7 de febrero de 2018

La Falsificación Estratégica de la Historia




Isabel I - Inglaterra se convierte en
potencia gracias al proteccionismo
...Inglaterra vendía lana en bruto a lo que hoy es Holanda y Bélgica. Era un país pobre. Entonces la reina Isabel decide que eso tiene que terminar, que hay que industrializar Inglaterra y para eso se debe poner barreras proteccionistas.

Ahora, con esas medidas logran ese desarrollo. Y se dan cuenta de que eran la gran potencia industrial del mundo y que los demás no tenían que llegar al mismo estadio de desarrollo, de riqueza y poder. Entonces dicen: “Creemos una ideología, disfrazada de ciencia, que les diga a los otros que el camino del desarrollo es totalmente distinto al que nosotros hemos hecho”. Es decir, buscaron decirles a los otros que el camino del éxito no es proteger la industria propia, sino que es el libre comercio, la no intervención del Estado en la economía, el liberalismo salvaje...


Marcelo Gullo * : «Nos sobran recursos, nos falta patriotismo»
Entrevista

POLITÓLOGO | EL ACADÉMICO ASEGURA QUE UNA FALSIFICACIÓN ESTRATÉGICA DE LA HISTORIA OCULTA LAS BASES GRACIAS A LAS CUALES LAS POTENCIAS ALCANZARON SU ACTUAL ESTADO DE BIENESTAR Y SU VENTAJOSA CONDICIÓN DE PODER.

El destacado intelectual argentino Marcelo Gullo conversó con OH! mientras se aprestaba a viajar a Bolivia para realizar una serie de conferencias. Desde hace una década, Gullo ha abierto el debate político esgrimiendo un desafiante concepto que cuestiona diversas teorías sobre el desarrollo de las naciones: “la insubordinación fundante”. En esta entrevista arguye que un sometimiento ideológico, más que las armas, fue el medio principal para frenar el avance de los países latinoamericanos.

El reportaje:

OH!: Quiero empezar por la pregunta que, entiendo, marca el eje de la teoría de la insubordinación fundante: ¿por qué hay países que teniéndolo todo son pobres?

Es una pregunta que desde adolescente me ha atormentado. Entonces hay que recurrir a la historia porque ella explica los acontecimientos políticos tanto de la vida del hombre y como de las naciones. Y en ese escenario vemos que el primer país del mundo que se industrializa es Inglaterra. Y la industria enriquece y da poder. Ahora, lo que se oculta de la historia a los estudiantes, especialmente de ciencias económicas y políticas, es que Inglaterra se industrializa a partir de un férreo proteccionismo económico.

Antes de eso era nada. Inglaterra vendía lana en bruto a lo que hoy es Holanda y Bélgica. Era un país pobre. Entonces la reina Isabel decide que eso tiene que terminar, que hay que industrializar Inglaterra y para eso se debe poner barreras proteccionistas.

Ahora, con esas medidas logran ese desarrollo. Y se dan cuenta de que eran la gran potencia industrial del mundo y que los demás no tenían que llegar al mismo estadio de desarrollo, de riqueza y poder. Entonces dicen: “Creemos una ideología, disfrazada de ciencia, que les diga a los otros que el camino del desarrollo es totalmente distinto al que nosotros hemos hecho”. Es decir, buscaron decirles a los otros que el camino del éxito no es proteger la industria propia, sino que es el libre comercio, la no intervención del Estado en la economía, el liberalismo salvaje.

Entonces Inglaterra exporta esa ideología, a través de Adam Smith y su libro La riqueza de las naciones. Y con esa teoría los ingleses conquistan más mercados que con todos sus cañones.


OH!: ¿Es decir que se impusieron más que por la guerra por la estrategia de las ideas?

A partir de ese momento, la principal estrategia de dominación británica fue la subordinación ideológica. La subordinación ideológica y cultural fue la principal herramienta a través de la cual Inglaterra conquistó los países del mundo, especialmente a los países hispanoamericanos. Y si Inglaterra nos conquistó fundamentalmente a partir de la subordinación ideológica-cultural, entonces todo proceso de emancipación exitoso sólo puede partir de una insubordinación ideológica.

Ahora, una insubordinación ideológica, rechazar el liberalismo económico, el libre comercio, sin un adecuado impulso estatal no es nada. El impulso estatal es lo que hace que la pequeña semilla se transforme en roble. Entonces la insubordinación ideológica más un adecuado impulso estatal es lo que yo denomino como un proceso de insubordinación fundante.


OH!: ¿Qué procesos de insubordinación fundante nos muestra la historia?

Alexander Hamilton:
Nacionalismo Economico
Todos los países que hoy son desarrollados y ricos son resultado de una insubordinación fundante, comenzando por los Estados Unidos. Los EEUU se rebelaron con Hamilton y rechazaron los principios de la división internacional del trabajo, el principio del liberalismo económico. Hoy se oculta que los Estados Unidos fue la patria del nacionalismo económico. Ellos que acusan hoy a otros de nacionalismo económico fueron la patria del nacionalismo económico.

Fue el primer país proteccionista del mundo. Durante 100 años fueron proteccionistas, al extremo de que en Nueva York nadie podía poner un banco si no tenía capitales norteamericanos. Y si uno tenía el 90 por ciento de las acciones de un banco, pero era extranjero, la ley le decía que sólo aquel que tenía el 10 por ciento de las acciones, pero era estadounidense, podía dirigir el banco. No hubo un nacionalismo económico tan feroz y fuerte como el de los EEUU.

Fue la primera insubordinación fundante, luego vinieron las de Alemania, Japón, Canadá, Corea…las de todos los países hoy desarrollados. ¿Y quiénes son hoy los subdesarrollados? Los que no fuimos capaces de hacer nuestra insubordinación fundante. Y también aquellos que cuando intentaron hacerla los derrocaron por la fuerza como lo que aconteció en Bolivia cuando el presidente Gualberto Villarroel. Básicamente los países de África y Latinoamérica.


OH!: ¿Qué procesos de insubordinación fundante avanzaron y luego se frustraron en Latinoamérica?

Hubo dos grandes procesos de insubordinación fundante en Iberoamérica: los iniciados por Getulio Vargas en Brasil y por Juan Domingo Perón en Argentina. El primero terminó con el suicidio de Vargas en agosto de 1954 y el segundo terminó cuando se produjo la revolución fatídica de 1955.


OH!: ¿Los procesos iniciados por caudillos como Gadafi en Libia y Tito en Yugoslavia fueron también insubordinaciones fundantes?

...el hombre que destruyó
a Libia...
Sí, son intentos de insubordinación fundante con las peculiaridades propias del lugar. Porque no se trata de copiar modelos, cada pueblo trabaja su proceso de acuerdo a su situación geográfica y cultural y su propia historia. Gadafi lo intentó, a tal punto que llegó a ser el único país del norte de África sin pobreza.

Siendo sinceros, hay un nefasto hombre que pasa por gran demócrata, pero fue un asesino, es el señor Obama. Él es el hombre que destruyó a Libia. Libia tenía un gran nivel económico y sumaban 40 años que reinaba la paz. Hoy es la miseria absoluta, la destrucción absoluta, tras la intervención que ordena el señor Obama, para destruir el proceso de insubordinación fundante.


OH!: Seguramente, en la actual coyuntura, la posibilidad de que se desarrollen procesos de insubordinación fundante choca con más grandes adversidades y problemas.

Sí, hay obstáculos y dificultades, pero también una situación nueva que podría ser favorable: el propio Estados Unidos cayó bajo las garras del capital financiero internacional. Como respuesta, el pueblo de EEUU, a pesar de las inconductas y posturas caricaturescas, elige el nacionalismo político de Donald Trump contra la oligarquía financiera internacional. Ahora EEUU está aplicando políticas proteccionistas.

Entonces, ahora que ellos aplican esas políticas, nadie tiene derecho a decirnos que no tenemos derecho a aplicarlas. Si hoy hubiese una generación de dirigentes nacionales, estaríamos en América en óptimas condiciones para aplicar en Sudamérica una política de protección industrial para crear nuestra propia industria en toda esta región. Si antes concebíamos una insubordinación fundante en Brasil, otra en Argentina, otra en Ecuador, etc., es claro que hoy debe ser una insubordinación fundante sudamericana, como bloque.


OH!: Supongo que eso no implica el desarrollismo clásico, contaminante, depredador, polémico...

El desarrollismo fue en realidad una maniobra de la oligarquía financiera estadounidense. Nos trasplantaba tecnología de cuarta, ya no utilizada en EEUU. Nosotros necesitamos una industrialización tecnologizante, compatible con nuestros propios valores culturales y compatible con nuestra propia tierra. Una industrialización culturalmente nuestra, que no tome un modelo capitalista norteamericano ni anglosajón y ecológicamente sustentable que respete a la Madre Tierra.


OH!: De todos los casos de insubordinación fundante que ha estudiado y cita en sus libros, ¿cuál es el que le ha impactado más y que pueda servir de modelo para los latinoamericanos?

El caso estadounidense, con la guerra civil entre el norte industrialista imponiéndose al sur esclavista es un caso muy impactante. Sin embargo, reflexionando más maduramente, el caso para nosotros más interesante de estudiar es el caso canadiense. Ellos logran hacerlo sin el uso de la violencia.


OH!: Parece que el cambio de ciclo político que hoy afecta a Latinoamérica no es tampoco muy promisorio para insubordinaciones fundantes, ¿no es cierto?

Estamos en una noche oscura y no vemos ninguna luz en el horizonte. Sin embargo, cuando la noche es más oscura se anuncia también su final. Tengo profunda fe en la fuerza espiritual de nuestros pueblos, en que después de un largo periodo de sufrimiento volveremos a resurgir. Y no lo digo por una cuestión mística, sino porque sé que muchos hombres de buena fe lucharemos para que sea así.

Pero si no somos capaces de resurgir para hacer nuestra insubordinación fundante y terminar con nuestros problemas de pobreza, que Dios nos perdone. Teníamos todo para hacerlo y no hicimos nada, nos sobran recursos, nos falta patriotismo.


OH!: ¿Cuál considera que es la clave interna para ese cambio?

La clave es siempre el cambio cultural. Sin el cambio cultural no hay nada. Sin entender la preferencia de nosotros mismos, no hacemos nada. Y no porque uno se crea superior a otros, sino porque es natural apreciar primero lo nuestro. El cambio es siempre primero mental y cultural.

Fuente: Los Tiempos
Publicado el 01/05/2017 


* Marcelo Gullo
Es docente en la Universidad Nacional de Lanús (UNLA) y en la Escuela Superior de Guerra, de las Fuerzas Armadas Argentinas, en la Maestría en Estrategia y Geopolítica. Es Doctor en Ciencia Política por la Universidad del Salvador. Se ha titulado como Magister en Relaciones Internacionales por el Institut Universitaire de Hautes Études Internationales de la Universidad de Ginebra. También se graduó en Estudios Internacionales por la Escuela Diplomática de Madrid. Obtuvo su licenciatura en Ciencia Política por la Universidad Nacional de Rosario. Es, además, asesor en materia de Relaciones Internacionales de la Federación Latinoamericana de Trabajadores de la Educación y la Cultura (FLATEC). Asimismo, cuenta entre los fundadores del Instituto de Revisionismo Histórico Nacional e Iberoamericano Manuel Dorrego. Ha escrito seis libros que han sido publicados en Argentina, Italia, Francia y Brasil.

4 de febrero de 2018

La destrucción planificada de la Argentina



ARGENTINA EN RUMBO DE DISOLUCIÓN
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ *
3 de febrero de 2018

Las acciones que a diario perpetra el actual gobierno neoliberal argentino, claramente nos conducen no solo a una brutal regresión económica y social, pues evidencia ser la copia con leves retoques, del siniestro Plan Morgenthau, en su momento pensado para humillar y desarticular totalmente a Alemania y Japón luego de sus derrotas militares en 1945.

El derrotero actual, impuesto a fuerza de presiones, prisiones y golpes de chequera, es sin duda la reedición corregida y aumentada del que padecimos en los años ’90 (1989-2001), que nos puso en muy serio y concreto riesgo de disolución nacional, que era parte de la “solución” elucubrada por el establishment para salir de la crisis terminal de 2001-2002, crisis que el mismo establishment (los poderes establecidos internos, subordinados a los mega poderes financieros y políticos transnacionales) provocó adrede con las destructivas políticas económicas, sociales y culturales implementadas, casi sin solución de continuidad desde el siniestro “proceso” en adelante.

Se citan brevemente, algunas de las principales y más destructivas medidas implementadas por la alianza política conservadora – liberal (ultra conservadora en lo político, neoliberal en grado superlativo en lo económico), que desde hace poco más de dos años “reina” en Argentina, casi operando con la suma del poder público (pero a diferencia de la otorgada en 1835 a Don Juan Manuel de Rosas para imponer el orden y defender la soberanía nacional, a Macri y su “mejor equipo de los últimos 50 años”, nadie se la concedió, la tomaron por asalto, y para entregar la soberanía en todos los frentes).

 Políticas muy agresivas de desindustrialización, formadas por densos paquetes de medidas todas perpetradas para la reprimarización forzosa de la economía argentina, como las siguientes: apertura comercial total, que nos invadió literalmente con productos importados; achicamiento del mercado interno, a consecuencia de la brutal concentración de la riqueza, los despidos masivos y las acentuadas bajas de los salarios reales, incrementos inconcebibles e impagables de los servicios públicos y combustibles, entre otras.

 Recortes presupuestarios muy acentuados, cierres y extranjerizaciones abruptas y sin motivos lógicos, es el combo de medidas aplicadas en contra de los entes tecnológicos nacionales, con particular saña contra los que poseen claras importancias estratégicas.



 Espiral desmesuradamente creciente de la deuda externa del Estado Nacional, sumada a las de las provincias y municipios a quienes se presiona para asumir crecientes y enormes deudas, incluso para solventar gastos corrientes, lo cual no solo es irracional, es suicida. El siguiente paso será plantear el canje de deudas por territorios.

 Fuga escandalosa de divisas, la cual tiene por facilitadores a miembros del propio gobierno, vinculados con Bancos y entes financieros extranjeros.

 Implementación desenfrenada de la “bicicleta financiera”, con el mismo perpetrador (Federico Sturzenegger) que nos llevó a la insolvencia en 2001.
El mismo personaje que con total desparpajo afirmó, palabras más o menos “adonde vamos, no necesitarán próceres ni historia”. O sea, nos empujan a la anomia de la disolución nacional. Hoy es una bomba financiera cuyo estallido amenaza con ser descomunal, acentuando a su vez la deuda externa.

 Los leoninos contratos y condiciones de las concesiones de “energías renovables” (renovables sesgadas, pues omiten a las hidroeléctricas importantes), se montan sobre tarifas dolarizadas e indexadas, además de sumatorias de ventajas prebendarias, que no solo complicarán el despacho eléctrico, al acentuar energías de muy baja calidad como la eólica y la solar, sino a costos altísimos y con irritantes privilegios para su venta.

 Enorme saldo negativo de la Balanza Comercial, la cual empuja más aun el endeudamiento.

 Fuerte inflación, la cual además de afectar los salarios reales, descoloca a las producciones argentinas, las cuales se encarecen día a día valuadas en divisas.

 Despidos continuados, en una espiral inacabable, afectando especialmente a obreros industriales, técnicos y profesionales altamente calificados de entes tecnológicos y otros entes estatales, provocando serios problemas sociales, miseria creciente e impulsando el éxodo poblacional, como en los años ’90.

 Caídas de las producciones de petróleo y gas, acentuando la dependencia respecto a las importaciones, negocio manejado por petroleras anglosajonas, con un personero de las mismas en el estratégico Ministerio de Energía.

 Política comercial aperturista a ultranza, y un manejo burdo e improvisado de las relaciones exteriores, con el presidente mendigando vender limones y otras materias primas, y cosechando portazos en la cara, como los propinados en EEUU, Alemania, Francia y otros, al pedir con “inocencia” reciprocidad en las aperturas económicas, siendo que todos los países soberanos y con dignidad nacional tienen claramente políticas
proteccionistas. Eso además de los silencios muy elocuentes de Putin, cuando irracionalmente pretendió instar a Rusia a “condenar” a Venezuela, desconociendo aspectos esenciales de la actual geopolítica mundial. Claro que a los cipayos contumaces, la geopolítica como ciencia nunca les importó.

Se está despoblando intencionalmente la Patagonia, con lo cual se favorece la pérdida de esos vastos territorios, lo cual fue explícitamente dicho por el agresivo y verborrágico diputado neoliberal Fernando Iglesias (además de operar a favor de los británicos en el tema Malvinas). En ese sentido actuó el macrismo, desmontando las industrias electrónicas en Tierra Del Fuego; frenando sin motivos lógicos y luego achicando los proyectos de las hidroeléctricas en el Río Santa Cruz; despidiendo gente a granel en Río Turbio, condenando a esa ciudad al despoblamiento y frenando una usina carbonífera muy importante (Macri incluso afirmó que el carbón chileno es de calidad superior, siendo que es de la misma cuenca que el argentino); frenando y desmontando las actividades petrolíferas y gasíferas; atacando las economías provinciales al desalentar todas las producciones y favorecer las importaciones indiscriminadas, incluso de manzanas, vinos y otros productos nacionales de muy buena calidad y precios lógicos; desalentando el turismo interno al fomentar el éxodo turístico al exterior; etc.

 Abandono de la Antártida Argentina, acorde a las conveniencias de los británicos (potencia a la cual se subordinó el actual gobierno neoliberal de Argentina). Se hizo saber que “por motivos presupuestarios” se piensa abandonar las bases que nuestro país tiene en el Continente Blanco desde 1904, siendo el primer país en tener bases permanentes allá.

 Desguace apurado y mediante metodologías insensibles y brutales, de Fabricaciones Militares, la ex Fábrica Militar de Aviones, del Instituto Antártico y entes similares.

 Despidos masivos en SENASA, lo cual afectará la calidad de los alimentos comercializados.

 Despidos masivos en hospitales públicos, lo que se suma a los recortes en el PAMI (organismo que atiende a los jubilados) y desfinanciación de la Salud Pública y de la Educación Pública.

 Instrumentación de acciones represivas, premiando y exaltando a quienes cometieron acciones brutales, incluidos asesinatos a mansalva en los actos represivos. Masivas compras de equipamientos para la represión interna, mientras no se equipa a las FFAA para la Defensa, pretendiendo usarlas para la represión interna, igual que en el siniestro “proceso”.

 Acentuación del sesgado pensamiento del “enemigo único y principal” centrado en “la subversión marxista”, atado a prejuicios de los años ’70; mientras no se miran ni se analizan los peligros y agresiones actuales que sufre Argentina. Se desconoce que el liberalismo es –en esencia- una doctrina que inculca la dependencia económica permanente, y que es tan apátrida como el marxismo, único “enemigo válido” para sectores militares liberales recalcitrantes y muy colonizados mentales.

 Manejo discrecional de casi todos los medios de difusión y usos masivos de trols en las redes por parte del establishment neoliberal, inculcando la cultura del facilismo y de todo vale…menos el patriotismo bien entendido.

 La subordinación a los dictados de las Potencias Atlantistas es expresa, pública y totalmente desinhibida, poniéndonos en un vergonzoso rol de colonia subordinada y carente de toda dignidad y noción de soberanía.
Incluso se nos inmiscuye en el secular conflicto del Medio Oriente, echando por tierra la postura y doctrina de no injerencia que nos caracterizó y nos prestigió.

 Con el actual esquema gubernamental, sobramos al menos 20 millones de argentinos. Posiblemente quieran entregar el país desocupado, a sus mandantes del mega capital financiero transnacional y a las Potencias Atlantistas a las cuales se subordinaron.

 Practican como supuesto “gran mérito” la denostación maliciosa del Papa Francisco, argentino de estatura mundial, que es un férreo crítico del neoliberalismo e impulsor de la buena convivencia entre los diversos credos.

Neoliberalismo que es una doctrina en sí pagana, ferozmente excluyente y promotora del egoísmo carente de toda dosis humanismo y de amor al prójimo. Incluso eso lo hacen algunos militares retirados que en el colmo de la colonización mental extrema, se dicen “muy católicos y patriotas”.

 El listado no se agota.

Nos llevan a paso forzado, hacia la disolución nacional, con la complicidad expresa de sectores pseudo patriotas llenos de odios y profundos prejuicios, de intelectuales complacientes, de mercenarios de la incomunicación pública y otros sectores alineados con similares nefastos objetivos. La contundencia de los hechos lo demuestra.


*  Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

Fuente:

28 de enero de 2018

La media "Memoria", en España



«Quien controla el presente controla el pasado y quien controla el pasado controlará el futuro»   George Orwell, en 1984

Llegará el día ...


...fascinante ejemplo del endurecimiento de las "democracias" occidentales y del curioso maridaje entre la plutocracia liberal y la academia postmarxista...


El Ministerio de la Verdad
SERTORIO
26-1-2018

El proyecto de la nueva ley de la Memoria Histórica es un fascinante ejemplo del endurecimiento de las "democracias" occidentales y del curioso maridaje entre la plutocracia liberal y la academia postmarxista. No es ningún secreto que, en los últimos años, el establishment trata de aplicar la ley de la mordaza y evitar que la menor nota discordante suene en unos medios de comunicación que controla en régimen de monopolio. En todos los países de Europa se persigue y silencia a quien se niega a discurrir siguiendo los cánones de la biempensancia, que cada vez son más. En el Este, la corrección política ha naufragado de manera miserable; pero peor aún es que en Estados Unidos, el gendarme de Occidente, Trump haya desquiciado la calma alciónica de la oligarquía mundial. Si bien es cierto que los funcionarios boicotean de manera sistemática al presidente de los Estados Unidos, que desde que accedió a la Casa Blanca no ha hecho sino desdecirse de todas sus promesas, el ejemplo de la victoria del pueblo norteamericano sobre su plutocracia, desbancando por sorpresa a la candidata del régimen, ha hecho que suenen todas las alarmas en el imperio.

Está cada vez más claro que un porcentaje importante de la gente ya no acepta los dogmas del régimen ni se cree sus mitos. No hay forma de disimular la naturaleza oligárquica de las "democracias" occidentales, su servilismo ante los poderes financieros, su absoluta indiferencia ante las necesidades de la gente, su desprecio de lo nacional, su desvergonzada corrupción y su falta de alternativas políticas y sociales: todos los partidos son el mismo partido; el ciudadano no elige una opción política, sino un grupo de gestores frente a otro, que sólo se diferencian por su pertenencia a una fracción distinta del mismo aparato de poder. Baste con recordar la sorprendente unidad de todos los políticos a la hora de apoyar al oligarca Macron frente a Marine Le Pen, el año pasado, en la presidenciales francesas. Desde la derecha conservadora y rancia hasta los estalinistas de guardia, sin olvidar a las iglesias y a las mezquitas, todos los beneficiarios de régimen se unieron para aplastar a una candidata que no contaba con un solo medio de comunicación de masas en su favor y cuyo presupuesto de campaña era risible comparado con el de su adversario, al que le llovieron los millones del cielo, pese a ser un desconocido y el autor del mayor recorte de derechos sociales de la historia reciente de Francia. Fue en esa campaña cuando el presidente Hollande impuso la censura de prensa para evitar que se difundieran datos desfavorables al candidato del Sistema, mientras se cubría de insultos y denuestos a Marine Le Pen en todos los medios de masas. Pese a todo, la candidata nacional francesa obtuvo más del treinta por ciento de los votos frente al favorito de Bruselas y de los bancos. Es decir, hay una parte importantísima de la población europea que no traga, que se niega a cerrar los ojos y a ver la realidad virtual que les ofrece un Sistema que hace tiempo que dejó de preocuparse tanto por la gente como por lo que es cierto y lo que no.

Este fracaso de la prensa oficial obliga a tomar medidas contra quienes no piensan lo que se debe y, encima, tienen la insolencia de publicarlo

Esta triste constatación de que los pueblos se niegan a dejarse anestesiar, pese al abundante despliegue de somníferos informativos y culturales, ha llevado a la plutocracia mundial a indagar en las causas del fenómeno. Sin duda, el principal es que las redes han abierto una serie de vías de información de muy difícil control y que muchas visiones alternativas de la realidad pueden ser encontradas con sólo apretar un botón. Se accede así a otro mundo que tiene el atractivo de ser más real que el que nos ofrecen los edulcorados, autocensurados y "correctos" autómatas de la prensa oficial. Cuando se publica una noticia en la edición digital de un periódico, nos interesan más los comentarios de la gente que el texto del papagayo a sueldo. ¿Por qué? Porque todos los periódicos y todas las televisiones dicen lo mismo, todas presentan las mismas imágenes, los mismos comentarios y las mismas admoniciones. Como todos los monopolios, aburren.

Este fracaso de la prensa oficial obliga a tomar medidas contra quienes no piensan lo que se debe y, encima, tienen la insolencia de publicarlo. No es nada extraño que se empiece a "concienciar" a la gente con alertas sobre fake news e "intoxicaciones rusas" (informativas y no de vodka, que son las únicas reales de las que podemos culpar a Moscú). El espectro de libertad de pensamiento dentro de Occidente se reduce cada vez más y los agentes de la persecución no sólo son los poderes públicos; asociaciones de todo tipo: radicales de izquierda, okupas y presuntos "defensores" de los derechos humanos, tan activos como bien subvencionados, forman la vanguardia multicolor de la corrección política, cuyo fin es imponer la ley de la mordaza al disidente mediante boicots, persecuciones judiciales, acosos salvajes o, incluso, la agresión física y las amenazas de muerte. Hemos llegado a un extremo en el que sólo se puede ser liberal de izquierdas, todo lo que esté a la derecha de esa posición le convierte a uno en una suerte de delincuente intelectual y en objeto de las iras de los colectivos izquierda extrema, a cuyas acciones ninguna autoridad pone coto. Para eso son los dobermanns del Sistema, su partida de la porra, sus SA.

La Ley de Memoria Histórica que ahora se prepara es una señal de que se aproximan tiempos de persecución y que las tribunas que aún disienten de los dogmas del mundialismo tienen los días contados

En España, el recorte de libertades viene en aumento desde los años noventa. En algunos casos es tan violento y arbitrario que ni los propios tribunales todavía lo pueden admitir. La Ley de Memoria Histórica que ahora se prepara es una señal de que se aproximan tiempos de persecución y que las tribunas que aún disienten de los dogmas del mundialismo tienen los días contados. Al igual que en 1984, los autores de esta norma (la fracción más radicalizada del PSOE, que quiere competir con Podemos para ver quién es más rojo) van a imponer una especie de Ministerio de la Verdad que establecerá una historia oficial de España; es decir, que nuestros progres van a editar un versión cañí de la Enciclopedia Soviética en la que sus académicos adictos, los Reig–Tapia, Viñas y compañía, nos impongan sin discusión posible su idea de la Guerra Civil y del Franquismo. Por supuesto, quien no esté de acuerdo con estos mandarines y exprese opiniones en sentido contrario será multado o irá la cárcel y su obra será destruida. ¡Así se las gastan los defensores de las libertades!

Es bastante chusco que quienes defienden el relativismo en casi todas las disciplinas humanísticas, sean tan dogmáticos en lo que a la Historia se refiere. Y no a toda la Historia, sino a la que va de 1936 a 1978. Por supuesto, para hacer la persecución aceptable, se echa mano de las víctimas de la represión franquista, cuya memoria hay que defender. Por lo visto, las víctimas de la represión republicana, unas 66.000, no merecen ni memoria ni respeto ni dignidad. Están bien matadas. Se lo merecían. Ese espíritu hace que toda la izquierda apoye activamente esta ley, desde los etarras de Bildu hasta sus colegas parlamentarios de Ciudadanos, con la valiosa ayuda por omisión de la izquierda vergonzante del PP, que espera que escupir sobre las tumbas de sus abuelos le proporcione más votos.

Esta ley tiene además otras virtudes: si el franquismo es el epítome del mal y de la perversidad absoluta, los que se opusieron a él con las armas –desde el maquis hasta ETA, GRAPO y FRAP– fueron unos héroes de la democracia, unos resistentes. Eso quiere decir que Argala o Eva Forest y los valientes gudaris que pusieron la bomba en la cafetería Rolando (trece muertos: un policía más otros doce, entre camareros y gente que tomaba allí el café), son beneméritos de este régimen y su memoria debe ser honrada, ya que sufrieron persecución y cárcel bajo el franquismo. Por supuesto, al aprobar esta ley, la monarquía de Felipe VI se hace solidaria de las checas, de las fosas de Paracuellos y del martirio de miles de religiosos. Todo aquello se realizó con un fin honorable: salvar a España de Franco. Además, sus ejecutores hace tiempo que han sido rehabilitados: los dirigentes de la represión republicana como Companys, Largo Caballero, Santiago Carrillo, Líster y compañía disfrutan hoy de honores públicos, monumentos y calles dedicadas, señal indudable de que la España democrática aprueba sus acciones y se proclama heredera legítima de las checas y los paseos. Esta ley justifica a ETA, la hace "buena" –por lo menos hasta el 6 de diciembre de 1978– y permite una legítima negociación entre demócratas sin exigir estúpidos arrepentimientos que sólo estorban la llegada de la paz. Ahora, por fin, hay un lazo que puede unir a ETA con todas nuestras fuerzas parlamentarias: el antifranquismo.

Por supuesto, ya no puede hablarse de reconciliación, concepto que fue útil para desalojar del poder pacíficamente a los franquistas pero que ahora no tiene vigencia alguna. La guerra civil recomenzó en 2004 y parece que sí la han ganado los buenos. Desgraciadamente, la democracia española no pudo inaugurar su andadura libertadora con una catártica matanza de "fascistas", como fue el caso de Italia y Francia entre 1944 y 1945. Por eso, la nueva Ley de Memoria Histórica se dedica a la magia negra, a la profanación de tumbas: va a hacer acopio de ese legendario valor que tanto han acreditado nuestros demócratas para profanar las tumbas de Franco y José Antonio y realizar una serie de rituales de vudú con los pocos monumentos a los caídos que aún quedan en pie. La macumba necrófaga se extenderá incluso a enterramientos particulares. Lo que no se ganó en el campo de batalla se ganará en los camposantos. El que no se consuela es porque no quiere. La profanación marxista del Valle de los Caídos será el cartel electoral con el que el PP se presentará ante sus electores: el símbolo de sus siete años de gobierno.

Y vendrán cosas peores. Sin duda. Los rusos no hacen más que intoxicarnos y hay que frenar la deriva nacionalista española. La vasca y catalana no, por supuesto, que son nacionalismos buenos. Dentro de meses, un historiador acusado de apología del franquismo será condenado a más años de cárcel que los líderes de la Generalidad en rebelión contra el Estado o que un pistolero de extrema izquierda. Y para él no habrá beneficios penitenciarios, seguro. Esto es sólo el principio. Pero van listos: no nos callarán. Tendrán que restablecer el paseo.



23 de enero de 2018

Indigenismo. Haya de la Torre y la III Internacional


Víctor Raúl Haya de la Torre    1895-1979


Haya de la Torre, la trampa del indigenismo y su postura para evitar una nueva fragmentación territorial de la América Latina 
por Marcelo Gullo



Durante los primeros meses de 1931, mientras los cuadros apristas organizaban el partido y difundían el pensamiento aprista, Haya de la Torre multiplicaba, desde Berlín y Londres, su ofensiva escrita y su gran amigo, el argentino Gabriel del Mazo, pagó de su pecunio la edición, en Buenos Aires, de un nuevo libro de Haya intitulado “Ideario y acción aprista”. Poco después se edita, en Lima, “Teoría y Táctica del Aprismo”. Ambos opúsculos recogen, sin aclararlo, artículos ya publicados por Haya.

Sin embargo, de los dos libros sólo “Teoría y Táctica del Aprismo” contiene un artículo novedoso, tanto en el sentido de que no había sido ya publicado con anterioridad, como en el sentido de que en el mismo, se desarrolla una temática que Haya no había tratado nunca antes, con profundidad. Dicho artículo lleva como título: “El problema del Indio”. Este artículo, como veremos, no sólo tuvo una importancia fundamental desde el punto de vista del desarrollo ideológico del Aprismo sino que tuvo también, una importancia política estratégica porque, con él, Haya se opuso frontalmente a una de las principales líneas de acción política diagramada por la Internacional Comunista para la América Latina.

Haya de la Torre se basa en el pensamiento de Manuel González Prada, a quien lo denomina simbólicamente como su “Maestro”, para desarrollar la postura doctrinaria del Aprismo frente – a lo que en esa época se denominaba- el problema del indio.

Creemos que González Prada fue uno de los más claros pensadores de su tiempo – un tiempo caracterizado por el profundo peso de los prejuicios raciales en el análisis social y político – en promover una nueva manera de enfocar el problema del indigenismo. González Prada abordó el problema indígena por primera vez en 1904, a través de un brillante artículo que intituló: “Nuestros Indios”. Dicho artículo fue incluido, más tarde, en la segunda edición de su libro “Horas de Lucha”.

González Prada planteó como apotegma axial que: 
el indio no es una raza biológica sino una raza social. 
Y esta será la premisa fundamental sobre la cual 
se basará luego Haya de la Torre, para construir  la 
postura doctrinaria del Aprismo sobre el problema indígena

En el referido artículo, González Prada planteó como apotegma axial que: el indio no es una raza biológica sino una raza social. Y esta será la premisa fundamental sobre la cual se basará luego Haya de la Torre, para construir la postura doctrinaria del Aprismo sobre el problema indígena. González Prada explica que, “…por raza biológica se entiende al hombre con sus caracteres somáticos, color de piel, ángulo facial, textura, forma de los ojos, etc. Pero, desde el punto de vista social, la raza esta dada por su inserción, por su papel en la sociedad.” Para González Prada, “…indio, en el Perú, es sinónimo de pobre, de campesino, de explotado” Según González Prada, “…cuando un indio se enriquece se blanquea…actúa como un blanco y cuando un blanco pierde su capital, entonces se aindia porque lo tratan como un pobre, como un explotado, lo explotan y es como un indio”

Siguiendo entonces de forma evidente a González Prada, es que Haya de la Torre sostiene:
“LA CAUSA DEL INDIO ES CAUSA SOCIAL, NO RACIAL. La causa del indígena peruano – como la del ecuatoriano, boliviano, argentino, como la del indígena de toda América – es causa sagrada, no porque el indio sea indio, vale decir que no sea blanco, sino porque el indio, en su gran mayoría, es explotado. Nuestro indigenismo no es el simplista sentimental concepto racial que ante la estúpida afirmación burguesa de la inferioridad de razas opone en un amargo grito de revancha la afirmación contraria de que toda raza de color es superior a la blanca… González Prada ha escrito: ‘La cuestión del indio más que una cuestión racial es económica, es social’…No es el color lo que limita el problema. Indios por sangre hay, desde Felipillo el traidor, que son verdugos de sus hermanos de raza. ¡Cuántas veces en eso que en el Perú se llama Parlamento, en los ministerios y los tribunales, no se han sentado y se sientan hombres de piel de cobre y de conciencia negra!… En mis viajes por la sierra peruana, he visto a veces gamonales de raza india, verdugos implacables, monstruos sanguinarios, sádicos… despedazando las carnes de los siervos y maldiciéndolos en quechua… Nuestra lucha por el indígena peruano y americano, es pues, lucha contra el latifundio; no es simple lucha de color, que blancos hay por millones oprimidos en el mundo y hombres de piel cobriza oprimen sangrientamente en el Perú y América…” 

Luego desarrolla Haya la relación entre el problema del indio y el imperialismo. Sostiene Haya, entonces, como principio básico fundamental que no puede entenderse al problema del indio como un problema aislado y que, plantearlo de ese modo, es una trampa del imperialismo. El problema del indio no puede resolverse mediante la lucha aislada del indígena porque no habrá solución al problema indígena sin la victoria contra el imperialismo – que solo podrá conseguirse mediante la estructuración de un frente de lucha que agrupe en su seno, a todos los sectores sociales afectados por éste – y la construcción de la unidad política de los pueblos indoamericanos en un único estado federal.

...la lucha por la verdadera reivindicación del indígena
 tiene un aspecto táctico, consistente en la lucha por
 la reforma agraria, contra el latifundio y el latifundista
 y un aspecto estratégico, la lucha contra el imperialismo,
 por la unidad indoamericana...

De la argumentación sostenida por Haya se desprende que para éste, la lucha por la verdadera reivindicación del indígena tiene un aspecto táctico, consistente en la lucha por la reforma agraria, contra el latifundio y el latifundista y un aspecto estratégico, la lucha contra el imperialismo, por la unidad indoamericana. Advierte también Haya que, aunque el imperialismo plantee el problema indígena como un problema racial, los mismos indígenas no deben plantearlo de ese modo porque deben comprender que su problema, es parte de un problema mayor. Es en tal sentido que Haya argumenta:

“El imperialismo en nuestros países tiene su aliado en el latifundista, cuya clase es dueña del poder político, y cuenta con la explotación de nuestras clases trabajadoras, especialmente de nuestros trabajadores indígenas para hacer de ellos sus mejores instrumentos de explotación. El imperialismo, enemigo de nuestros países, es el peor enemigo del indio. El cristianismo sajón ha logrado infiltrar muy profundamente en la clase dominante de los países donde domina, muy especialmente en los Estados Unidos, un incurable desprecio racial hacia los hombres de color, negros o cobrizos. Es indiscutible que en la inmensa mayoría de los sajones prevalece esta idea.

Y siendo nuestras razas, según ellos ‘razas inferiores’, se deduce cierta justificación ‘moral’ a la explotación, opresión y servidumbre de nuestros trabajadores, no solo porque son trabajadores, sino porque en su gran mayoría no son blancos, o, simplemente porque no son sajones.

El imperialismo, pues, trae consigo un nuevo y grandísimo peligro para nuestros indígenas…Es por eso que nuestro movimiento antimperialista, debe tener a los indígenas en las vanguardias… (pero) No se puede apartar el problema indígena del imperialismo… El problema del indio en el Perú como en cualquier país americano es problema económico, es problema de justicia social y ésta no podrá realizarse mientras el imperialismo amenace la soberanía política de nuestros países y su libertad económica. Por eso, todo intento de liberación social en nuestros países, está relacionado con el gran problema general que plantea el imperialismo. No hay problemas aislados sino aspectos de uno, grande y común. De ahí que no puede haber luchas aisladas, sino partes de un todo, secciones de un gran partido, divisiones de un gran ejército, filas de un gran frente: del frente único de trabajadores manuales e intelectuales de América: contra el imperialismo yanqui, por la unidad de los pueblos de América, para la realización de la justicia social.”

...en junio de 1929, la Primera Conferencia Comunista
Latino Americana de Buenos Aires determinó que, 
en América Latina, había que, “…abandonar el espíritu
fetichista de las fronteras actuales” pero no, para crear 
una Patria Grande latinoamericana sino, para posibilitar
 la creación de nuevas repúblicas de base étnica...

La importancia política de la postura que Haya de la Torre adopta frente al problema indígena, se comprende mejor si se advierte que, en junio de 1929, la Primera Conferencia Comunista Latino Americana de Buenos Aires determinó que, en América Latina, había que, “…abandonar el espíritu fetichista de las fronteras actuales” pero no, para crear una Patria Grande latinoamericana sino, para posibilitar al creación de nuevas repúblicas de base étnica. En tal sentido, la Primera Conferencia Comunista Latino Americana de Buenos Aires, ordenaba a los militantes comunistas peruanos, luchar por la instauración de una república quechua y una república aymara, totalmente independientes, lo que equivalía a proponer la fragmentación territorial del Perú en tres Estados. Similar planteamiento realizó la Conferencia Comunista de Buenos Aires para la República de Bolivia a la cual se proponía fragmentarla en nada menos que trece Estados. Es preciso notar también que, en febrero de 1930, Eudocio Ravines – antiguo militante aprista convertido al comunismo – llegó clandestinamente a Lima con instrucciones muy concretas para que los militantes comunistas cumplieran con lo resuelto en Buenos Aires.

Por otra parte, resulta fundamental – para poder contextuar la real importancia de la posición tomada por Haya frente al tema del indigenismo – dar cuenta que, a los pocos días de fallecido Mariátegui, cuyo óbito se produjo el 16 de abril de 1930, llegó a Lima, como relata Ricardo Martínez de la Torre, una extensa comunicación de la Internacional Comunista, en la que se ampliaba la discusión sostenida en Buenos Aires. Dicha comunicación – que daba por sentadas las instrucciones conferidas a los militantes comunistas para que trabajaran en pos de la creación de las repúblicas quechua y aymara – afirmaba:

“En el transcurso del año último, habéis comenzado cierto trabajo de clarificación ideológica… Un paso habéis dado. Liquidando las débiles organizaciones del APRA en el Perú y en el extranjero… (pero) … Crear un partido socialista que tendría como una base más amplia que el partido comunista… (propuesta hecha por José Carlos Mariátegui) es, en el fondo, volver por un rodeo y bajo otra etiqueta, al aprismo, a un partido de varias clases… a un Kuomintang más peligroso que el APRA… La idea de dotar al partido de un programa mínimo, separado de un programa máximo, es anti-leninista, anti-marxista…La lucha ideológica contra el APRA es pues, una de las condiciones primeras para volcar una claridad absoluta en la conciencia del proletariado peruano, claridad indispensable si queréis evitar que vuestro trabajo ulterior no quede en la esterilidad por las sobrevivencias de la ideología aprista en el movimiento obrero. 

El proceso de liquidación del APRA, tanto en el extranjero como en el Perú, está seriamente adelantado ya, gracias a la acción política que habéis desplegado… No es dudoso que, a pesar del éxito de vuestra propaganda, el APRA conserve todavía en la masa, cierta autoridad y mantenga ciertas ilusiones. Debéis pues continuar y desarrollar vuestra acción contra el APRA, especialmente en el seno de las organizaciones y de las masas obreras… La primera tarea de vuestro grupo es, pues, formar un partido comunista, liquidando la ideología del APRA…”

Las instrucciones dadas por la Internacional Comunista, a los militantes comunistas del Perú en particular, y a los de toda América Latina en general, no podían ser más precisas: había que liquidar de la conciencia popular la idea de un partido policlasista que luchara por la unificación de la América Latina, es decir por la construcción de la Patria Grande. Al nacionalismo continental, propuesto por el Aprismo, la Internacional Comunista, oponía el nacionalismo étnico indígena. A la unificación de la Nación Indoamericana, propuesta por el Aprismo, la Internacional oponía, bajo la aparente defensa de las masas indígenas explotadas, la fragmentación territorial de los Estados ya existentes para dar lugar al nacimiento de una veintena más de nuevas pequeñas republicas. El indigenismo – es decir la causa del indio entendida como una causa racial y no como una causa social -, propuesto por la Internacional Comunista profundizaba, inexorablemente, de ese modo, la balcanización producida luego de la guerra de la independencia. Contra esa propuesta indigenista es que Haya de la Torre escribió su artículo “El problema del Indio”, que constituyó, a nuestro entender, la pieza fundamental de su libro “Teoría y Táctica del Aprismo”, aparecido, prácticamente, en plena campaña electoral de 1931.



Marcelo Gullo – Haya de la Torre: La lucha por la Patria Grande, Remedios de Escalada, Ed. de la Universidad Nacional de Lanús, 2013


Acerca del autor:

Marcelo Gullo

Marcelo Gullo es Doctor en Ciencia Política por la Universidad del Salvador. Magister en Relaciones Internacionales por el Institut Universitaire de Hautes Études Internationales, de la Universidad de Ginebra. Graduado en Estudios Internacionales por la Escuela Diplomática de Madrid. Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Nacional de Rosario. Discípulo del politólogo brasileño Helio Jaguaribe y del sociólogo y teólogo uruguayo Alberto Methol Ferré. Asesor en materia de Relaciones Internacionales de la Federación Latinoamericana de Trabajadores de la Educación y la Cultura (FLATEC). Profesor de la Universidad Nacional de Lanús y, de la Escuela Superior de Guerra en la Maestría en Estrategia y Geopolítica. Miembro fundador del Instituto de Revisionismo Histórico Nacional e Iberoamericano Manuel Dorrego.



18 de enero de 2018

Dinero apátrida


 
"Por lo que atañe a las naciones en sus relaciones mutuas, de una misma fuente manan dos ríos diversos: por un lado, el nacionalismo o imperialismo económico; y del otro, el no menos funesto y execrable internacionalismo o imperialismo internacional del dinero, para el cual, donde está el bien, allí su patria (ubi bene, ibi patria est)" 
Pío XI: Encíclica Quadragesimo anno, parágrafo 110




Dinero apátrida
Juan Manuel De Prada

Allá por 1931, en su encíclica, Quadragesimo Anno, Pío XI describía con gran clarividencia las transformaciones del capitalismo, por aquel entonces inmerso en una crisis a la que muchos ilusos pensaron que no podría sobrevivir. Pío XI se percató entonces de que aquella crisis era tan sólo la cortina de humo que permitiría al capitalismo consumar una metamorfosis horrenda, para convertirse en un monstruo cada vez más acaparador y desencarnado, infractor de la libre concurrencia y de todo tipo de trabas legales. En algún pasaje de aquella encíclica profética, Pío XI lamentaba que esta metamorfosis del capitalismo estuviese aplastando el papel del Estado, que «debería ocupar el elevado puesto de rector y supremo árbitro de las cosas», para relevarlo a la condición de mero lacayo de las fuerzas económicas, «entregado y vendido a la pasión y a las ambiciones humanas». En otro pasaje, se atrevía a aludir a la condición amoral de este «imperialismo internacional del dinero» sin arraigo, que allá donde halla su provecho funda su patria (ubi bene, ibi patria est).

La clarividencia que Pío XI mostraba en la denuncia de aquella metamorfosis que entonces estaba cobrando forma no tuvo, por desgracia, continuidad en sus sucesores. Y, mientras tanto, el nuevo capitalismo, desligado de la riqueza natural de las naciones y convertido en una «niebla de las finanzas» inaprehensible, consiguió concentrar el dinero apátrida en unas pocas manos, reduciendo al común de la Humanidad a la condición de mera comparsa: un mogollón informe o papilla de gentes despojadas de propiedad, obligadas a un trabajo asalariado cada vez más precario, forzadas a emigrar y, ya por último, ensimismadas en sus derechos de bragueta y en sus entretenimientos plebeyos. Y todo este estropicio antropológico pudo hacerlo el dinero apátrida con la complicidad de las nuevas izquierdas, reconvertidas en mamporreros del capitalismo más desenfrenado, a las que se encargó la tarea de apacentar a los trabajadores hacia los rediles de la «libertad sexual» y las «políticas de identidad», tal como denunciaron algunos marxistas resistentes, desde Pasolini a Hobsbawm.

Así hemos llegado a la situación presente, en la que la hegemonía del dinero apátrida ha logrado cuajar la forma de dominación más férrea de la Historia. Y todo ello ha ocurrido mientras los ilusos disfrutan de los derechos de bragueta y los entretenimientos plebeyos que les brinda una opípara democracia; y algunos, incluso, apelan en el colmo de la credulidad a irrisorios «derechos de autodeterminación», creyendo que pueden fundar nuevas naciones, como fundan nuevas «identidades de género» (sin saber, los pobres diablos, que sólo se fundan las naciones y las «identidades de género» que convienen al dinero apátrida). Y, mientras todo esto sucede, una pequeña camarilla de multimillonarios globalistas, capaces de derrocar gobiernos y de arruinar Estados con tan sólo desplazar su dinero apátrida por una madeja inextricable de terminales informáticos, han elaborado planes que garanticen definitivamente su supremacía. No están atados a ningún territorio, carecen de lealtades, se carcajean de todos los patriotismos, no tienen otra religión sino la acumulación de capital (aunque, para debilitar a las masas a las que ordeñan, se preocupan de que ellas se mantengan fieles a esa religión erótica que, a la vez que exalta la lujuria, prohíbe la fecundidad). Consideran que aún no han concentrado suficiente cantidad de dinero y que nosotros aún podemos resistir una vida más subalterna, consideran que nuestra resistencia a la adversidad no se ha colmado y que nuestras clases medias aún no han sido suficientemente expoliadas. Así que, con el apoyo de los Estados convertidos en lacayos de sus ambiciones, se disponen a lanzar la última ofensiva: depauperación de aquellos oficios que no redundan en su beneficio, imposición del comercio on-line, aniquilación de cualquier residuo de garantía laboral, introducción de monopolios disfrazados que arrasarán los últimos vestigios del pequeño comercio autóctono, robotización de trabajo y (last but not least) creación de un salario de subsistencia que mantenga a las multitudes desocupadas en un nivel de pobreza sostenible (y bragueta sostenida), pagado -por supuesto- por los Estados lacayos. Para lograr su designio, el dinero apátrida necesita líderes políticos que convenzan a las masas cretinizadas de que este horizonte infrahumano constituye su salvación. Y esos líderes políticos ya están entre nosotros.

Fuente: xlsemanal