectúan todos los años, participan unos doscientos expertos y periodistas, líderes políticos y espirituales, filósofos y hombres de la cultura, de Rusia, Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Alemania y China. Putin ve todo un símbolo en el hecho de que Valdai, el sitio elegido para esos Congresos, se encuentre geográficamente en un lugar “fundacional” de la antigua Rus’.


Precisamente en uno de esos Congresos, el de 19 de septiembre de 2013, destacó Putin la conveniencia de haber elegido este lugar: “Estamos en el centro de Rusia, no en un centro geográfico, sino espiritual”. Es justamente, señala, en la región de Nóvgorod, a la que pertenece Valdai, la cuna donde nació la primera Rusia, la Rusia cristiana. Putin ha asistido a varios de esos Congresos, aprovechando la ocasión para pronunciar allí enjundiosos discursos. En el del 10 de noviembre de 2014 aprovechó para decir que en esos actos él se expresaba con total libertad: “Voy a hablar clara y sinceramente. Algunas cosas pueden parecer duras. Pero si no hablamos directa y sinceramente de lo que realmente pensamos no tendría sentido reunirse en esta forma. Entonces habría que reunirse en alguna reunión diplomática, donde nadie dice nada claro y, recordando las palabras de un conocido diplomático, podemos indicar que la lengua se dio a los diplomáticos para no decir la verdad”.


Pues bien, en el discurso del 19 de septiembre al que acabamos de aludir, habló de su propósito de restaurar la Rusia tradicional, que nació cristiana y patriótica. Frente a la prensa reunida dedicó Putin una buena parte de su discurso al tema de la identidad nacional rusa. Allí dijo: “Para nosotros, porque estoy hablando sobre los rusos y acerca de Rusia, las preguntas; ‘¿Quiénes somos? ¿Qué queremos ser?’ suenan en nuestra sociedad cada vez más fuerte. Hemos dejado atrás la ideología soviética y no hay retorno. Está claro que el progreso es imposible sin lo espiritual, cultural y la autodeterminación nacional. De otra manera no seremos capaces de soportar los desafíos internos y externos, y no podremos tener éxito en la competencia global”.


El acercamiento de la Iglesia y el Estado se intensificó por dos hechos: la elección en 2009 de Cirilo, obispo de Smolensk, como Patriarca de Moscú y de toda Rusia, y el retorno al poder de Putin en 2012. En el famoso discurso del 19 de septiembre de 2013, donde con su alocución cerró el Congreso dedicado al tema “La diversidad de Rusia para el mundo moderno”, no temió afirmar su convicción de la necesidad de volver a la fe. Allí dijo: “Mucha gente de los países europeos están avergonzados y tienen miedo de hablar de estas convicciones religiosas. Las fiestas religiosas se están eliminando o se les está cambiando el nombre, escondiendo la esencia de la celebración”. En esa misma alocución hizo un llamado a la población rusa para fortalecer una nueva identidad nacional basada en los valores tradicionales, como los que posee la Iglesia Ortodoxa, advirtiendo que el lado oeste del país estaba enfrentando una crisis moral. Al hablar del “lado oeste del país” ¿no se estaría refiriendo a la zona rusa colindante con la Europa que va perdiendo la fe?


Al parecer, lo que quería Putin era impulsar a su pueblo –ruski mir– a retornar a la fe de sus padres, sobre todo ante el espectáculo de una Europa que parecía querer olvidar sus raíces católicas. No deja de resultar sugerente que en el año 2012 Putin haya pedido ser bendecido con la imagen de la Virgen de Tiflin, costumbre que tenían los zares de Rusia a partir de Iván el Temible. En el mismo discurso en Valdai al que acabamos de aludir, se animó a decir: “Rusia es uno de los últimos guardianes de la cultura europea, de los valores cristianos y de la verdadera civilización europea”. Fustigó a continuación a esa Europa que renuncia a sus raíces.


De hecho, Rusia ha conocido un reflorecimiento religioso tras la caída del comunismo. Si en 1988, antes del derrumbe de la Unión Soviética, la Iglesia Ortodoxa contaba con 67 diócesis, 21 monasterios, 6893 parroquias, 2 academias y seminarios, en 2008 contaba con 133 diócesis, más de 23.000 parroquias, 620 monasterios, 32 seminarios, 1 instituto teológico, 2 universidades ortodoxas. Entre 1991 y 2008, la cuota de adultos rusos que se consideraban ortodoxos creció del 31% al 72%, mientras que la cuota de la población rusa que no se consideraba de ninguna religión bajó del 61% al 18%.


La posición de Putin es clara, como lo deja traslucir con toda contundencia la misma alocución pronunciada en Valdai. Extractemos algunos párrafos. “Cada país tiene que tener fortaleza militar, tecnológica y económica, pero sin embargo lo principal que determinará el éxito, la calidad de los ciudadanos, de la sociedad, es su fortaleza espiritual y moral”. Por eso, agregará, el país deberá considerarse como una nación con su propia identidad, con su propia historia, con sus propias tradiciones. Solo así sus miembros podrán unirse para un fin común. “En ese sentido, la cuestión del encuentro y el fortalecimiento de la identidad nacional es realmente fundamental para Rusia”. Las diversas catástrofes del siglo XX, agregó, tuvieron como consecuencia un golpe devastador a la cultura nacional rusa y sus códigos espirituales, así como la consiguiente desmoralización de la sociedad.


Insistió Putin durante el mismo discurso en la gravedad de la apostasía de Europa: “Otro desafío serio para la identidad de Rusia está relacionado con algunos eventos que se produjeron en el mundo. Son dos temas: la política extranjera y el aspecto moral. Podemos apreciar cómo muchas de las naciones euro-atlánticas están rechazando actualmente sus raíces, incluyendo los valores cristianos que constituyen el fundamento de la civilización occidental. Están negando los principios morales y toda identidad tradicional: nacional, cultural, religiosa e incluso sexual. Están implementando políticas que equiparan las familias numerosas con parejas del mismo sexo, la fe en Dios con la fe en Satanas”. Y prosigue: “La gente en muchas naciones europeas se siente avergonzada o temerosa de hablar de su filiación religiosa. Las fiestas religiosas son abolidas o bien toman un nombre distinto; su significado permanece oculto, tanto como su origen moral. Y se está tratando de exportar agresivamente este modelo a todo el mundo”.


Hay, pues, en la vieja Europa, un profunda degradación moral. “Sin los valores enraizados en el cristianismo…, sin las normas de la moralidad que han tomado forma a lo largo de un milenio, los pueblos perderán su dignidad humana. Nosotros consideramos natural y recto defender esos valores. Uno debe respetar los derechos de las minorías, pero los derechos de la mayoría no deben ser puestos en cuestión”. Y concluye: “Yo creo profundamente que el desarrollo personal, moral, intelectual y físico deben permanecer en el corazón de nuestra filosofía. Antes de 1990 Solzhenistsyn afirmó que el objetivo principal de la nación debería ser preservar a la población después de un muy dificultoso siglo XX”.


 Ingresando en este enlace continúa en la Parte III

Fuente Kontrainfo.com

- - -

28 de mayo de 2021

El regreso de Cartago

 


"Londres no está descartando a los Estados Unidos, simplemente pretende hacerlos retomar el camino que deben seguir. El decrépito imperio de los Estados Unidos, representado por el dèbil mental de Biden, debe ser ayudado con tal de que no abandone su misión liberal como hegemón mundial..."





El regreso de Cartago: el proyecto del Reino Unido de la “Gran Bretaña Mundial”

POR KONTRAINFO/FF · 2 MAYO, 2021



El 16 de marzo del 2021 el gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte presentó un nuevo documento donde se plasma cual será la estrategia de la política exterior y la defensa británica por los próximos 30 años. El documento se llama La Gran Bretaña Mundial en un mundo competitivo. Una revisión integral de las cuestiones de seguridad, defensa, desarrollo y política exterior.


Según el documento, los actuales líderes de Gran Bretaña consideran que China y Rusia son la principal amenaza para su país. A pesar de que el documento deja claro que debe dársele prioridad de la región Indo-Pacífica (la lucha contra China), se hace mucho énfasis en Europa del Este (la “contención” de Rusia).


Londres utilizará tanto las sanciones económicas como la presión militar en contra de sus enemigos. Para lograrlo, llevará a cabo una modernización de su armamento, tanto cibernético como espacial, naval y nuclear. Para el 2030 las fuerzas armadas británicas esperan contar con 260 ojivas nucleares. Por lo tanto, el ejército británico estará presente en todas partes del mundo y la isla británica se convertirá en “un país que se ocupe de la resolución de problemas y la administración de los conflictos a nivel mundial”.


La Gran Bretaña Mundial y la sociedad abierta


El concepto de una Gran Bretaña Mundial no es para nada nuevo. Siempre ha sido el estandarte de una parte del poder conservador británico que estuvo a favor del Brexit. Debemos tener en cuenta que existían dos corrientes distintas que estuvieron a favor de la salida de Gran Bretaña de la UE: por un lado, estaban los populistas, los cuales estaban muy desilusionados de la UE como institución transnacional y liberal, y, por el otro, los ultra-liberales (también conocidos como neoconservadores). Para este último sector la UE no era lo suficientemente liberal, además de ser demasiado “continentalista” con respecto a Gran Bretaña que históricamente ha vinculado su destino a la defensa de su misión como potencia marítima, al mercado libre y a la promoción de la “democracia” en todo el mundo. Precisamente fueron estas fuerzas personificadas en el neoconservador británico e intelectual detrás del Brexit, Michael Gove, y el exalcalde de Londres, Boris Johnson, las que finalmente vencieron y arrojaron a un lado a los populistas que tenían ideas mucho más tradicionalistas como era el caso de Nigel Farrage.


La estrategia actual de las élites de Gran Bretaña es convertir su país en una isla por donde pasen todos los flujos financieros, informáticos y de toda clase de “redes” mundiales (el término “network” se usa 52 veces en el documento), siendo una parte integral de las redes de seguridad internacional. La Chatham House (Real Instituto de Asuntos Internacionales) (1) había propuesto anteriormente varias ideas parecidas con respecto a la política internacional (siendo Gran Bretaña una especie de corredor global donde confluirían todas las contradicciones globales). Podemos decir que tanto el gobierno británico como el más importante grupo de expertos de su país sostienen las mismas ideas globalistas acerca del futuro de la Gran Bretaña.


El documento dice abiertamente que existe una “competencia ideológica” entre los poderes liberales y “autoritarios” contra las democracias, y que Londres debe convertirse en uno de los principales adalides de las “democracias” a nivel mundial.


El documento dice que “el primer objetivo [de Gran Bretaña] como fuerza del bien proyectada hacia el mundo debe ser apoyar a todas las sociedades abiertas y proteger los derechos humanos”.


El documento se caracteriza por sostener una imagen maniquea del mundo dividido en blanco y negro. En ese sentido los enemigos (es decir, Rusia y China) son considerados como el mal absoluto y los propios británicos son considerados como las “fuerzas del bien”. Además, el concepto de “sociedad abierta” es mencionado a todo lo largo y ancho del documento.


Misión de los Estados Púnicos y la “Gran Reconstrucción”


El 13 de noviembre del 2018 la Sociedad Henry Jackson discutió a profundidad el concepto de una Gran Bretaña Mundial desde una perspectiva geopolítica. La Sociedad Henry Jackson es un think tank muy influyente que cuenta entre sus miembros a varios parlamentarios británicos (entre ellos podemos contar con uno de los amigos de los investigadores de Bellingcat, el veterano de inteligencia militar anti-ruso Robert Seely), periodistas (como Mark Urban, uno de los confidentes de Skripal, que es especialista en cuestiones de inteligencia y asesinatos secretos), al exjefe de MI-6 Sir Richard Dearlove, al exjefe de la CIA James Woolsey, al neocon William Kristol y también algunos miembros que dirigen el Atlantic Council (organización prohibida en Rusia), además en este foro participó el cerebro detrás del Brexit: Michael Gove.


En esta reunión del 2018 el profesor Andrew Lambert, que pertenece a la Real Academia Militar de Sandhurst, la cual es la institución militar más prestigiosa del Reino Unido, expuso de forma detallada la misión histórica de Gran Bretaña como Sea Power (Poder del Mar) (2). Para Lambert, igual que para todos los que participaron en la reunión, el poder marítimo o Sea Power constituye una clase muy particular de identidad que asumieron en la antigüedad los fenicios y los cartagineses y posteriormente los venecianos, holandeses y británicos.


Esta identidad considera que el comercio es un principio fundamental. Los poderes marítimos creen que el mercado debe ser abierto igual a como el mar está abierto a la navegación. Además, los poderes marítimos no se caracterizas por el uso directo y abierto de las fuerzas militares, sino que más bien practican el equilibrio por medio del control de ciertos puntos nodales importantes. El pensamiento de los poderes “marítimos” intenta transferir los principios jurídicos del mar a las relaciones sociales terrestres, ya que en el mar no existen las fronteras y se desarrolla el libre comercio (aunque también se pueden mover libremente las fuerzas militares). Es interesante ver que este análisis retoma punto por punto las ideas de Carl Schmitt, quien describió el enfrentamiento entre la Tierra y el Mar como principios geopolíticos antagónicos.


Sin embargo, es increíble que la élite británica use abiertamente estas categorías y considere se vean a sí mismos como los continuadores del imperio comercial cartaginés que era enemigo de Roma. El profesor Lambert también considera que la Rusia actual es la continuadora de “Roma”, mientras que el Occidente liberal es una especie de Cartago colectiva. China es considerada una potencia terrestre.


Todo esto ayuda a entender por qué Lambert defiende el rules‑based order, “un orden basado en reglas claras”. Este es el orden al que Londres siempre insta a que regresen tanto Moscú como Pekín.


Según Lambert el orden internacional no es solamente un “regalo” que el poder naval británico le dio al mundo. Todo ello fue construido por medio de los “barcos de vapor, los cables de telégrafos submarinos, las comunicaciones inalámbricas, los servicios bancarios y el transporte marítimo internacional y financiero”.


Lambert dice que “el Reino Unido creó todos estos servicios porque hacían parte de sus intereses nacionales. No creamos nada de esto como un acto de caridad; el orden que está basado en reglas claras no es bueno en sí mismo, solo resulta bueno en la medida en que sirve a los propósitos por los cuales fue creado”.


La nueva estrategia de política exterior y de defensa de Reino Unido retoma varias de estas tesis, argumentando que “el sistema internacional que está basado en las reglas de juego creadas después de la Guerra Fría ha beneficiado muchísimo al Reino Unido y a otras naciones del mundo”. Por lo que se entiende que tanto Rusia como China deben retornar al orden unipolar que antes existía y reconocer el dominio global de la ideología liberal como única ideología posible.


En este sentido, la “sociedad abierta” es entendida como una sociedad que debe estar sometida a las influencias externas, o a la autodestrucción, más o menos del mismo modo en que los británicos “abrieron” China en el siglo XIX con tal de imponer el libre comercio de opio. Los poderes marítimos favorecen la existencia de una sociedad abierta por las mismas razones por las que favorecían la apertura de los mares o el libre comercio.


También es interesante que la élite geopolítica británica se vea a sí misma como los continuadores de la misión de “conquista” de Cartago contra Roma. La antigua Cartago perdió, dice Andrew Lambert, pero sus sucesores han tenido un gran éxito al ser capaces de crear la civilización occidental moderna.


Ahora bien, resulta claro cuál es el papel que juega el príncipe Carlos como el artífice de la “Gran Reconstrucción” (The Great Reset). El deseo de imponer a la fuerza la unipolaridad es ahora parte de la agenda de los liberales británicos y europeos (el príncipe Carlos y Klaus Schwab). Los Estados Unidos, a pesar de todo su poder, han demostrado que, después de haber elegido y apoyado a Trump, siguen siendo en el fondo demasiado provincianos y se encuentran demasiado atados a los principios “terrestres”, algo que los diferencia muchísimo de la exmetrópoli.


Un camino bastante problemático


Pero no debemos dejarnos engañar: esta independencia, o, mejor dicho, nueva autonomía de Londres con respecto a la política de Washington, tema en el que insisten los partidarios de una “Gran Bretaña Mundial”, no debe subestimarse. Con esta autonomía Londres no está descartando a los Estados Unidos, simplemente pretende hacerlos retomar el camino que deben seguir. El decrépito imperio de los Estados Unidos, representado por el dèbil mental de Biden, debe ser ayudado con tal de que no abandone su misión liberal como hegemón mundial. Así que ahora Gran Bretaña debe comenzar a asumir su responsabilidad como potencia marítima con tal de enfrentar a los poderes continentales que desafían el orden mundial.


Por lo tanto, Rusia debe estar muy pendiente de las actividades que desarrolle de ahora en adelante Gran Bretaña en Europa del Este y especialmente en Ucrania. Los servicios especiales británicos y sus fuerzas armadas han estado cooperando activamente con el régimen de Kiev desde hace mucho tiempo. En este sentido, el aumento de las tensiones militares alrededor del Donbass y la futura guerra que está a punto de estallar sin duda se encuentra conectada con la nueva política que esta promocionando Londres. Los medios de comunicación ucranianos han escrito acerca de cómo la organización británico-holandesa Bellingcat está chantajeando a Vladimir Zelensky, además de que amenaza con abrir una investigación en su contra por supuestos hechos de “traición” durante su administración. También existen pruebas de que Zelensky está tratando de resolver todo esto con la ayuda del MI-6.


Otro de los grandes problemas que enfrenta Rusia es Turquía. Londres tiene la intención de ayudar a Ankara tanto en lo económico como en la seguridad, especialmente porque reconoce el rápido crecimiento de este país como potencia. Tras la publicación de la nueva estrategia de política exterior, el embajador británico en Turquía, Dominic Chilcott, dijo en Twitter que a Londres le gustaría “trabajar con Turquía, ya que es una potencia regional importante que puede ayudar a resolver los problemas de Chipre y Libia además de ayudar al fortalecimiento del sistema internacional basado en reglas de juego claras” (3).


Tampoco debemos olvidar que el actual jefe del MI-6, Richard Moore, fue embajador en Turquía, y Ersin Tatar, actual presidente de la República Turca del Norte de Chipre, quien estudió su secundaria en Inglaterra y curso sus estudios universitarios en Cambridge puedan tener alguna relación entre sí. Es importante tener en cuenta las redes de influencia británicas en los países árabes de Oriente Medio, incluida Siria.


Ahora bien, es imposible ignorar la continua interferencia de Gran Bretaña en África y el “imperio” de PMC británicas que funciona sin ninguna interferencia en ese continente.


Guerra informática


Es curioso señalar que en el documento publicado el 16 de marzo, el cual nos da a conocer la estrategia de la Gran Bretaña Mundial, exista una sección dedicada a un programa de contra desinformación y desarrollo de medios de comunicación (Counter Disinformation and Media Development programme). Este programa hace parte del Fondo de Conflictos, Estabilidad y Seguridad (Conflict, Stability and Security Fund) del Ministerio de Relaciones Exteriores Británicas, ministerio que es conocido por patrocinar a los Cascos Blancos que han apoyado a grupos de terroristas sirios.


El programa comenzó a funcionar en el 2017 y se encuentra dirigido contra los medios de comunicación que publican en ruso. Anteriormente, el portal estadounidense Grayzone (4) contaba con el apoyo de Reuters, BBC y Bellingcat, siendo todas ellas agencias financiadas por este programa de contra información.


Todos los años este programa cuenta con alrededor de 23-25 ​​millones de libras (su página oficial solo muestra una pequeña fracción de la cantidad de dinero que es proveída por la ODA – Official Development Assistance), que son gastadas en:

  1. Fortalecer los medios de comunicación independientes y las ONG;
  2. Interactuar con audiencias que son potencialmente vulnerables a la desinformación;
  3. Toda clase de proyectos de comunicación estratégica, incluido el seguimiento, la evaluación y la investigación de los medios de comunicación del enemigo;
  4. Interactuar con las partes que estén interesadas en el programa y evaluar los costos de implementación del mismo.

El sitio web del gobierno británico contiene muy poca información acerca de este programa y simplemente se dice que en el participan varias “ONG” y otras organizaciones afines. No obstante, la parte que está dedicada a los “costos de implementación del programa y los participantes que estén interesados en este” están en blanco. Simplemente se afirma que se los deja de lado por “razones de seguridad”, lo cual parece indicar que los servicios especiales británicos están en contacto directo con los “interesados en este proyecto”.


Entre los socios directos de este programa se encuentran el Foreign Office y el Ministerio de Defensa británico, lo que indica que todo esto forma parte de una guerra informática dirigida en contra de Rusia. Y esta guerra no solo va a continuar, sino que también comenzará a intensificarse en los próximos años.


El documento La Gran Bretaña Mundial en un mundo competitivo. Una revisión integral de las cuestiones de seguridad, defensa, desarrollo y política exterior indica que Londres está tratando de fortalecer su papel en el escenario internacional, siendo una de las principales fuerzas liberales que promueven la “Gran Reconstrucción” (The Great Reset). Eso significa que ahora se ha declarado una guerra abierta tanto contra Rusia como contra China. Esta guerra adquiere en el frente ideológico la forma de una lucha a favor de la “democracia” global y la “sociedad abierta” como “fuerzas del bien” que deben eliminar al mal. En ella no se tomará ningún prisionero. Cartago dice que “Roma” debe ser destruida.

Notas:

1. https://www.chathamhouse.org/2021/01/global-britain-global-broker

2.https://henryjacksonsociety.org/members-content/the-future-of-global-britain-as-a-seapower-state/

3. https://twitter.com/DChilcottFCDO/status/1372091995443855361

4. https://thegrayzone.com/2021/02/20/reuters-bbc-uk-foreign-office-russian-media/


Fuente: Katehon / Geopolitica.ru – Traducción al español de Juan Gabriel Caro Rivera

- - -

KONTRAINFO.COM

- - -

20 de marzo de 2021

10 años de la destrucción de Libia




10 años de la destrucción de la Libia de Gadafi por EEUU y la OTAN. 

El precio de la pseudo-democracia y la impunidad de los perpetradores. 

POR KONTRAINFO/ 

20 MARZO, 2021


Por Denis Lukyanov


Hace una década, el 31 de marzo de 2011, la vida de millones de libios cambió para siempre. Aquel día una coalición de países occidentales empezó a bombardear el territorio libio, lo que aceleró la derrota de las fuerzas leales a Muamar Gadafi en la guerra civil. Sin embargo, la alianza dejó al país en la debacle total.


La Libia de Muamar Gadafi fue un Estado próspero con altos niveles de educación, igualdad económica y uno de los mejores sistemas sanitarios en toda África. Los habitantes del país gozaban de tranquilidad y estabilidad, pero la tormenta geopolítica en el mundo árabe trajo consigo cambios inesperados a la yamahiriya—el nombre oficial de la forma del Estado en Libia durante el gobierno de Gadafi—.


En febrero de 2011 en diferentes partes de Libia tuvieron lugar manifestaciones de protesta inspiradas por la primavera árabe. Al principio, las protestas se limitaron a la ciudad de Bengazi, pero en cuestión de días se propagaron por todo el país. Se considera que el detonante de las protestas en Libia fue la detención de un jurista, pero algunos expertos no están de acuerdo con esta versión.


Hoy muchos analistas consideran que la causa real detrás la revolución en Libia fue el conflicto entre diferentes tribus. Gadafi provenía de una tribu de la región libia de Tripolitania y permaneció en el poder durante más de 40 años, lo que no era del agrado de los miembros de otras facciones tribales. Por eso cuando surgió la oportunidad de derrocarlo, sus enemigos aprovecharon el momento.


Cuando las fuerzas leales a Gadafi usaron armas de fuego contra las manifestantes, las protestas se convirtieron en combates urbanos. Los opositores trataron de establecer el control sobre la capital, Trípoli, pero el Ejército gubernamental repelió el ataque con tanques y artillería. Para el 18 de marzo de 2011 las fuerzas de Gadafi ya estaban a punto de poner fin a la rebelión.

Cuando el Ejército gubernamental se acercó a Bengazi, el ‘corazón’ de la oposición libia, la coalición internacional intervino y cambió drásticamente el curso del conflicto armado. Bajo el pretexto de la necesidad de proteger a la población civil y sin permiso de la ONU, varias potencias occidentales empezaron a bombardear Libia. Gadafi y sus fuerzas no fueron capaces de resistir.


La propuesta de crear la llamada zona de exclusión fue hecha por el entonces vice embajador libio ante la ONU, Ibrahim Dabbashi. Este individuo, quien pasó muchos años en Nueva York y estaba muy lejos de entender las realidades de su país de origen tanto como la voluntad de su pueblo, anunció ante toda la comunidad internacional que su pueblo había llamado a Gadafi a renunciar.


Una semana después de que Dabbashi presentó su iniciativa sobre la zona de exclusión aérea, el entonces primer ministro británico David Cameron sugirió precisamente lo mismo. Los preparativos tardaron poco menos de un mes y el 19 de marzo las primeras bombas occidentales cayeron sobre Libia.

La resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU, que fue aprobada el 17 de marzo, solo contemplaba la creación de la zona de exclusión aérea y la protección de los civiles libios. Pero las potencias occidentales hicieron su propia interpretación del documento y atacaron blancos militares terrestres en el país africano.


El cerebro de la operación, el Pentágono, envió una numerosa agrupación naval a las costas de Libia. Los estadounidenses también enviaron sus aviones de ataque y bombarderos a la región. Además, el Reino Unido, Italia y más de una decena de países enviaron sus fuerzas al litoral libio.


Otro país que jugó un importante papel en la operación fue Francia, que envió su portaviones a la zona del conflicto.


Los aviones franceses atacaron los vehículos blindados del Ejército gubernamental libio cerca de Bengazi, mientras que las agrupaciones navales de EEUU y el Reino Unido lanzaron más de un centenar de misiles contra blancos de las fuerzas leales a Gadafi en otras partes de Libia.

Los militares galos ni siquiera justificaron sus bombardeos en la necesidad de proteger a los civiles, sino que dijeron que lo hicieron para proteger Bengazi de las fuerzas de Gadafi. Durante la operación, los aviones franceses también atacaron los convoyes militares libios en varias ocasiones.


La creación de la zona de exclusión aérea fue en esencia una farsa, porque las fuerzas de Gadafi casi no utilizaron aviones en sus operaciones contra los opositores. Los principales equipos de combate que utilizaron fueron los tanques. Occidente simplemente usó la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU para justificar la presencia de sus aeronaves en el espacio aéreo de Libia.


Las fuerzas leales a Gadafi no fueron rivales para la aviación moderna de la coalición internacional. Su defensa antiaérea era muy vieja y no fue capaz de derribar a los aviones extranjeros.


Las relaciones entre Gadafi y los líderes de los países occidentales eran bastante tensas. Cuando surgió la oportunidad de aniquilarlo, hicieron todos los esfuerzos para deshacerse de él. Tras el golpe de Estado libio de 1969 que llevó a Gadafi al poder, Trípoli tuvo un gran número de discrepancias con Europa y Estados Unidos.


En particular, Washington acusó a Gadafi de apoyar el terrorismo internacional. París, por su parte, guardaba rencor por la invasión libia en Chad —entre 1978 y 1987—, su antigua colonia a la que ayudó durante esa guerra. Londres nunca perdonó a Gadafi por su ayuda a los independentistas de Irlanda del Norte. Además, EEUU quería tener a Libia bajo su control debido a sus enormes recursos minerales y petroleros.


Gadafi se negó a renunciar a su cargo, prometió luchar “hasta la última gota de sangre” y prefirió morir “como un mártir”.


En mayo de 2011 la OTAN lanzó una operación aérea contra la capital libia y en varias ocasiones atacaron la residencia de Gadafi, pero no lograron matarlo. Para septiembre de 2011 Gadafi había sido rodeado en su ciudad natal, Sirte, situada en el norte del país. Los opositores tomaron el control sobre la localidad y capturaron al mandatario el 20 de octubre de 2011.


Gadafi ni siquiera fue juzgado ni condenado. Los rebeldes lo torturaron hasta la muerte justo en el lugar donde fue encontrado. Poco después, el 31 de octubre, la OTAN anunció el fin de la operación en Libia.


Rusia estuvo entonces demasiado lejos para ayudar a la Libia de Gadafi. Los diplomáticos rusos no vetaron la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la OTAN porque esta no contemplaba bombardeos. En cualquier caso, la coalición internacional ya había decidido bombardear Libia, incluso sin el permiso de las Naciones Unidas como ya lo había hecho en 1999 contra Yugoslavia.

Hoy Libia es un país en ruinas y los responsables de llevar la ‘democracia’ al país norteafricano siguen impunes.



Fuente: KONTRAINFO 

- - -

22 de enero de 2021

DAVOS Y LA AGENDA 2030


La "Agenda 2030" como el "Acuerdo de París" son el basamento fundamental del "Manifiesto de Davos" redactado el año pasado antes de la pandemia y hoy plasmado de forma concreta bajo la idea de Gran Reinicio.

...

Casualmente las políticas que implementa la izquierda posmoderna a nivel global son las mismas que promueven los banqueros de Davos, los supuestas "conquista de derechos" que celebran sus militantes no son más que concesiones de la elite progresista.




EL NUEVO "CONSENSO DE WASHINGTON". DAVOS Y LA AGENDA 2030

Cristian Taborda

20.01.2021


La próxima semana la plutocracia se dará cita de forma virtual en la cumbre global del Foro Económico Mundial de Davos (World Economic Forum, WEF) cuyo eje será "The Great Reset" y el nuevo orden internacional post pandemia (?). Las medidas económicas que se plantean los multimillonarios de Davos este año estarán coordinadas de forma explícita con las políticas que impulsa desde 2015 Naciones Unidas con su AGENDA 2030, que también ¡oh casualidad! son las que promueven los plutócratas devenidos en filántropos junto a sus ONG 's y fundaciones hace décadas. La "Agenda 2030" como el "Acuerdo de París" son el basamento fundamental del "Manifiesto de Davos" redactado el año pasado antes de la pandemia y hoy plasmado de forma concreta bajo la idea de Gran Reinicio.


En aquel manifiesto asumen abiertamente el rol de las multinacionales como "en sí misma un grupo de interés -tal como los gobiernos y la sociedad civil- al servicio del futuro global." La oligarquía financiera se arroga la potestad de la toma de decisiones al interior de las naciones "tal como los gobiernos", de tal manera que el Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, arengó a la elite financiera reunida en Davos a impulsar la agenda globalista: "Agenda 2030 debe ser el plan maestro para el desarrollo de todos los países"


Si en los '90 el capitalismo se rigio por los 10 puntos de Williamson, del "Consenso de Washington" y el programa neoliberal, hoy el capitalismo se guía por los 17 "objetivos para el desarrollo sostenible" (ODS) de la AGENDA 2030 de la ONU y el programa económico de Davos. El capitalismo "inclusivo" o stakeholder capitalism según Klaus Schwab, fundador del Foro de Davos.


La Agenda de Davos se plantea como guía para el futuro post pandemia con una agenda trans económica, transnacional, transgénero y transhumanista con los ejes puestos en el igualitarismo, cosmopolitismo, ecologismo y feminismo con una visión poshumanista. En un video publicitario de 2017 el WEF realizaba "ocho predicciones para el mundo en 2030" donde se hace explícita la agenda, los puntos:


1) "No poseerás nada y serás feliz". "Podrás alquilar cualquier cosa que necesites".


2) "Estados Unidos no será potencia mundial"


3) "No se harán trasplantes de órgano sino que estos se crearán".


4) "Comerás menos carne". "No será un alimento básico para el bien del medio ambiente y tu salud".


5) "Mil millones de personas tendrán que desplazarse por el cambio climático".


6) "Las empresas tendrán que pagar por emitir dióxido de carbono".


7) "La humanidad podría viajar a Marte".


8) "Los valores occidentales serán puestos a prueba".


https://m.youtube.com/watch?v=ZzdCTyMWQBs


El énfasis de esta "predicción" está puesto con claridad en la denominada "cuarta revolución industrial" y la revolución biotecnológica como en la transición ecológica y el transhumanismo en un mundo cosmopolita con nuevos valores, los de la élite. Estas ideas no son abstractas y cuentan con su praxis en el "Gran Reseteo" cuyas premisas para llevar adelante este proyecto de "capitalismo inclusivo" son la "nueva normalidad", un "Nuevo Contrato Social" y la "Renta Básica Universal". Lejos de las buenas intenciones esto tiene su origen inspirado en maximizar aún más sus ganancias con las nuevas tecnologías que desplazará a millones de su trabajo y el miedo que inspira saber que va haber un ejército de desocupados a nivel global con la consecuencia de un posible estallido social planetario tal lo planteo  recientemente Klaus Schwab en una entrevista al diario El País .

Casualmente las políticas que implementa la izquierda posmoderna a nivel global son las mismas que promueven los banqueros de Davos, los supuestas "conquista de derechos" que celebran sus militantes no son más que concesiones de la elite progresista.


El capitalismo ya no es más de derecha, privatista y neoliberal, hoy es de izquierda, estatista y progresista, el capitalismo, el dinero y el poder no tienen principios ideológicos como tampoco sus actuales difusores que ahora se esconden bajo las máscaras de la nueva revolución burguesa: "igualdad", "inclusión" y "diversidad". Los que hoy dicen combatir a la "derecha neoliberal" se pelean con un fantasma, no existe, son los mejores defensores del capitalismo financiero que se volvió de izquierda. El capitalismo hoy es un Socialismo Burgués. Como decía Marx el socialismo "par excellence".


Fuente: Geopolítica.ru

- - -

18 de enero de 2021

Entrega del Río de la Plata

 


“este decreto es una de las claudicaciones geopolíticas más graves de la historia argentina, después de la caída de Puerto Argentino en la Guerra de Malvinas”



Entrega de soberanía sobre Cuenca del Plata: “Fernández entregó el Río de la Plata. 

Es un jaque mate de dos jugadas que empieza Macri y termina Fernández”

POR KONTRAINFO/JL · 18 ENERO, 2021


El ingeniero Horacio Tettamanti, ex Subsecretario de Puertos y Vías Navegables de la Nación, explicó hoy el entramado del Decreto 949/20, publicado el 26 de noviembre pasado en el Boletín Oficial. En declaraciones radiales, Tettamanti acusó que dicho decreto generó la pérdida de la soberanía del Río Paraná, Río de la Plata y Atlántico sur.


Según el ingeniero, “fue un decreto muy importante, lamentablemente fue firmado el día que murió Armando Maradona y publicado en el Boletín Oficial el día del sepelio, con lo cual la atención de los argentinos no estaba en su mejor momento”, señaló.


Tettamanti, aseguró que “este decreto es una de las claudicaciones geopolíticas más graves de la historia argentina, después de la caída de Puerto Argentino en la Guerra de Malvinas”, expresó.


Además, consideró que “por la forma que está redactado, por el mal castellano y horrores técnicos de confusión en cuanto a sujetos geográficos que involucra, seguramente no fue redactado en la Argentina. Lo más importante es la cita de la boya km 239, eso significa básicamente una claudicación y la entrega de la soberanía”.


Para el ex funcionario, “esto es el segundo paso de lo que había decidido Mauricio Macri de allanar a libro cerrado la profundización del canal de Montevideo y se complementa con esta medida, es un jaque mate de dos jugadas, que empieza Macri y complementa Alberto Fernández”.


Tettamanti señaló que “no solamente se entregó el Río de la Plata sino lo que significa el Rio de la Plata, es una llave estratégica por la cual se pasa a controlar no solamente la cuenca del plata y el Río Paraná sino prácticamente el Atlántico Sur, es una consolidación de la política de Consenso de Washington si uno lee los considerando, que a veces son más importante que el articulado, va a ver con mucha facilidad que prácticamente es un apología a la década del ’90.”


El ingeniero, advierte que “este decreto consolida ese modelo de colonización, de sometimiento y da por tierra  todas las herramientas que teníamos los argentinos con las que podíamos articular una estrategia para poder contrarrestar este modelo de entrega de nuestra soberanía”.


Y agregó: “El Río de La Plata es una llave estratégica de toda la Argentina, no es solamente del Paraná, las provincias patagónicas dependen del Río de La Plata, -Alberto- Fernández al entregar el Río de La Plata también entrega la Patagonia, que queda fuertemente condicionada y comprometida”.


Al ser consultado por qué este decreto es una gran entrega, Tettamanti remarcó que este decreto “consolida un proyecto que se fue estructurando desde la década del ’90 que fue la pérdida sistemática de la Argentina en diferentes etapas, nunca antes la Argentina, hasta el gobierno de Macri había tomado dos decisiones que ningún gobierno se animó a tomar, ni siquiera -Domingo- Cavallo ni las dictaduras militares que fue allanarse a libro cerrado la canalización profunda de Montevideo. Ahora con los 47 pies que allanó Macri, que fue primero autorizar la profundización del canal de Montevideo, lo de Fernández es peor, ahora la Argentina se subordina a Montevideo”.


Y continuó: “Primero autorizaron la profundización del canal de Montevideo para que se entronice por primera vez en los 200 años de historia argentina, como definitivamente la derrota de la Batalla de Montevideo, de los Pozos, de la Vuelta de Obligado, fueron todas batallas para ir defendiendo esto. Definitivamente Fernández dice, como Rivadavia, que la Argentina se subordina a Montevideo”.


Además, el ingeniero remarcó que “Fernández podía haber tenido la posibilidad de no haber nombrado la boya 239, porque es justamente la que está en frente de Montevideo y que queda subordinada a este proyecto, es decir, Fernández obliga a los argentinos a navegar al norte y salir frente a Montevideo, que es lo mismo que decir que a partir de ahora toda la navegación a la cuenca del Plata queda subordinado al canal de Montevideo. Todo buque que ingrese o egrese del Río de La Plata, lo tienen que hacer con la autorización de una infraestructura de portuaria extranjera, es decir, si Montevideo no autoriza a la operación de ingreso, los buques no ingresan”, describió.


Tettamanti, señaló además que además “la dinámica del conflicto del Paraná no es ajena del Atlántico Sur, se ha hecho una jugada brillante la del adversario imponiéndole este decreto al Presidente, se quedó por un lado con el Paraná, pero también por el Atlántico Sur, porque a partir de ahora no solamente Montevideo es la hegemonía de la Cuenca del Plata sino que también es la hegemonía del Atlántico Sur, no por casualidad toda la pesca furtiva del sur argentino tiene como base operativa Montevideo”.


El ex Subsecretario de Puertos y Vías Navegables de la Nación, apuntó contra el secretario de las Islas Malvinas y del Atlántico Sur de la Cancillería, Daniel Filmus: “no es como dice Filmus, ‘los tres o cuatro barcos que se meten en el mar argentino’, se olvida que el mar argentino ocupado por los ingleses es tan argentino como el resto, con lo cual cuando Filmus dice que ‘hay barcos piratas buenos y malos’, los piratas malos se meten en el agua que hoy Argentina controla, pero el pirata que ingresa en las aguas ocupadas por Inglaterra y que reciben protección militar y pagan para que ese ejército de ocupación les proteja su pesca con un cannon, también lo están haciendo en las aguas argentinas. Es un grave error el que hace Filmus, porque es de alguna forma una mente colonizada o derrotada”, sentenció.


Para Tettamanti, “la Argentina está entre una situación de pinzas entre Punta Arenas y Montevideo, estos y Puerto Stanley son un triángulo donde la Argentina queda muy debilitada y evidentemente con este decreto es una derrota y una claudicación muy importante”. Y advirtió que esta situación se da en una “situación de paz, no hablemos en situación donde hubiera conflictos donde directamente nos bloquean la salida de Montevideo”.


En un escenario de conflicto bélico, el ingeniero invitó a reflexionar “pensemos como argentinos, un país derrotado, de rodillas que no tiene ninguna posibilidad de hacer defensa de sus intereses, si hoy el rompehielos si sale de Buenos Aires tiene que ir a la Antártida va a tener que navegar ahora al norte y pasar por Montevideo”, expresó.


“La Argentina queda prácticamente sin salida al mar soberano, la Argentina queda sometida a la intervención de un tercer país para poder alcanzar el mar”, sentenció Horacio Tettamanti.

- - -

Fuente KONTRAINFO

- - -