13 de marzo de 2018

....intento de feminizar a los hombres...



...Niegan la biología porque la biología desmiente su idea de que las personas son de plastilina. Y ellos las quieren de plastilina para poder moldearlas. La existencia de la naturaleza imposibilita la ingeniería social...

Peterson: "Hay una crisis de la masculinidad porque se culpa a los hombres por el mero hecho de serlo"
12 FEB. 2018



Jordan Peterson
Entrevista de Cayetana Álvarez de Toledo a jordan B. Peterson.


Lo llaman "el intelectual más odiado por la izquierda", pero es mucho más que eso. Este psicólogo clínico canadiense se ha convertido en una figura de culto entre los 'millennials', sobre todo masculinos. Su reciente libro, 'Doce reglas para la vida', es un tratado de la responsabilidad frente a la cultura del victimismo. Y Jordan B. Peterson arrasa en ventas.



Pregunta. Dalí dijo que "los crustáceos son duros por fuera y blandos por dentro; o sea, lo contrario de los hombres". Usted también compara a los hombres con las langostas.

Respuesta. La izquierda posmoderna y sus guerreras feministas han logrado imponer la idea de que la jerarquía es una construcción social del malvado y corrupto patriarcado occidental. Sepultan la biología bajo su ideología. Niegan la naturaleza para culpar al varón. Es absurdo. Sus ideas no tienen base fáctica alguna. La Biología evolutiva y la Neurociencia demuestran que las jerarquías son increíblemente antiguas. Más que los árboles.

P. Tanto como las langostas.

R. Para una langosta, un dinosaurio es un nuevo rico que llegó y, puf, desapareció. Ya hace 350 millones de años las langostas vivían en jerarquías. Su sistema nervioso hace que aspiren a un estatus elevado. Los machos tratan de controlar el territorio y las hembras de seducir a los machos más fuertes y exitosos. Es una estrategia inteligente, que utilizan las hembras de distintas especies, incluida la humana.

P. Somos blandas por fuera y duras por dentro...

R. ¿Son machistas las langostas? Existe un hilo de continuidad entre las estructuras sociales de los animales y los humanos. Nuestro cerebro tiene un mecanismo que opera a base de serotonina: cuanto más elevada nuestra posición en el grupo, emociones más positivas. Las langostas tienen el mismo mecanismo. Pruebe a darle un Prozac a una langosta deprimida por una derrota: se pondrá como Clint Eastwood y volverá a la pelea.

P. ¿De dónde viene la idea de la jerarquía como pura construcción social?

R. En parte, del pensamiento de la Ilustración. A muchos intelectuales y filósofos les cuesta asumir las lecciones de la Biología evolutiva: descubrir lo mucho que tenemos en común con los animales, que no todo es cultura o razón... Les escandaliza profundamente. Y se entiende. La revelación de que un antidepresivo funciona a lo largo de la cadena evolutiva sacude nuestra visión del hombre.

P. Usted señala sobre todo a la izquierda.

R. La izquierda en general considera que las jerarquías son malas. Es normal: las jerarquías producen ganadores y perdedores. Y ser un perdedor o convivir con perdedores -gente que lucha pero malvive- es existencialmente doloroso. Además está demostrado que el exceso de desigualdad genera sociedades inestables. La izquierda tiene derecho a preocuparse. A lo que no tiene derecho -porque es científicamente falso- es a culpar de la desigualdad al capitalismo, a Occidente o al presunto patriarcado. Ocurre también con la riqueza. Dicen: es injusto que la riqueza se distribuya de forma desproporcionada y que pocas personas acumulen la mayor parte.

P. Lo cual es verdad.

R. Pero no es culpa de nadie. Es un fenómeno enraizado en la naturaleza: los que más tienen, más acumulan. Se ve en el tamaño de las ciudades. En las masas de estrellas. En la altura de árboles. Ahora hay unos señores que se hacen llamar "econofísicos". Estudian la Economía a partir de las leyes de la Física. Y han descubierto cosas fascinantes: las mismas leyes que rigen la distribución del gas en el vacío rigen la distribución del dinero en la economía. El problema de la desigualdad no tiene una explicación simple. Las cosas son complejas. Y la izquierda debe asumir esa complejidad y, a partir de ahí, iniciar una profunda renovación intelectual. La izquierda de hoy es tan previsible. Está tan obsesionada con la identidad, la raza, el género, la victimización... Lleva más de 30 años de retraso intelectual...

P. Desde que Derrida dijo: la verdad no existe, todo es interpretación.

R. La constatación del fracaso del comunismo, de su criminalidad estructural, fue un shock para la izquierda.

P. Archipiélago Gulag es su libro de cabecera.

R. Sí, después de Solzhenitsyn ni los más dogmáticos, ¡ni los intelectuales franceses!, pudieron seguir justificando el comunismo. ¿Qué hicieron entonces Derrida y los posmodernos? Una maniobra tramposa y brillante. Sustituyeron el foco del debate: de la lucha de clases a la lucha de identidades.

P. En la que seguimos enredados.

R. La premisa de los posmodernos era correcta: el mundo está sujeto a un número infinito de interpretaciones. Pero variedad no denota viabilidad. Lo corroboran a diario la Psicología del desarrollo, la Biología evolutiva, la teoría del juego, el estudio comparado de humanos y animales... hay infinitas interpretaciones potenciales, pero muy pocas interpretaciones viables.

P. Un ejemplo.

R. Vaya al Smithsonian Museum en Washington. Verá expuestos cientos de esqueletos de mamíferos. Son todos increíblemente parecidos. Las extremidades varían de longitud, pero el plan básico del cuerpo no ha variado. Lleva así decenas de millones de años porque no hay tantas configuraciones que funcionen. Y cuando una funciona, se conserva. Lo mismo ocurre con la jerarquía: es la solución evolutiva al problema de que muchos elementos del mismo tipo de una cosa convivan en un mismo lugar. Y hasta ahora no hemos dado con una alternativa. Si los posmodernos tuvieran razón, habría cientos de formas distintas de organizarse socialmente. Y no las hay.

P. ¿Y qué sentido tiene negar la naturaleza?

R. Los posmodernos son tercamente ideológicos: fijan un axioma, que puede ser válido, y luego lo aplican indiscriminadamente hasta invalidarlo. Foucault, por ejemplo: todo lo explica en función del poder. No acepta la multicausalidad. El sexo, el hambre, el calor, estatus, el juego, la exploración, la esperanza, el dolor... También influyen.

P. Pero insisto: ¿por qué negar la biología?

R. Por política. En el fondo, la obsesión de los posmodernos con el poder y las relaciones de dominio refleja sus ansias de poder y su afán de dominio. Niegan la biología porque la biología desmiente su idea de que las personas son de plastilina. Y ellos las quieren de plastilina para poder moldearlas. La existencia de la naturaleza imposibilita la ingeniería social.

P. Se intentó en el Siglo XX.

R. Auschwitz. El Gulag. No podemos percibir el mundo sin una jerarquía ética. Lo demuestran la Psicología y la Biología, y lo saben hasta los ateos. Necesitamos un orden. Sin orden se impone el vacío ético y moral. El relativismo absoluto. El caos.

P. Hablemos del caos. Sus vídeos y conferencias arrasan entre adolescentes y millenials, sobre todo varones. ¿Por qué?

R. Hay una crisis de la masculinidad. La "tóxica masculinidad", dicen las feministas. Los chicos reciben de la sociedad moderna un mensaje devastador y paralizante. Primero, se les recrimina su agresividad, cuando es innata y esencial a su deseo de competir, de ganar, de ser activamente virtuosos. Luego se les dice que la sociedad es una tiranía falocéntrica corrupta de la que ellos, por supuesto, son culpables de origen por el mero hecho de ser hombres. Y finalmente se les advierte: «No se os ocurra intentar prosperar o avanzar, porque entonces además de culpables seréis cómplices activos de la tiranía feminicida». El resultado es que muchos varones, sobre todo jóvenes, tienen la moral por los suelos. Están empantanados, perdidos. No tienen rumbo ni objetivos.

P. Usted insiste en la diferencia entre poder y competencia.

R. Es esencial. Lo peor que han hecho los posmodernos es propagar la confusión entre poder y competencia, aptitud, habilidad. Las jerarquías no son de dominación sino de competencia. Lea la luminosa obra de Frans de Waal. Los chimpancés tiránicos acaban muy mal: destrozados a pedazos. Los chimpancés más exitosos -también sexualmente- son los que interactúan mejor. Los que hacen amigos y tratan bien a las hembras. La competencia es más eficaz que el poder puro y duro.

P. El periodista Andrew Sullivan asegura que las relaciones gays son tan "agresivas" como las relaciones heterosexuales. Niega que exista una voluntad de dominio específica del hombre sobre la mujer y advierte contra la idea de guerra de sexos por falsa y peligrosa.

R. Sólo los hombres débiles intentan dominar a las mujeres. Otra lectura imprescindible: Machos demoníacos, de Richard Wrangham. Hay tres géneros de orangutanes: las hembras; los machos dominantes, que cautivan a todas las hembras; y los machos débiles, que morfológicamente parecen adolescentes y que, como no logran aparearse, recurren a la violación. ¡Violan! La lección es evidente: sólo los perdedores recurren al poder para obtener más sexo del que, necesitándolo, pueden alcanzar.

P. ¿Y qué pasa con los perdedores que aun así fracasan en sus propósitos?

R. Para eso existe la monogamia, que está enraizada en la biología y reafirmada culturalmente. Para evitar que los hombres rechazados acaben desarrollando conductas antisociales. En las relaciones humanas también funciona el patrón de distribución de Pareto: pocos hombres acaparan buena parte de las oportunidades sexuales. Esto es malo para los chicos que no ligan, claro. Pero tampoco es bueno para las chicas. Se ve en los campus universitarios americanos más progres, donde en los últimos años se ha producido una caída notable en el número de estudiantes varones precisamente por la presión ideológica. Las probabilidades que tiene una chica de trabar algo parecido a una relación estable son ínfimas. Alguno pensará: "¡Qué suerte para los chicos, el sueño de todo adolescente!" Falso. Porque las relaciones de pareja se convierten en una secuencia infinita de ligues de una noche sin continuidad ni perspectiva ni utilidad en el medio o largo plazo. Es un juego degenerativo, que devalúa a los participantes de ambos lados.

P. Usted denuncia el "intento de feminizar a los hombres".

R. Hemos pasado de intentar convertir a las mujeres en hombres a intentar convertir a los hombres en mujeres. Y eso no conviene a ninguno de los dos sexos. Tampoco a las mujeres. Las mujeres tienen tanto interés como los hombres en acabar con la crisis de la masculinidad.

P. Explíquelo.

R. Una mujer sensata no quiere un párvulo como pareja. Quiere un hombre. Y si es lista y competente, quiere un hombre incluso más listo y más competente que ella.

P. Veo ya a las feministas radicales rasgándose las túnicas.

R. Las feministas radicales se equivocan ¡radicalmente! No distinguen entre un hombre competente y un déspota. Su pánico cerval a cualquier exhibición de habilidad masculina es revelador de una pésima experiencia personal. Dicen: "¡Arranquemos a los hombres sus garras y sus colmillos! ¡Socialicémoslos! ¡Hagámoslos blandos, flácidos y femeninos, porque así no podrán hacernos más daño!" Es una manera patológica de contemplar el mundo y las relaciones humanas. Y es también un grave error estratégico. Porque cuando anulas a un hombre, aumentas su amargura y su resentimiento. Lo conviertes en un ser inepto, atormentado, carente de sentido. Y las vidas sin sentido son desdichadas. Y el hombre anulado se enfada. Y entonces sí se vuelve agresivo. El despotismo de los débiles es mucho más peligroso que el despotismo de los fuertes.

P. Usted vincula la crisis de la masculinidad con el auge de la extrema derecha.

R. Cuando las únicas virtudes sociales son lo fofo e inofensivo, la dureza y la dominación se vuelven fascinantes. Mire el fenómeno de Cincuenta sombras de Grey. Seis meses estuve riéndome cuando se publicó. Pensé: ¡Qué apropiado! La cultura entera arde en exigencias de que el hombre envaine las armas y el libro más vendido de la historia es una fantasía sadomasoquista. Es extraordinario. Freud estaría a la vez horrorizado y exultante.

P. ¿Y las consecuencias políticas?

R. Son evidentes. No sé si se enteró del escándalo que provocó mi oposición a la ley C-16.

P. Sí.

R. La ley impone el uso de pronombres neutros para transexuales. En lugar de él, ella o ellos, palabras como ze, hir o zir. Yo dije, y repito, que no voy a usar esos términos. Primero, porque la imposición de palabras por ley es inaceptable y no tiene precedentes. Y, segundo, porque son neologismos creados por los neomarxistas para controlar el terreno semántico. Y no hay que ceder nunca el terreno semántico porque si lo haces, has perdido. Ahora, imagine que ya hubiésemos cedido. Que hubiésemos aceptado que una persona se define por su identidad colectiva, por cualquiera de sus fragmentos: género, raza, etnia, el que sea. ¿Qué pasaría? La narrativa opresor-oprimido se habría impuesto. Y los radicales de derechas dirían: "Vale, vamos a jugar el juego de la izquierda. Eso sí, nosotros no vamos a ser los culpables perdedores. Nosotros vamos a ser híperagresivos y vamos a ganar". Y entonces sí entraríamos en una lucha identitaria. En una guerra de sexos. En la polarización total.

P. Está ocurriendo.

R. La izquierda cree que puede ganar arrojando toneladas de culpa sobre los presuntos opresores. Quizá lo consiga, pero yo no apostaría mi dinero.

P. Hablemos ahora de las mujeres. Me da la impresión de que existe una brecha entre el discurso de las élites feministas -actrices, políticas ¡y políticos!- y las mujeres de verdad.

R. Claro que hay una brecha. Abismal.

P. ¿Qué quieren de verdad las mujeres de verdad?

R. Lo mismo que querrían los hombres si los hombres fuesen los que paren: desplegar todo su potencial y competencia, pero también tener bebés.

P. ¿En qué proporción?

R. A los 19 años, las mujeres anteponen su carrera a la familia. A los 28, ya no tanto. Es una realidad de la que nadie habla. Salvo algunas mujeres de 37 a 40 años que han desaprovechado la ventana de oportunidad reproductiva y se sienten infelices.

P. Bastaría con que los hombres ayudasen más con los niños.

R. Los hombres están peor configurados que las mujeres para el cuidado de niños de menos de dos años. Esto es así. Podemos aleccionarlos. Pero, ojo: también hay mujeres -inteligentes, fuertes, formadas- que libremente deciden ser ellas las que cuidan de los niños. Lo hacen porque quieren, no porque nadie se lo imponga. Y esa decisión les lleva a tomar otra, previa. Cada hijo exige unos tres años de intensa dedicación. Es mucho tiempo. Y para una madre, causa objetiva de vulnerabilidad. ¿Qué hacen entonces las mujeres? Practican la hipergamia: buscan pareja en el mismo o superior nivel competencial que ellas. Hablemos claro: de igual o más capacidad socioeconómica que ellas. Esto ocurre en todas las culturas. Es una de las revelaciones más notables de la Biología y la Psicología evolutivas. Y en el caso de las mujeres hípercompetentes, es un problema. Cuanto más alto el coeficiente intelectual de una mujer, más baja la probabilidad de que encuentre una pareja estable.

P. Los hombres no se atreven...

R. ... Ni a invitarlas a salir. He trabajado durante décadas con abogadas altamente cualificadas. Me contrataban para mejorar su productividad laboral y sus relaciones afectivas. Sus vidas. Lo tenían durísimo para encontrar pareja. Fíjese en este dato del Pew Research Centre. En los últimos 15 años, el interés de las mujeres por el matrimonio ha subido muchísimo. En cambio el de los hombres se ha desplomado. Una pésima combinación.

P. Quiero preguntarle por la brecha salarial entre hombres y mujeres.

R. Para empezar, es menor de lo que dicen. Los que hacen las estadísticas suelen confundir la media y la mediana. Y la media se desfigura por la existencia de un segmento ínfimo de billonarios, que en su mayoría son hombres.

P. Bien. Pero existe.

R. Sí. Lo que no existe es lo que llaman la brecha salarial "de género". Es decir, una brecha fruto de un prejuicio machista. Para que el argumento feminista funcione habría que asumir que el empresariado mundial es masoquista, tonto, suicida: "¡Ajá! Les pagamos menos y también las contratamos menos". Es absurdo. La realidad es que la diferencia salarial tiene unas 20 causas, de las que apenas una sería atribuible al prejuicio.

P. ¿Cuáles son esas causas?

R. La edad es una. La personalidad es otra, muy importante. Y la más importante son los intereses. Un dato contracorriente: las mujeres solteras de menos de 30 años cobran más que los hombres en esa misma franja de edad. La personalidad: las personas agradables cobran menos que las personas desagradables. Les cuesta más pedir un aumento de sueldo. Triste pero cierto. Y resulta que, de media, las mujeres son más agradables que los hombres. Dato científico, eh. Esto produce un ligero sesgo a favor de los hombres, que no es fruto de ningún prejuicio machista; si acaso es una injusticia con las personas amables del sexo que sean. Finalmente, los intereses: a los hombres les interesan más las cosas y a las mujeres, las personas. Y las profesiones relacionadas con las cosas están mejor pagadas que las profesiones relacionadas con las personas. Ingeniero y enfermera. Banquero y maestra.

P. Las mujeres holandesas son las que más trabajan a tiempo parcial. Y eso a pesar de una intensa política de incentivos para que lo hagan a tiempo completo. Parece que les gusta.

R. Es su elección. Incluso para mujeres que no tienen hijos ni quieren tenerlos. Pero nadie lo dice. Unos por ideología. Otros por miedo.

P. ¿Miedo? Se refiere a los sectores liberales y conservadores.

R. Claro. No se atreven a decir nada que contravenga el relato feminista por pánico a ser linchados por la turba.

P. En España, el presidente del Gobierno se opuso a la intervención en las empresas para imponer la igualdad salarial. Lo llamaron machista y se retractó.

Lo explicó hace años Thomas Sowell: "Si le das al Gobierno el suficiente poder como para imponer la igualdad efectiva de resultados le habrás dado el suficiente poder como para convertirse en una tiranía".

P. ¿Pero podría hacerse?

Habría que crear una estructura burocrática monstruosa. El libre mercado existe precisamente porque es imposible llevar a la práctica la fórmula "a igual trabajo, igual salario". ¿Quién y cómo determina que dos trabajos son idénticos? Ya se intentó bajo la Unión Soviética. Y así acabó.

P. ¿Por qué hay tan pocas mujeres al frente de grandes empresas?

R. Tengo un amigo que dirigía una de las principales empresas tecnológicas de Canadá. No cogió vacaciones en 20 años. Ni un sólo día. Y no eran jornadas de ocho horas, la mitad en el yate. Eran de 18 horas. Todo el día en un avión. Ya, en primera clase. Pero lejos de casa. De su familia. En hoteles anónimos. Nada de juerga y tequila. Para vivir así hay que estar configurado de una manera muy particular. Hay gente así, claro. Y la mayoría son hombres. ¿Son mejores? No. Son distintos. Incluso podríamos decir que sus prioridades son peores que las de las mujeres que optan por una vida más equilibrada, trabajando media jornada y cuidando de sus hijos. En todo caso, es su elección. ¿Usted qué haría?

P. Humm...

R. Ya.

P. Bajas de paternidad: hay oferta pero no hay demanda. ¿Por qué?

R. Cuando tienes un negocio del que depende tu familia no te coges cuatro meses de baja. Lo mismo pasa en las profesiones muy competitivas. Los despachos de abogados, por ejemplo. La mayoría de los socios son hombres. ¿Machismo? No. Hacen lo posible por fichar y mantener a los mejores. Del sexo que sea. El problema es que, a partir de cierta edad, las mujeres se marchan o reducen su nivel de compromiso. De nuevo, es una elección legítima. ¿Vamos a criticarlas por ello? ¿Vamos a llamarlas falocéntricas?

P. Susan Pinker cuenta que en la Unión Soviética muchas mujeres estudiaban carreras relacionadas con las Ciencias y en cuanto llegó la democracia, y pudieron escoger libremente, se produjo un trasvase hacia las Humanidades.

R. Y fíjese en la última gran sorpresa.

P. ¿Cuál?

R. Los países escandinavos han hecho lo imposible por imponer una igualdad formal entre hombres y mujeres. De la cuna hasta la tumba, han eliminado todos los elementos culturales que pudieran condicionar o acentuar las diferencias de género. Hasta los juguetes son neutros. ¿Y qué ha pasado? Exactamente lo contrario de lo previsto: ¡las diferencias de personalidad entre hombres y mujeres se han acentuado! Es un descubrimiento científico impresionante: si erradicas las diferencias culturales, maximizas las diferencias biológicas.

P. ¿Es todo hombre un agresor sexual en potencia?

R. ¡Tanto como la mujer una manipuladora caza-ricos en potencia! En todo individuo existe una capacidad muy elevada de hacer el mal. La pregunta es: ¿por qué se difunden estas ideas sobre los hombres?

P. ¿Por qué?

R. El 95% de los delitos son cometidos por el 5% de la población. La mayoría de esos criminales actúa una o dos veces. Pero existe un pequeño segmento que actúa de forma serial. Depredadores sexuales. Pederastas. Psicópatas que dejan un reguero de víctimas. A partir de ahí, cualquiera puede convertir a todos los hombres en depredadores al manipular la definición de "violencia sexual". Porque no hay un hombre en el planeta que no haya hecho alguna vez un avance sexual no correspondido. En parte por torpeza o falta de sofisticación. En parte porque no sabía cuál iba a ser la respuesta.

P. Hoy eso basta para forzar la dimisión de un ministro o liquidar la carrera de un actor.

R. La izquierda posmoderna exige a la vez expresión sexual ilimitada, de cualquier gusto o color -ahí está el Orgullo Gay- y seguridad sexual absoluta. A ver cómo cuadran ese círculo. Su última ocurrencia es una maravilla: el consentimiento afirmativo. Cada paso y etapa de un encuentro amoroso o sexual debe quedar debidamente registrado para evitar equívocos. ¡Es tan orwelliano! Sólo un pobre ingenuo de 13 años puede considerar que esto es no ya positivo, sino viable. A veces da la impresión de que nuestra cultura ha sido tomada por gente con graves trastornos de personalidad. Lo digo seriamente. Clínicamente.

P. ¿Cómo definiría el #MeToo?

R. Actrices vestidas de riguroso negro... Eso sí, de forma sexualmente provocadora... Hollywood, quejándose de manipulación sexual... ¡Hollywood, que se erigió literalmente sobre la manipulación sexual! Parece una broma. Pero vamos a hablar en serio. Existe un fenómeno que he visto en mi consulta... A ver, esto podría causarme un problema... Algunas mujeres no saben decir que no. Son mujeres vulnerables o dañadas, que se exponen una y otra vez. Tienen relaciones anómalas, no sólo con los hombres. Una mujer está en casa. Llega el repartidor. Es amable y simpático. Y acaba teniendo con él una relación sexual que no supo cómo evitar y de la que al minuto se arrepiente gravemente. No es culpa suya. Ni del repartidor. Ni de nadie. Es un fenómeno más frecuente de lo que parece y en las universidades se agrava por el consumo de alcohol.

P. ¿A veces decir que no es decir que sí?

R. ¿Cómo?

P. Un no es casi siempre un no rotundo. Pero alguna vez puede ser un quizás. O incluso un sí. Depende de muchos factores.

R. Yo no me atrevería a decir eso.

P. Lo digo yo.

R. Si usted dijera eso en el típico campus progre americano sería denunciada ante un comité de discriminación, sometida a una investigación, linchada y despedida.

P. ¿Y de que me acusarían exactamente? ¿De promover la violación?

R. Probablemente.

P. La verdad es compleja. Salvo que aceptemos que todas las mujeres, y todos los hombres por cierto, somos débiles, incapaces de expresar nuestra voluntad y sentimientos, o incluso de jugar con las palabras y los tiempos.

R. Creo que fue Mike Pence el que dijo que no se reuniría a solas con una mujer a puerta cerrada. La gente se escandalizó. A mí me han aconsejado lo mismo cientos de veces. Yo paso, porque me parece ofensivo, para mí y desde luego para las mujeres. Para eso, pongamos una cámara en cada despacho. O mejor aún: impongamos la obligación de que todo encuentro sexual sea grabado y colgado en YouTube, así nadie podrá tener la más mínima duda de que cada fase del acto se desarrolló de forma perfectamente cordial, civilizada y consentida.

P. ¿Qué le pareció el manifiesto de las actrices francesas en respuesta al #MeToo?

R. No lo conozco.

P. Se lo enviaré. Distingue entre el acoso sexual y el derecho a importunar.

El derecho a importunar es elemental. Como el derecho a ofender. Se lo dije a la entrevistadora de Channel 4 con la que tuve una discusión, digamos, intensa.

P. Viral.

R. No hay derecho a pensar sin derecho a ofender. Porque nada de lo que yo pueda decir será universalmente aceptado y asumido. ¿Y quién decide qué es ofensivo? Tu interlocutor. ¿Y si hablas con mil personas? Como mínimo una de ellas se ofenderá. ¿Y entonces qué haces? Dejas de hablar. Te limitas a decir obviedades: "este suelo parecería ser de color gris". Con un agravante: cuando acaba el debate empieza la bronca.

P. ¿Y qué papel juegan los medios?

R. Lo que necesitamos en los medios es pocas personas súperinteligentes dispuestas a decir la verdad. Lo que tenemos son hordas de columnistas de segunda poseídos por el miedo y la ideología. Y pronto dejarán de ser leídos y escuchados.

P. Su libro es un tratado de responsabilidad contra la cultura de la sobreprotección.

R. Otro legado de la progresía: una generación de mimados y quejicas, cero preparados para encarar la vida. Esos padres edípicos, que hacen un pacto con su niño: "No nos abandonarás jamás y a cambio nosotros haremos todo por ti". Puro egoísmo envuelto en mimos. El resultado es que los niños crecen sin madurar. No tienen sentido de la responsabilidad. Son victimistas. Se vuelven inútiles y acaban resentidos.

P. ¿Y cómo se inculca el sentido de la responsabilidad?

R. Mi mensaje a los jóvenes es sencillo. Espabilad. Dejad de pudriros en casa. Dejad de quejaros y de culpar a los demás. Sed honrados, rectos y disciplinados. Haced algo útil. Asumid vuestra responsabilidad. Buscad sentido a la vida. Haced como las langostas: caminad erguidos con los hombros hacia atrás.

P. Lo que no dicen los políticos.

R. Lo que deberían decir. Porque al mundo le sobran niños. Lo que necesita son hombres adultos.

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15 de febrero de 2018

No todo es zaffaronismo




La ciencia penal ampara a Chocobar
por Carlos P. Pagliere (h) *


El caso de Chocobar ha desatado encendidas opiniones a favor y en contra de su accionar, la mayoría de las cuales se hallan excesivamente condicionadas por motivaciones políticas e ideológicas. Pero el derecho penal se sustrae de estos apasionamientos, por ser una genuina ciencia que establece principios absolutos, inmutables y universales. Y es la ciencia penal la que, a fin de cuentas, habrá de tener la última palabra en la resolución del caso.

El hecho ocurrió en el barrio de La Boca, cuando el turista norteamericano “Joe” Wolek fue apuñalado diez veces en la cara, el cuello y el pecho, al ser asaltado por dos delincuentes que le querían arrebatar una cámara fotográfica.

El oficial de policía Luis Oscar Chocobar, que casualmente se encontraba en el lugar, observó la secuencia del robo y persiguió a uno de estos delincuentes, Pablo Kukoc, contra quien disparó su arma de fuego reglamentaria con la finalidad de lograr su detención. El turista, luego de permanecer un tiempo internado en estado crítico, logró salvar su vida. El ladrón, en cambio, no corrió la misma suerte, sino que falleció días más tarde a raíz de los disparos recibidos.

Hace unos días atrás, el presidente Mauricio Macri recibió al agente Chocobar para brindarle su apoyo y solidaridad, luego de que la Justicia lo procesara por el delito de homicidio en exceso de la legítima defensa y le fijara un embargo judicial de 400 mil pesos. Más tarde, se dio a conocer un fragmento de la filmación del momento en que fue abatido el delincuente por parte de Chocobar. En la imagen se aprecia que Kukoc recibió los disparos desde atrás, mientras huía de Chocobar a toda carrera. A raíz de este video, muchos periodistas, políticos y juristas sostuvieron apresuradamente que se trataría de un caso de “gatillo fácil”. Pero, ¿qué dice la ciencia penal? La ciencia penal nos indica, con toda claridad, que el accionar de Chocobar fue correcto.

En primer lugar, resulta extraño el enfoque preliminar de la Justicia. El juez interviniente calificó el hecho de Chocobar como un exceso en la legítima defensa, lo cual es notoriamente insostenible. El ataque contra Wolek, al momento en que el delincuente fue abatido, ya había cesado. La aprehensión ocurrió a unos 300 metros del lugar de la agresión y ni siquiera el ladrón tenía en su poder la cámara fotográfica que intentó sustraer como para pensar en una defensa, no ya de la persona, sino de los bienes del turista. En realidad, hablando con corrección técnica, lo que hizo Chocobar fue obrar en cumplimiento del deber funcional (art. 34 inc. 4° del Código Penal), ya que procedió, en su carácter de agente de las fuerzas de seguridad, a la detención de un delincuente peligroso sorprendido in flagranti delito.

Ahora bien, al cumplir con este deber funcional, ¿Chocobar excedió los límites impuestos por la ley? Para dar respuesta a esta interrogante hay que tener presente que la actuación represiva de la policía sólo está amparada por la ley cuando es ejercida de un modo necesario y racional. Es decir, el accionar policial con violencia hacia las personas solamente se justifica cuando no hay un medio menos lesivo para cumplir con el deber funcional y siempre que guarde proporción con el objeto de tutela.

Es cierto, y la mayoría de los penalistas así lo sostiene, que incurre al menos en un exceso en el ejercicio de sus funciones, el policía que en persecución de un ladrón que huye a pesar de la orden de detención, le efectúa sin ningún intento disuasorio, un disparo de arma de fuego dirigido al cuerpo.

Sin embargo, la situación cambia según las circunstancias del caso. Si el oficial de policía ha intimado verbalmente al delincuente para que se detenga o lo ha intimidado con disparos disuasorios, pero éste persiste en su fuga, no pudiendo ser alcanzado, entonces se torna necesario que el policía efectúe disparos a fin de herirlo y lograr así cumplir con el ineludible deber jurídico de la detención.

La conducta del oficial de policía, obviamente, tiene que estar dirigida a herir al delincuente para detenerlo con vida. El policía nunca puede disparar a matar al que huye, pues su deber no es hacer de “justiciero”, sino llevar a los delincuentes (con vida) ante la justicia para ser juzgados.

Todo indica que esto es lo que que quiso hacer Chocobar. Primero dio la voz de alto, luego salió en persecusión, hizo al menos tres disparos al aire y finalmente, ante la falta de acatamiento de la orden policial por parte del delincuente, pasó a efectuar disparos destinados a herirlo y así detenerlo con vida.

Un hecho racional

Que la intención de Chocobar fue sólo herir y no matar al delincuente se infiere con toda seguridad por la circunstancia de que sus disparos fueron dirigidos a la zona baja del cuerpo, que es a donde se apunta cuando sólo se quiere herir a una persona, pero no matarla.

Los críticos de Chocobar sesgadamente afirman que “disparó por la espalda” y que se trató de un “fusilamiento”. Nada más alejado de los hechos.

Chocobar disparó a Kukoc desde atrás, sin dudas, porque el delincuente huía sin acatar la orden policial. Pero no disparó a la espalda, donde se encuentran los órganos más letales como los pulmones y el corazón, ni tampoco disparó a la cabeza, sino hacia la zona baja del cuerpo, procurando detener con vida al ladrón. Menos aún se trató de un fusilamiento, pues una vez que Kukoc fue derribado con vida, Chocobar no lo remató en el suelo, sino que cesó de inmediato su accionar.

Es cierto que todo disparo de arma de fuego, incluso el dirigido a las zonas menos letales del cuerpo humano, es siempre peligroso para la vida. De hecho, Kukoc desgraciadamente falleció a raíz de uno de estos disparos. Pero el peligro, en definitiva, fue asumido por el propio delincuente. Chocobar le dio múltiples posibilidades para acatar la orden de detención, las cuales Kukoc desoyó todas. Lo corrió y le advirtió con palabras y disparos intimidatorios, pero aquél no dejó de huir.

El principio es que si el policía da la voz de alto y hace disparos disuasorios (que anuncian otros disparos más peligrosos), pero el delincuente no acata la orden de detenerse, el peligro es asumido por el propio infractor, quien con su pertinaz conducta incumple el deber jurídico que tenemos todos los ciudadanos de acatar las directivas de los oficiales de la ley. Máxime en el presente caso, en que Kucok acababa de perpetrar, junto a su compañero, un gravísimo hecho de sangre. Por ello, quien se coloca en situación de mayor peligro es el propio reo, a quien le es aplicable el ancestral principio del derecho: nadie puede alegar su propia torpeza.

Ahora bien, para que no haya exceso, todavía se debe superar el requisito de la racionalidad de la actuación policial. En tal sentido, no resulta racional herir a un delincuente por un delito leve cometido sin violencia o amenaza grave contra alguna persona (por ejemplo, el hurto por parte de un carterista, el daño de un bien material o una trompada de un pendenciero). En estos casos, aunque el delincuente no acate la orden policial, no corresponde afectar su integridad física en aras de la detención. ¿Por qué? Porque el medio para lograr la detención (causar una herida de bala) no guarda proporción con el objeto de tutela (detener a un simple carterista, vándalo o pendenciero).

Pero si el delincuente apuñaló a una persona diez veces en la cara, el cuello y el pecho para robarle, como en el presente caso, o le efectuó disparos de arma de fuego, o colocó un explosivo en un medio de transporte, o en general acaba de perpetrar un delito de suma gravedad, la conducta del policía que le dispara a zonas menos vitales para evitar la fuga y procurar su detención con vida, adquiere la racionalidad exigida por la ley.

No es un argumento válido sostener que el antecedente de Chocobar habilitaría a disparar contra cualquier ciudadano que huye ante un requerimiento policial. La racionalidad del accionar policial está vinculada al entorpecimiento de la fuga de un delincuente peligroso en flagrancia, es decir, sólo hay justificación cuando el delincuente es sorprendido y perseguido inmediatamente después de haber ejecutado un hecho de extrema gravedad. Para los demás casos, semejante accionar policial carecería de la racionalidad exigida por la ley.

Por último, se ha cuestionado el contenido de la declaración de Chocobar, por cuanto no se ajustaría fielmente a lo ocurrido. Ante todo, se debe tener en cuenta que las personas que intervienen en situaciones de mucho peligro, normalmente luego no pueden dar acabada cuenta de los hechos que han vivido o presenciado. Y ello no significa que mientan, sino que la percepción e interpretación de las cosas en situaciones traumáticas no suele ser del todo fidedigna. Pero, en definitiva, lo importante no es lo que declare Chocobar, sino lo que efectivamente haya sucedido, pues la Justicia Penal juzga los hechos y no los dichos.

En conclusión, la actuación del agente de policía Luis Oscar Chocobar, al menos en principio, se exhibe como necesaria por no contar en ese momento con otros medios menos lesivos que fueran eficientes para lograr la detención de Pablo Kukoc. Y también aparece como racional, en atención al gravísimo delito que acababa de cometer el delincuente abatido.

La Justicia Penal, naturalmente, debe recolectar la totalidad de los elementos de prueba útiles y necesarios para resolver el caso, pero la ciencia penal nos brinda de antemano un sustrato jurídico adecuado y categórico que ampara a Luis Oscar Chocobar, por tratarse de un oficial de policía que actuó correctamente en cumplimiento del deber.

*: Juez del Tribunal Oral Criminal N° 2 de Azul. Autor del tratado “Nueva teoría del delito” en 15 tomos.




12 de febrero de 2018

Indigenismo para dividir a los pueblos



Mapuchismo versus proyecto de unificación de la Patria Grande
Jorge Eduardo Rulli.


A  lo largo de los últimos 20 años insistimos en que el “mapuchismo” y el  “mocasinismo” eran las enfermedades infantiles de los sectores medios  progresistas. Mientras en la zona núcleo se instalaba con impunidad el modelo de la sojización compulsiva y desde allí se proyectaba al interior, empujando la frontera agrícola y despoblando los territorios, ellos, la izquierda progresista reclamaban por un corrimiento de alambrados en Santiago del Estero o iban al sur llevando la banderita mapuche, acaso, también, haciendo campaña para cambiarle el nombre a la Diagonal Sur, Julio Argentino Roca.

Quizá sean irremediablemente estultos, pero nuestro deber es desaznarlos, y recordarles que la Patria Grande es Hispanoamérica o acaso Indoamérica como decía Haya de la Torre. Somos una Patria común  que no ha logrado unirse, y que fue fragmentada por los intereses de  la  Gran Bretaña y los Estados Unidos a lo largo del proceso de la  independencia. 

Los pueblos indios, todos, son referencias insustituibles en la generación de una identidad cultural que nos sea común a todo el  continente. Mientras ese fue el objetivo de nuestros grandes líderes, ahora, por el contrario, los progresistas han  construido, verbigracia, una Bolivia Multinacional... caen en el ridículo  sin conciencia alguna, ya que el marxismo de manuales los ha llevado a  extraviar el sentido común.

El encuentro de la Internacional comunista  que se reunió en 1930 en Montevideo, resolvió promover repúblicas étnicas en América Latina. Era el estalinismo codovillista, o sea el último escalón de la degradación de una revolución rusa que terminó en el  Gulag.

La URSS ya no existe, pero su expectro nefasto continúa en sus agentes que siguen levantando la propuesta de las Repúblicas étnicas. En  este caso ello se suma al kirchnerismo póstumo que intenta preservar su  masa de dirigentes corruptos con discursos políticos. 

De esa manera continúan  insistiendo en que Macri es la dictadura y que desaparece  personas, también que reprime en una guerra sucia. 

No dicen,en cambio, que quien conduce esa represión era conducción de la columna norte de  Montoneros, la misma que secuestró a los Born, y que luego ante el menemismo promovió los aportes a la campaña electoral del riojano y respaldó los diálogos con Mario Hirsch, el ejecutivo de Bunge y Born, para que los ministros de economía de Menem fuesen de la empresa. Tampoco dicen que el antiguo comandante de Patricia Bullrich y financista del dinero del secuestro de los Born, Mario Montoto, es el actual presidente del la Cámara de Comercio Argentino-israelì y quien le asegura, tanto a la Bullrich como al gobierno de Cambiemos, los instrumentos represivos más sofisticados que provienen del arsenal judío.  

Hay un modelo que se nos impone a la consideración de nuestro pensamiento político: la misma generación que desorbitó el gobierno de Perón en los años 70 y que facilitó el golpe militar, es la  misma que diezmada, escarmentada y sin horizontes revolucionarios respaldó a Menem y al proyecto de los agronegocios de Mario Hirsch en los años 90. 

Es el  progresismo,  culturalmente de 
izquierda gramsciana, políticamente de 
centro  y  económicamente de derecha

Si alguien duda de  ello todavía, Néstor y Cristina lo corroboraron durante largos 12 años de manera sobrada. Es el  progresismo, culturalmente de izquierda gramsciana, políticamente de  centro y económicamente de derecha. Quebrados por la represión militar no abandonaron su enorme soberbia, pero reemplazaron el Socialismo por el  asistencialismo y los subsidios... y ello no sólo en la Argentina, sino a lo largo de todo el continente arrastrados por un proceso similar de la revolución cubana. 

Ahora vemos cómo, mientras el mapuchismo se disuelve en el fárrago de noticias argentinas y pocos se recuerdan de Santiago Maldonado, luego de una autopsia de numerosos peritos de  parte, que acalló todas las campañas que se llevaban a cabo, y que dio al  traste con las suposiciones más interesadas, el tema intenta ahora  reinstalarse en el exterior ¿Por qué en este caso nos preocupa? porque  lo reinstalan en México y porque apuntan a Chiapas, apuntan a quebrar los  vínculos posibles con el zapatismo libertario. Recordemos que en los "caracoles", un campesino que acepte un plan social, o el subsidio de una  vaca o un caballo contraría las leyes morales establecidas por el EZLN.  

...y digamos que el éxito del zapatismo ha sido 
reunir a  numerosos y diversos pueblos indígenas, 
pero  que  todos  ellos  se  sienten   mexicanos 
y  levantan  una  sola bandera,  la  de  México.

Recordemos que en Chiapas al zapatismo se lo enfrenta, no con la derecha sino  con un kirchnerismo  mexicano, o sea, con la izquierda del PRI, el MORENA, el Partido Verde, y hasta con los sindicatos de la Via Campesina... y digamos que el éxito del zapatismo ha sido reunir a  numerosos y diversos pueblos indígenas, pero que todos ellos se sienten  mexicanos y levantan una sola bandera, la de México. 

Siento que en esta  dificilísima batalla ideológica en la que estamos en la Argentina, buscando salir de la confusión programada y recuperar las memorias revolucionarias que nos son propias, sufrimos una especie de ataque de tenazas. El kirchnerismo  por una parte, llevando a México las banderas mapuches, y por otra la hegemonía de un archipiélago de franquicias supuestamente peronistas, que en mucho se parecen al PRI mexicano y que se han distanciado absolutamente de toda propuesta popular nacional o revolucionaria. 

No es una pelea fácil, en especial cuando monseñor Sanchez Sorondo nos dice que China ha puesto en práctica la Doctrina  social de la Iglesia ¿? y cuando países como Libia, Afganistan o Irak  ,acaso también,la república de Siria han sido borradas del mapa y  desestructuradas como naciones para que sus poblaciones sobrevivan en el éxodo... cuando Palestina es arrasada bajo el terror diario del sionismo y esa soldadesca implacable descansa y se recupera cada año en las playas y en las montañas del Uruguay y la Argentina. 

El mundo de la posglobalización es, sin duda, un horror, pero ello no nos consuela de nuestras propias impotencias .Tenemos el deber de esclarecer la conciencia nacional, comparar a Macri con la dictadura militar es una trampa que refiere a la soberbia electoral herida, pero que justifica no hablar del colosal endeudamiento externo y menos aún de las políticas de Estado, que continúan y que, en lo fundamental, no han cambiado desde los años noventa.  

Nuestra lucha continúa siendo la de recuperar un proyecto nacional y  unir a la Patria grande desmembrada, la verdadera Nación irredenta,  inconclusa, la que debe generar su propia identidad cultural basada en  el mestizaje de todos los elementos que se cimentaron sobre las raíces indígenas y la colonización hispana. Esa es nuestra lucha, a la que convoca Trinchera.

Jorge Eduardo Rulli.
SÁBADO, 10 DE FEBRERO DE 2018

7 de febrero de 2018

La Falsificación Estratégica de la Historia




Isabel I - Inglaterra se convierte en
potencia gracias al proteccionismo
...Inglaterra vendía lana en bruto a lo que hoy es Holanda y Bélgica. Era un país pobre. Entonces la reina Isabel decide que eso tiene que terminar, que hay que industrializar Inglaterra y para eso se debe poner barreras proteccionistas.

Ahora, con esas medidas logran ese desarrollo. Y se dan cuenta de que eran la gran potencia industrial del mundo y que los demás no tenían que llegar al mismo estadio de desarrollo, de riqueza y poder. Entonces dicen: “Creemos una ideología, disfrazada de ciencia, que les diga a los otros que el camino del desarrollo es totalmente distinto al que nosotros hemos hecho”. Es decir, buscaron decirles a los otros que el camino del éxito no es proteger la industria propia, sino que es el libre comercio, la no intervención del Estado en la economía, el liberalismo salvaje...


Marcelo Gullo * : «Nos sobran recursos, nos falta patriotismo»
Entrevista

POLITÓLOGO | EL ACADÉMICO ASEGURA QUE UNA FALSIFICACIÓN ESTRATÉGICA DE LA HISTORIA OCULTA LAS BASES GRACIAS A LAS CUALES LAS POTENCIAS ALCANZARON SU ACTUAL ESTADO DE BIENESTAR Y SU VENTAJOSA CONDICIÓN DE PODER.

El destacado intelectual argentino Marcelo Gullo conversó con OH! mientras se aprestaba a viajar a Bolivia para realizar una serie de conferencias. Desde hace una década, Gullo ha abierto el debate político esgrimiendo un desafiante concepto que cuestiona diversas teorías sobre el desarrollo de las naciones: “la insubordinación fundante”. En esta entrevista arguye que un sometimiento ideológico, más que las armas, fue el medio principal para frenar el avance de los países latinoamericanos.

El reportaje:

OH!: Quiero empezar por la pregunta que, entiendo, marca el eje de la teoría de la insubordinación fundante: ¿por qué hay países que teniéndolo todo son pobres?

Es una pregunta que desde adolescente me ha atormentado. Entonces hay que recurrir a la historia porque ella explica los acontecimientos políticos tanto de la vida del hombre y como de las naciones. Y en ese escenario vemos que el primer país del mundo que se industrializa es Inglaterra. Y la industria enriquece y da poder. Ahora, lo que se oculta de la historia a los estudiantes, especialmente de ciencias económicas y políticas, es que Inglaterra se industrializa a partir de un férreo proteccionismo económico.

Antes de eso era nada. Inglaterra vendía lana en bruto a lo que hoy es Holanda y Bélgica. Era un país pobre. Entonces la reina Isabel decide que eso tiene que terminar, que hay que industrializar Inglaterra y para eso se debe poner barreras proteccionistas.

Ahora, con esas medidas logran ese desarrollo. Y se dan cuenta de que eran la gran potencia industrial del mundo y que los demás no tenían que llegar al mismo estadio de desarrollo, de riqueza y poder. Entonces dicen: “Creemos una ideología, disfrazada de ciencia, que les diga a los otros que el camino del desarrollo es totalmente distinto al que nosotros hemos hecho”. Es decir, buscaron decirles a los otros que el camino del éxito no es proteger la industria propia, sino que es el libre comercio, la no intervención del Estado en la economía, el liberalismo salvaje.

Entonces Inglaterra exporta esa ideología, a través de Adam Smith y su libro La riqueza de las naciones. Y con esa teoría los ingleses conquistan más mercados que con todos sus cañones.


OH!: ¿Es decir que se impusieron más que por la guerra por la estrategia de las ideas?

A partir de ese momento, la principal estrategia de dominación británica fue la subordinación ideológica. La subordinación ideológica y cultural fue la principal herramienta a través de la cual Inglaterra conquistó los países del mundo, especialmente a los países hispanoamericanos. Y si Inglaterra nos conquistó fundamentalmente a partir de la subordinación ideológica-cultural, entonces todo proceso de emancipación exitoso sólo puede partir de una insubordinación ideológica.

Ahora, una insubordinación ideológica, rechazar el liberalismo económico, el libre comercio, sin un adecuado impulso estatal no es nada. El impulso estatal es lo que hace que la pequeña semilla se transforme en roble. Entonces la insubordinación ideológica más un adecuado impulso estatal es lo que yo denomino como un proceso de insubordinación fundante.


OH!: ¿Qué procesos de insubordinación fundante nos muestra la historia?

Alexander Hamilton:
Nacionalismo Economico
Todos los países que hoy son desarrollados y ricos son resultado de una insubordinación fundante, comenzando por los Estados Unidos. Los EEUU se rebelaron con Hamilton y rechazaron los principios de la división internacional del trabajo, el principio del liberalismo económico. Hoy se oculta que los Estados Unidos fue la patria del nacionalismo económico. Ellos que acusan hoy a otros de nacionalismo económico fueron la patria del nacionalismo económico.

Fue el primer país proteccionista del mundo. Durante 100 años fueron proteccionistas, al extremo de que en Nueva York nadie podía poner un banco si no tenía capitales norteamericanos. Y si uno tenía el 90 por ciento de las acciones de un banco, pero era extranjero, la ley le decía que sólo aquel que tenía el 10 por ciento de las acciones, pero era estadounidense, podía dirigir el banco. No hubo un nacionalismo económico tan feroz y fuerte como el de los EEUU.

Fue la primera insubordinación fundante, luego vinieron las de Alemania, Japón, Canadá, Corea…las de todos los países hoy desarrollados. ¿Y quiénes son hoy los subdesarrollados? Los que no fuimos capaces de hacer nuestra insubordinación fundante. Y también aquellos que cuando intentaron hacerla los derrocaron por la fuerza como lo que aconteció en Bolivia cuando el presidente Gualberto Villarroel. Básicamente los países de África y Latinoamérica.


OH!: ¿Qué procesos de insubordinación fundante avanzaron y luego se frustraron en Latinoamérica?

Hubo dos grandes procesos de insubordinación fundante en Iberoamérica: los iniciados por Getulio Vargas en Brasil y por Juan Domingo Perón en Argentina. El primero terminó con el suicidio de Vargas en agosto de 1954 y el segundo terminó cuando se produjo la revolución fatídica de 1955.


OH!: ¿Los procesos iniciados por caudillos como Gadafi en Libia y Tito en Yugoslavia fueron también insubordinaciones fundantes?

...el hombre que destruyó
a Libia...
Sí, son intentos de insubordinación fundante con las peculiaridades propias del lugar. Porque no se trata de copiar modelos, cada pueblo trabaja su proceso de acuerdo a su situación geográfica y cultural y su propia historia. Gadafi lo intentó, a tal punto que llegó a ser el único país del norte de África sin pobreza.

Siendo sinceros, hay un nefasto hombre que pasa por gran demócrata, pero fue un asesino, es el señor Obama. Él es el hombre que destruyó a Libia. Libia tenía un gran nivel económico y sumaban 40 años que reinaba la paz. Hoy es la miseria absoluta, la destrucción absoluta, tras la intervención que ordena el señor Obama, para destruir el proceso de insubordinación fundante.


OH!: Seguramente, en la actual coyuntura, la posibilidad de que se desarrollen procesos de insubordinación fundante choca con más grandes adversidades y problemas.

Sí, hay obstáculos y dificultades, pero también una situación nueva que podría ser favorable: el propio Estados Unidos cayó bajo las garras del capital financiero internacional. Como respuesta, el pueblo de EEUU, a pesar de las inconductas y posturas caricaturescas, elige el nacionalismo político de Donald Trump contra la oligarquía financiera internacional. Ahora EEUU está aplicando políticas proteccionistas.

Entonces, ahora que ellos aplican esas políticas, nadie tiene derecho a decirnos que no tenemos derecho a aplicarlas. Si hoy hubiese una generación de dirigentes nacionales, estaríamos en América en óptimas condiciones para aplicar en Sudamérica una política de protección industrial para crear nuestra propia industria en toda esta región. Si antes concebíamos una insubordinación fundante en Brasil, otra en Argentina, otra en Ecuador, etc., es claro que hoy debe ser una insubordinación fundante sudamericana, como bloque.


OH!: Supongo que eso no implica el desarrollismo clásico, contaminante, depredador, polémico...

El desarrollismo fue en realidad una maniobra de la oligarquía financiera estadounidense. Nos trasplantaba tecnología de cuarta, ya no utilizada en EEUU. Nosotros necesitamos una industrialización tecnologizante, compatible con nuestros propios valores culturales y compatible con nuestra propia tierra. Una industrialización culturalmente nuestra, que no tome un modelo capitalista norteamericano ni anglosajón y ecológicamente sustentable que respete a la Madre Tierra.


OH!: De todos los casos de insubordinación fundante que ha estudiado y cita en sus libros, ¿cuál es el que le ha impactado más y que pueda servir de modelo para los latinoamericanos?

El caso estadounidense, con la guerra civil entre el norte industrialista imponiéndose al sur esclavista es un caso muy impactante. Sin embargo, reflexionando más maduramente, el caso para nosotros más interesante de estudiar es el caso canadiense. Ellos logran hacerlo sin el uso de la violencia.


OH!: Parece que el cambio de ciclo político que hoy afecta a Latinoamérica no es tampoco muy promisorio para insubordinaciones fundantes, ¿no es cierto?

Estamos en una noche oscura y no vemos ninguna luz en el horizonte. Sin embargo, cuando la noche es más oscura se anuncia también su final. Tengo profunda fe en la fuerza espiritual de nuestros pueblos, en que después de un largo periodo de sufrimiento volveremos a resurgir. Y no lo digo por una cuestión mística, sino porque sé que muchos hombres de buena fe lucharemos para que sea así.

Pero si no somos capaces de resurgir para hacer nuestra insubordinación fundante y terminar con nuestros problemas de pobreza, que Dios nos perdone. Teníamos todo para hacerlo y no hicimos nada, nos sobran recursos, nos falta patriotismo.


OH!: ¿Cuál considera que es la clave interna para ese cambio?

La clave es siempre el cambio cultural. Sin el cambio cultural no hay nada. Sin entender la preferencia de nosotros mismos, no hacemos nada. Y no porque uno se crea superior a otros, sino porque es natural apreciar primero lo nuestro. El cambio es siempre primero mental y cultural.

Fuente: Los Tiempos
Publicado el 01/05/2017 


* Marcelo Gullo
Es docente en la Universidad Nacional de Lanús (UNLA) y en la Escuela Superior de Guerra, de las Fuerzas Armadas Argentinas, en la Maestría en Estrategia y Geopolítica. Es Doctor en Ciencia Política por la Universidad del Salvador. Se ha titulado como Magister en Relaciones Internacionales por el Institut Universitaire de Hautes Études Internationales de la Universidad de Ginebra. También se graduó en Estudios Internacionales por la Escuela Diplomática de Madrid. Obtuvo su licenciatura en Ciencia Política por la Universidad Nacional de Rosario. Es, además, asesor en materia de Relaciones Internacionales de la Federación Latinoamericana de Trabajadores de la Educación y la Cultura (FLATEC). Asimismo, cuenta entre los fundadores del Instituto de Revisionismo Histórico Nacional e Iberoamericano Manuel Dorrego. Ha escrito seis libros que han sido publicados en Argentina, Italia, Francia y Brasil.

4 de febrero de 2018

La destrucción planificada de la Argentina



ARGENTINA EN RUMBO DE DISOLUCIÓN
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ *
3 de febrero de 2018

Las acciones que a diario perpetra el actual gobierno neoliberal argentino, claramente nos conducen no solo a una brutal regresión económica y social, pues evidencia ser la copia con leves retoques, del siniestro Plan Morgenthau, en su momento pensado para humillar y desarticular totalmente a Alemania y Japón luego de sus derrotas militares en 1945.

El derrotero actual, impuesto a fuerza de presiones, prisiones y golpes de chequera, es sin duda la reedición corregida y aumentada del que padecimos en los años ’90 (1989-2001), que nos puso en muy serio y concreto riesgo de disolución nacional, que era parte de la “solución” elucubrada por el establishment para salir de la crisis terminal de 2001-2002, crisis que el mismo establishment (los poderes establecidos internos, subordinados a los mega poderes financieros y políticos transnacionales) provocó adrede con las destructivas políticas económicas, sociales y culturales implementadas, casi sin solución de continuidad desde el siniestro “proceso” en adelante.

Se citan brevemente, algunas de las principales y más destructivas medidas implementadas por la alianza política conservadora – liberal (ultra conservadora en lo político, neoliberal en grado superlativo en lo económico), que desde hace poco más de dos años “reina” en Argentina, casi operando con la suma del poder público (pero a diferencia de la otorgada en 1835 a Don Juan Manuel de Rosas para imponer el orden y defender la soberanía nacional, a Macri y su “mejor equipo de los últimos 50 años”, nadie se la concedió, la tomaron por asalto, y para entregar la soberanía en todos los frentes).

 Políticas muy agresivas de desindustrialización, formadas por densos paquetes de medidas todas perpetradas para la reprimarización forzosa de la economía argentina, como las siguientes: apertura comercial total, que nos invadió literalmente con productos importados; achicamiento del mercado interno, a consecuencia de la brutal concentración de la riqueza, los despidos masivos y las acentuadas bajas de los salarios reales, incrementos inconcebibles e impagables de los servicios públicos y combustibles, entre otras.

 Recortes presupuestarios muy acentuados, cierres y extranjerizaciones abruptas y sin motivos lógicos, es el combo de medidas aplicadas en contra de los entes tecnológicos nacionales, con particular saña contra los que poseen claras importancias estratégicas.



 Espiral desmesuradamente creciente de la deuda externa del Estado Nacional, sumada a las de las provincias y municipios a quienes se presiona para asumir crecientes y enormes deudas, incluso para solventar gastos corrientes, lo cual no solo es irracional, es suicida. El siguiente paso será plantear el canje de deudas por territorios.

 Fuga escandalosa de divisas, la cual tiene por facilitadores a miembros del propio gobierno, vinculados con Bancos y entes financieros extranjeros.

 Implementación desenfrenada de la “bicicleta financiera”, con el mismo perpetrador (Federico Sturzenegger) que nos llevó a la insolvencia en 2001.
El mismo personaje que con total desparpajo afirmó, palabras más o menos “adonde vamos, no necesitarán próceres ni historia”. O sea, nos empujan a la anomia de la disolución nacional. Hoy es una bomba financiera cuyo estallido amenaza con ser descomunal, acentuando a su vez la deuda externa.

 Los leoninos contratos y condiciones de las concesiones de “energías renovables” (renovables sesgadas, pues omiten a las hidroeléctricas importantes), se montan sobre tarifas dolarizadas e indexadas, además de sumatorias de ventajas prebendarias, que no solo complicarán el despacho eléctrico, al acentuar energías de muy baja calidad como la eólica y la solar, sino a costos altísimos y con irritantes privilegios para su venta.

 Enorme saldo negativo de la Balanza Comercial, la cual empuja más aun el endeudamiento.

 Fuerte inflación, la cual además de afectar los salarios reales, descoloca a las producciones argentinas, las cuales se encarecen día a día valuadas en divisas.

 Despidos continuados, en una espiral inacabable, afectando especialmente a obreros industriales, técnicos y profesionales altamente calificados de entes tecnológicos y otros entes estatales, provocando serios problemas sociales, miseria creciente e impulsando el éxodo poblacional, como en los años ’90.

 Caídas de las producciones de petróleo y gas, acentuando la dependencia respecto a las importaciones, negocio manejado por petroleras anglosajonas, con un personero de las mismas en el estratégico Ministerio de Energía.

 Política comercial aperturista a ultranza, y un manejo burdo e improvisado de las relaciones exteriores, con el presidente mendigando vender limones y otras materias primas, y cosechando portazos en la cara, como los propinados en EEUU, Alemania, Francia y otros, al pedir con “inocencia” reciprocidad en las aperturas económicas, siendo que todos los países soberanos y con dignidad nacional tienen claramente políticas
proteccionistas. Eso además de los silencios muy elocuentes de Putin, cuando irracionalmente pretendió instar a Rusia a “condenar” a Venezuela, desconociendo aspectos esenciales de la actual geopolítica mundial. Claro que a los cipayos contumaces, la geopolítica como ciencia nunca les importó.

Se está despoblando intencionalmente la Patagonia, con lo cual se favorece la pérdida de esos vastos territorios, lo cual fue explícitamente dicho por el agresivo y verborrágico diputado neoliberal Fernando Iglesias (además de operar a favor de los británicos en el tema Malvinas). En ese sentido actuó el macrismo, desmontando las industrias electrónicas en Tierra Del Fuego; frenando sin motivos lógicos y luego achicando los proyectos de las hidroeléctricas en el Río Santa Cruz; despidiendo gente a granel en Río Turbio, condenando a esa ciudad al despoblamiento y frenando una usina carbonífera muy importante (Macri incluso afirmó que el carbón chileno es de calidad superior, siendo que es de la misma cuenca que el argentino); frenando y desmontando las actividades petrolíferas y gasíferas; atacando las economías provinciales al desalentar todas las producciones y favorecer las importaciones indiscriminadas, incluso de manzanas, vinos y otros productos nacionales de muy buena calidad y precios lógicos; desalentando el turismo interno al fomentar el éxodo turístico al exterior; etc.

 Abandono de la Antártida Argentina, acorde a las conveniencias de los británicos (potencia a la cual se subordinó el actual gobierno neoliberal de Argentina). Se hizo saber que “por motivos presupuestarios” se piensa abandonar las bases que nuestro país tiene en el Continente Blanco desde 1904, siendo el primer país en tener bases permanentes allá.

 Desguace apurado y mediante metodologías insensibles y brutales, de Fabricaciones Militares, la ex Fábrica Militar de Aviones, del Instituto Antártico y entes similares.

 Despidos masivos en SENASA, lo cual afectará la calidad de los alimentos comercializados.

 Despidos masivos en hospitales públicos, lo que se suma a los recortes en el PAMI (organismo que atiende a los jubilados) y desfinanciación de la Salud Pública y de la Educación Pública.

 Instrumentación de acciones represivas, premiando y exaltando a quienes cometieron acciones brutales, incluidos asesinatos a mansalva en los actos represivos. Masivas compras de equipamientos para la represión interna, mientras no se equipa a las FFAA para la Defensa, pretendiendo usarlas para la represión interna, igual que en el siniestro “proceso”.

 Acentuación del sesgado pensamiento del “enemigo único y principal” centrado en “la subversión marxista”, atado a prejuicios de los años ’70; mientras no se miran ni se analizan los peligros y agresiones actuales que sufre Argentina. Se desconoce que el liberalismo es –en esencia- una doctrina que inculca la dependencia económica permanente, y que es tan apátrida como el marxismo, único “enemigo válido” para sectores militares liberales recalcitrantes y muy colonizados mentales.

 Manejo discrecional de casi todos los medios de difusión y usos masivos de trols en las redes por parte del establishment neoliberal, inculcando la cultura del facilismo y de todo vale…menos el patriotismo bien entendido.

 La subordinación a los dictados de las Potencias Atlantistas es expresa, pública y totalmente desinhibida, poniéndonos en un vergonzoso rol de colonia subordinada y carente de toda dignidad y noción de soberanía.
Incluso se nos inmiscuye en el secular conflicto del Medio Oriente, echando por tierra la postura y doctrina de no injerencia que nos caracterizó y nos prestigió.

 Con el actual esquema gubernamental, sobramos al menos 20 millones de argentinos. Posiblemente quieran entregar el país desocupado, a sus mandantes del mega capital financiero transnacional y a las Potencias Atlantistas a las cuales se subordinaron.

 Practican como supuesto “gran mérito” la denostación maliciosa del Papa Francisco, argentino de estatura mundial, que es un férreo crítico del neoliberalismo e impulsor de la buena convivencia entre los diversos credos.

Neoliberalismo que es una doctrina en sí pagana, ferozmente excluyente y promotora del egoísmo carente de toda dosis humanismo y de amor al prójimo. Incluso eso lo hacen algunos militares retirados que en el colmo de la colonización mental extrema, se dicen “muy católicos y patriotas”.

 El listado no se agota.

Nos llevan a paso forzado, hacia la disolución nacional, con la complicidad expresa de sectores pseudo patriotas llenos de odios y profundos prejuicios, de intelectuales complacientes, de mercenarios de la incomunicación pública y otros sectores alineados con similares nefastos objetivos. La contundencia de los hechos lo demuestra.


*  Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

Fuente:

28 de enero de 2018

La media "Memoria", en España



«Quien controla el presente controla el pasado y quien controla el pasado controlará el futuro»   George Orwell, en 1984

Llegará el día ...


...fascinante ejemplo del endurecimiento de las "democracias" occidentales y del curioso maridaje entre la plutocracia liberal y la academia postmarxista...


El Ministerio de la Verdad
SERTORIO
26-1-2018

El proyecto de la nueva ley de la Memoria Histórica es un fascinante ejemplo del endurecimiento de las "democracias" occidentales y del curioso maridaje entre la plutocracia liberal y la academia postmarxista. No es ningún secreto que, en los últimos años, el establishment trata de aplicar la ley de la mordaza y evitar que la menor nota discordante suene en unos medios de comunicación que controla en régimen de monopolio. En todos los países de Europa se persigue y silencia a quien se niega a discurrir siguiendo los cánones de la biempensancia, que cada vez son más. En el Este, la corrección política ha naufragado de manera miserable; pero peor aún es que en Estados Unidos, el gendarme de Occidente, Trump haya desquiciado la calma alciónica de la oligarquía mundial. Si bien es cierto que los funcionarios boicotean de manera sistemática al presidente de los Estados Unidos, que desde que accedió a la Casa Blanca no ha hecho sino desdecirse de todas sus promesas, el ejemplo de la victoria del pueblo norteamericano sobre su plutocracia, desbancando por sorpresa a la candidata del régimen, ha hecho que suenen todas las alarmas en el imperio.

Está cada vez más claro que un porcentaje importante de la gente ya no acepta los dogmas del régimen ni se cree sus mitos. No hay forma de disimular la naturaleza oligárquica de las "democracias" occidentales, su servilismo ante los poderes financieros, su absoluta indiferencia ante las necesidades de la gente, su desprecio de lo nacional, su desvergonzada corrupción y su falta de alternativas políticas y sociales: todos los partidos son el mismo partido; el ciudadano no elige una opción política, sino un grupo de gestores frente a otro, que sólo se diferencian por su pertenencia a una fracción distinta del mismo aparato de poder. Baste con recordar la sorprendente unidad de todos los políticos a la hora de apoyar al oligarca Macron frente a Marine Le Pen, el año pasado, en la presidenciales francesas. Desde la derecha conservadora y rancia hasta los estalinistas de guardia, sin olvidar a las iglesias y a las mezquitas, todos los beneficiarios de régimen se unieron para aplastar a una candidata que no contaba con un solo medio de comunicación de masas en su favor y cuyo presupuesto de campaña era risible comparado con el de su adversario, al que le llovieron los millones del cielo, pese a ser un desconocido y el autor del mayor recorte de derechos sociales de la historia reciente de Francia. Fue en esa campaña cuando el presidente Hollande impuso la censura de prensa para evitar que se difundieran datos desfavorables al candidato del Sistema, mientras se cubría de insultos y denuestos a Marine Le Pen en todos los medios de masas. Pese a todo, la candidata nacional francesa obtuvo más del treinta por ciento de los votos frente al favorito de Bruselas y de los bancos. Es decir, hay una parte importantísima de la población europea que no traga, que se niega a cerrar los ojos y a ver la realidad virtual que les ofrece un Sistema que hace tiempo que dejó de preocuparse tanto por la gente como por lo que es cierto y lo que no.

Este fracaso de la prensa oficial obliga a tomar medidas contra quienes no piensan lo que se debe y, encima, tienen la insolencia de publicarlo

Esta triste constatación de que los pueblos se niegan a dejarse anestesiar, pese al abundante despliegue de somníferos informativos y culturales, ha llevado a la plutocracia mundial a indagar en las causas del fenómeno. Sin duda, el principal es que las redes han abierto una serie de vías de información de muy difícil control y que muchas visiones alternativas de la realidad pueden ser encontradas con sólo apretar un botón. Se accede así a otro mundo que tiene el atractivo de ser más real que el que nos ofrecen los edulcorados, autocensurados y "correctos" autómatas de la prensa oficial. Cuando se publica una noticia en la edición digital de un periódico, nos interesan más los comentarios de la gente que el texto del papagayo a sueldo. ¿Por qué? Porque todos los periódicos y todas las televisiones dicen lo mismo, todas presentan las mismas imágenes, los mismos comentarios y las mismas admoniciones. Como todos los monopolios, aburren.

Este fracaso de la prensa oficial obliga a tomar medidas contra quienes no piensan lo que se debe y, encima, tienen la insolencia de publicarlo. No es nada extraño que se empiece a "concienciar" a la gente con alertas sobre fake news e "intoxicaciones rusas" (informativas y no de vodka, que son las únicas reales de las que podemos culpar a Moscú). El espectro de libertad de pensamiento dentro de Occidente se reduce cada vez más y los agentes de la persecución no sólo son los poderes públicos; asociaciones de todo tipo: radicales de izquierda, okupas y presuntos "defensores" de los derechos humanos, tan activos como bien subvencionados, forman la vanguardia multicolor de la corrección política, cuyo fin es imponer la ley de la mordaza al disidente mediante boicots, persecuciones judiciales, acosos salvajes o, incluso, la agresión física y las amenazas de muerte. Hemos llegado a un extremo en el que sólo se puede ser liberal de izquierdas, todo lo que esté a la derecha de esa posición le convierte a uno en una suerte de delincuente intelectual y en objeto de las iras de los colectivos izquierda extrema, a cuyas acciones ninguna autoridad pone coto. Para eso son los dobermanns del Sistema, su partida de la porra, sus SA.

La Ley de Memoria Histórica que ahora se prepara es una señal de que se aproximan tiempos de persecución y que las tribunas que aún disienten de los dogmas del mundialismo tienen los días contados

En España, el recorte de libertades viene en aumento desde los años noventa. En algunos casos es tan violento y arbitrario que ni los propios tribunales todavía lo pueden admitir. La Ley de Memoria Histórica que ahora se prepara es una señal de que se aproximan tiempos de persecución y que las tribunas que aún disienten de los dogmas del mundialismo tienen los días contados. Al igual que en 1984, los autores de esta norma (la fracción más radicalizada del PSOE, que quiere competir con Podemos para ver quién es más rojo) van a imponer una especie de Ministerio de la Verdad que establecerá una historia oficial de España; es decir, que nuestros progres van a editar un versión cañí de la Enciclopedia Soviética en la que sus académicos adictos, los Reig–Tapia, Viñas y compañía, nos impongan sin discusión posible su idea de la Guerra Civil y del Franquismo. Por supuesto, quien no esté de acuerdo con estos mandarines y exprese opiniones en sentido contrario será multado o irá la cárcel y su obra será destruida. ¡Así se las gastan los defensores de las libertades!

Es bastante chusco que quienes defienden el relativismo en casi todas las disciplinas humanísticas, sean tan dogmáticos en lo que a la Historia se refiere. Y no a toda la Historia, sino a la que va de 1936 a 1978. Por supuesto, para hacer la persecución aceptable, se echa mano de las víctimas de la represión franquista, cuya memoria hay que defender. Por lo visto, las víctimas de la represión republicana, unas 66.000, no merecen ni memoria ni respeto ni dignidad. Están bien matadas. Se lo merecían. Ese espíritu hace que toda la izquierda apoye activamente esta ley, desde los etarras de Bildu hasta sus colegas parlamentarios de Ciudadanos, con la valiosa ayuda por omisión de la izquierda vergonzante del PP, que espera que escupir sobre las tumbas de sus abuelos le proporcione más votos.

Esta ley tiene además otras virtudes: si el franquismo es el epítome del mal y de la perversidad absoluta, los que se opusieron a él con las armas –desde el maquis hasta ETA, GRAPO y FRAP– fueron unos héroes de la democracia, unos resistentes. Eso quiere decir que Argala o Eva Forest y los valientes gudaris que pusieron la bomba en la cafetería Rolando (trece muertos: un policía más otros doce, entre camareros y gente que tomaba allí el café), son beneméritos de este régimen y su memoria debe ser honrada, ya que sufrieron persecución y cárcel bajo el franquismo. Por supuesto, al aprobar esta ley, la monarquía de Felipe VI se hace solidaria de las checas, de las fosas de Paracuellos y del martirio de miles de religiosos. Todo aquello se realizó con un fin honorable: salvar a España de Franco. Además, sus ejecutores hace tiempo que han sido rehabilitados: los dirigentes de la represión republicana como Companys, Largo Caballero, Santiago Carrillo, Líster y compañía disfrutan hoy de honores públicos, monumentos y calles dedicadas, señal indudable de que la España democrática aprueba sus acciones y se proclama heredera legítima de las checas y los paseos. Esta ley justifica a ETA, la hace "buena" –por lo menos hasta el 6 de diciembre de 1978– y permite una legítima negociación entre demócratas sin exigir estúpidos arrepentimientos que sólo estorban la llegada de la paz. Ahora, por fin, hay un lazo que puede unir a ETA con todas nuestras fuerzas parlamentarias: el antifranquismo.

Por supuesto, ya no puede hablarse de reconciliación, concepto que fue útil para desalojar del poder pacíficamente a los franquistas pero que ahora no tiene vigencia alguna. La guerra civil recomenzó en 2004 y parece que sí la han ganado los buenos. Desgraciadamente, la democracia española no pudo inaugurar su andadura libertadora con una catártica matanza de "fascistas", como fue el caso de Italia y Francia entre 1944 y 1945. Por eso, la nueva Ley de Memoria Histórica se dedica a la magia negra, a la profanación de tumbas: va a hacer acopio de ese legendario valor que tanto han acreditado nuestros demócratas para profanar las tumbas de Franco y José Antonio y realizar una serie de rituales de vudú con los pocos monumentos a los caídos que aún quedan en pie. La macumba necrófaga se extenderá incluso a enterramientos particulares. Lo que no se ganó en el campo de batalla se ganará en los camposantos. El que no se consuela es porque no quiere. La profanación marxista del Valle de los Caídos será el cartel electoral con el que el PP se presentará ante sus electores: el símbolo de sus siete años de gobierno.

Y vendrán cosas peores. Sin duda. Los rusos no hacen más que intoxicarnos y hay que frenar la deriva nacionalista española. La vasca y catalana no, por supuesto, que son nacionalismos buenos. Dentro de meses, un historiador acusado de apología del franquismo será condenado a más años de cárcel que los líderes de la Generalidad en rebelión contra el Estado o que un pistolero de extrema izquierda. Y para él no habrá beneficios penitenciarios, seguro. Esto es sólo el principio. Pero van listos: no nos callarán. Tendrán que restablecer el paseo.