31 de octubre de 2008

Protesta contra el saqueo

Lilita, que no quiere que el Estado se robe los aportes de los trabajadores, que para eso están las AFJPs y los bancos,

La prensa "seria" (La Nación, TN Noticias, Radio 10) que movilizan a la opinión pública contra el saqueo a los trabajadores,

De Angelis, ahora que está ocupado también con el tema de las jubilaciones.
La Nación, 29/10/2008

¿Llamarán también a pronunciarse contra el saqueo de los recursos naturales y la contaminación?

La nueva carpa del Congreso

A partir del lunes se instalarán frente al Parlamento para reclamar la derogación de los beneficios económicos e impositivos de la industria minera. Será un "contraforo" a un seminario que organizan las empresas del sector.

...Pagan pocos puntos de retenciones a las exportaciones (cinco por ciento para minerales refinados o fundidos y 10 por ciento para minerales no procesados o solo concentrados), no deben liquidar divisas, no pagan impuestos a los combustibles ni tasas para la importación. También gozan de la devolución del IVA sobre importaciones de bienes y servicios destinados a la inversión.

...

...en los primeros cinco años no pagan impuestos nacionales, provinciales ni municipales.

Página 12. 31/10/2008

¿O con este tema prefieren -como el gobierno- hacerse los distraídos?

29 de octubre de 2008

Hace 75 años en Madrid

Discurso de la fundación de Falange Española
José Antonio Primo de Rivera - Teatro de la Comedia de Madrid, 29 de octubre de 1933

Nada de un párrafo de gracias. Escuetamente, gracias, como corresponde al laconismo militar de nuestro estilo.

Cuando, en marzo de 1762, un hombre nefasto, que se llamaba Juan Jacobo Rousseau, publicó El contrato social, dejó de ser la verdad política una entidad permanente. Antes, en otras épocas más profundas, los Estados, que eran ejecutores de misiones históricas, tenían inscritas sobre sus frentes, y aun sobre los astros, la justicia y la verdad. Juan Jacobo Rousseau vino a decirnos que la justicia y la verdad no eran categorías permanentes de razón, sino que eran, en cada instante, decisiones de voluntad.

Juan Jacobo Rousseau suponía que el conjunto de los que vivimos en un pueblo tiene un alma superior, de jerarquía diferente a cada una de nuestras almas, y que ese yo superior está dotado de una voluntad infalible, capaz de definir en cada instante lo justo y lo injusto, el bien y el mal. Y como esa voluntad colectiva, esa voluntad soberana, sólo se expresa por medio del sufragio -conjetura de los más que triunfa sobre la de los menos en la adivinación de la voluntad superior-, venía a resultar que el sufragio, esa farsa de las papeletas entradas en una urna de cristal, tenía la virtud de decirnos en cada instante si Dios existía o no existía, si la verdad era la verdad o no era la verdad, si la Patria debía permanecer o si era mejor que, en un momento, se suicidase.

Como el Estado liberal fue un servidor de esa doctrina, vino a constituirse no ya en el ejecutor resuelto de los destinos patrios, sino en el espectador de las luchas electorales. Para el Estado liberal sólo era lo importante que en las mesas de votación hubiera sentado un determinado número de señores; que las elecciones empezaran a las ocho y acabaran a las cuatro; que no se rompieran las urnas. Cuando el ser rotas es el más noble destino de todas las urnas. Después, a respetar tranquilamente lo que de las urnas saliera, como si a él no le importase nada. Es decir, que los gobernantes liberales no creían ni siquiera en su misión propia; no creían que ellos mismos estuviesen allí cumpliendo un respetable deber, sino que todo el que pensara lo contrario y se propusiera asaltar el Estado, por las buenas o por las malas, tenía igual derecho a decirlo y a intentarlo que los, guardianes del Estado mismo a defenderlo.

De ahí vino el sistema democrático, que es, en primer lugar, el más ruinoso sistema de derroche de energías. Un hombre dotado para la altísima función de gobernar, que es tal vez la más noble de las funciones humanas, tenía que dedicar el ochenta, el noventa o el noventa y cinco por ciento de su energía a sustanciar reclamaciones formularias, a hacer propaganda electoral, a dormitar en los escaños del Congreso, a adular a los electores, a aguantar sus impertinencias, porque de los electores iba a recibir el Poder; a soportar humillaciones y vejámenes de los que, precisamente por la función casi divina de gobernar, estaban llamados a obedecerle; y si, después de todo eso, le quedaba un sobrante de algunas horas en la madrugada, o de algunos minutos robados a un descanso intranquilo, en ese mínimo sobrante es cuando el hombre dotado para gobernar podía pensar seriamente en las funciones sustantivas de Gobierno.

Vino después la pérdida de la unidad espiritual de los pueblos, porque como el sistema funcionaba sobre el logro de las mayorías, todo aquel que aspiraba a ganar el sistema ,tenía que procurarse la mayoría de los sufragios. Y tenía que procurárselos robándolos, si era preciso, a los otros partidos, y para ello no tenía que vacilar en calumniarlos, en verter sobre ellos las peores injurias, en faltar deliberadamente a la verdad, en no desperdiciar un solo resorte de mentira y de envilecimiento. Y así, siendo la fraternidad uno de los postulados que el Estado liberal nos mostraba en su frontispicio, no hubo nunca situación de vida colectiva donde los hombres injuriados, enemigos unos de otros, se sintieran menos hermanos que en la vida turbulenta y desagradable del Estado liberal.

Y, por último, el Estado liberal vino a depararnos la esclavitud económica, porque a los obreros, con trágico sarcasmo, se les decía: "Sois libres de trabajar lo que queráis; nadie puede compeleros a que aceptéis unas u otras condiciones; ahora bien: como nosotros somos los ricos, os ofrecemos las condiciones que nos parecen; vosotros, ciudadanos libres, si no queréis, no estáis obligados a aceptarlas; pero vosotros, ciudadanos pobres, si no aceptáis las condiciones que nosotros os impongamos, moriréis de hambre, rodeados de la máxima dignidad liberal". Y así veríais cómo en los países donde se ha llegado a tener Parlamentos más brillantes e instituciones democráticas más finas, no teníais más que separamos unos cientos de metros de los barrios lujosos para encontramos con tugurios infectos donde vivían hacinados los obreros y sus familias, en un límite de decoro casi infrahumano. Y os encontraríais trabajadores de los campos que de sol a sol se doblaban sobre la tierra, abrasadas las costillas, y que ganaban en todo el año, gracias al libre juego de la economía liberal, setenta u ochenta jornales de tres pesetas.

Por eso tuvo que nacer, y fue justo su nacimiento (nosotros no recatamos ninguna verdad), el socialismo. Los obreros tuvieron que defenderse contra aquel sistema, que sólo les daba promesas de derechos, pero no se cuidaba de proporcionarles una vida justa.

Ahora, que el socialismo, que fue una reacción legítima contra aquella esclavitud liberal, vino a descarriarse, porque dio, primero, en la interpretación materialista de la vida y de la Historia; segundo, en un sentido de represalia; tercero, en una proclamación del dogma de la lucha de clases.

El socialismo, sobre todo el socialismo que construyeron, impasibles en la frialdad de sus gabinetes, los apóstoles socialistas, en quienes creen los pobres obreros, y que ya nos ha descubierto tal como eran Alfonso García Valdecasas; el socialismo así entendido, no ve en la Historia sino un juego de resortes económicos: lo espiritual se suprime; la Religión es un opio del pueblo; la Patria es un mito para explotar a los desgraciados. Todo eso dice el socialismo. No hay más que producción, organización económica. Así es que los obreros tienen que estrujar bien sus almas para que no quede dentro de ellas la menor gota de espiritualidad.

No aspira el socialismo a restablecer una justicia social rota por el mal funcionamiento de los Estados liberales, sino que aspira a la represalia; aspira a llegar en la injusticia a tantos grados más allá cuantos más acá llegaran en la injusticia los sistemas liberales.

Por último, el socialismo proclama el dogma monstruoso de la lucha de clases; proclama el dogma de que las luchas entre las clases son indispensables, y se producen naturalmente en la vida, porque no puede haber nunca nada que las aplaque. Y el socialismo, que vino a ser una crítica justa del liberalismo económico, nos trajo, por otro camino, lo mismo que el liberalismo económico: la disgregación, el odio, la separación, el olvido de todo vínculo de hermandad y de solidaridad entre los hombres.

Así resulta que cuando nosotros, los hombres de nuestra generación, abrimos los ojos, nos encontramos con un mundo en ruina moral, un mundo escindido en toda suerte de diferencias; y por lo que nos toca de cerca, nos encontramos en una España en ruina moral, una España dividida por todos los odios y por todas las pugnas. Y así, nosotros hemos tenido que llorar en el fondo de nuestra alma cuando recorríamos los pueblos de esa España maravillosa, esos pueblos en donde todavía, bajo la capa más humilde, se descubren gentes dotadas de una elegancia rústica que no tienen un gesto excesivo ni una palabra ociosa, gentes que viven sobre una tierra seca en apariencia, con sequedad exterior, pero que nos asombra con la fecundidad que estalla en el triunfo de los pámpanos y los trigos. Cuando recorríamos esas tierras y veíamos esas gentes, y las sabíamos torturadas por pequeños caciques, olvidadas por todos los grupos, divididas, envenenadas por predicaciones tortuosas, teníamos que pensar de todo ese pueblo lo que él mismo cantaba del Cid al verle errar por campos de Castilla, desterrado de Burgos:

¡Dios, qué buen vasallo si ovierá buen señor!

Eso vinimos a encontrar nosotros en el movimiento que empieza en ese día: ese legítimo soñar de España; pero un señor como el de San Francisco de Borja, un señor que no se nos muera. Y para que no se nos muera, ha de ser un señor que no sea, al propio tiempo, esclavo de un interés de grupo ni de un interés de clase.

El movimiento de hoy, que no es de partido, sino que es un movimiento, casi podríamos decir un antipartido, sépase desde ahora, no es de derechas ni de izquierdas. Porque en el fondo, la derecha es la aspiración a mantener una organización económica, aunque sea injusta, y la izquierda es, en el fondo, el deseo de subvertir una organización económica, aunque al subvertiría se arrastren muchas cosas buenas. Luego, esto se decora en unos y otros con una serie de consideraciones espirituales. Sepan todos los que nos escuchan de buena fe que estas consideraciones espirituales caben todas en nuestro movimiento; pero que nuestro movimiento por nada atará sus destinos al interés de grupo o al interés de clase que anida bajo la división superficial de derechas e izquierdas.

La Patria es una unidad total, en que se integran todos los individuos y todas las clases; la Patria no puede estar en manos de la clase más fuerte ni del partido mejor organizado. La Patria es una síntesis trascendente, una síntesis indivisible, con fines propios que cumplir; y nosotros lo que queremos es que el movimiento de este día, y el Estado que cree, sea el instrumento eficaz, autoritario, al servicio de una unidad indiscutible, de esa unidad permanente, de esa unidad irrevocable que se llama Patria.

Y con eso ya tenemos todo el motor de nuestros actos futuros y de nuestra conducta presente, porque nosotros seríamos un partido más si viniéramos a enunciar un programa de soluciones concretas. Tales programas tienen la ventaja de que nunca se cumplen. En cambio, cuando se tiene un sentido permanente ante la Historia y ante la vida, ese propio sentido nos da las soluciones ante lo concreto, como el amor nos dice en qué caso debemos reñir y en qué caso nos debemos abrazar, sin que un verdadero amor tenga hecho un mínimo programa de abrazos y de riñas.

He aquí lo que exige nuestro sentido total de la Patria y del Estado que ha de servirla.

Que todos los pueblos de España, por diversos que sean, se sientan armonizados en una irrevocable unidad de destino.

Que desaparezcan los partidos políticos. Nadie ha nacido nunca miembro de un partido político; en cambio, nacemos todos miembros de una familia; somos todos vecinos de un Municipio; nos afanamos todos en el ejercicio de un trabajo. Pues si ésas son nuestras unidades naturales, si la familia y el Municipio y la corporación es en lo que de veras vivimos, ¿para qué necesitamos el instrumento intermediario y pernicioso de los partidos políticos, que, para unimos en grupos artificiales, empiezan por desunimos en nuestras realidades auténticas?

Queremos menos palabrería liberal y más respeto a la libertad profunda del hombre. Porque sólo se respeta la libertad del hombre cuando se le estima, como nosotros le estimamos, portador de valores eternos; cuando se le estima envoltura corporal de un alma que es capaz de condenarse y de salvarse. Sólo cuando al hombre se le considera así, se puede decir que se respeta de veras su libertad, y más todavía si esa libertad se conjuga, como nosotros pretendemos, en un sistema de autoridad, de jerarquía y de orden.

Queremos que todos se sientan miembros de una comunidad seria y completa; es decir, que las funciones a realizar son muchas: unos, con el trabajo manual; otros, con el trabajo del espíritu; algunos, con un magisterio de costumbres y refinamientos. Pero que en una comunidad tal como la que nosotros apetecernos, sépase desde ahora, no debe haber convidados ni debe haber zánganos.

Queremos que no se canten derechos individuales de los que no pueden cumplirse nunca en casa de los famélicos, sino que se dé a todo hombre, a todo miembro de la comunidad política, por el hecho de serio, la manera de ganarse con su trabajo una vida humana, justa y digna.

Queremos que el espíritu religioso, clave de los mejores arcos de nuestra Historia, sea respetado y amparado como merece, sin que por eso el Estado se inmiscuya en funciones que no le son propias ni comparta -como lo hacía, tal vez por otros intereses que los de la verdadera Religión- funciones que sí le corresponde realizar por sí mismo.

Queremos que España recobre resueltamente el sentido universal de su cultura y de su Historia.

Y queremos, por último, que si esto ha de lograrse en algún caso por la violencia, no nos detengamos ante la violencia. Porque, ¿quién ha dicho -al hablar de "todo menos la violencia"- que la suprema jerarquía de los valores morales reside en la amabilidad? ¿Quién ha dicho que cuando insultan nuestros sentimientos, antes que reaccionar como hombres, estamos obligados a ser amables? Bien está, sí, la dialéctica como primer instrumento de comunicación. Pero no hay más dialéctica admisible que la dialéctica de los puños y de las pistolas cuando se ofende a la justicia o a la Patria.

Esto es lo que pensamos nosotros del Estado futuro que hemos de afanamos en edificar.

Pero nuestro movimiento no estaría del todo entendido si se creyera que es una manera de pensar tan sólo; no es una manera de pensar: es una manera de ser. No debemos proponemos sólo la construcción, la arquitectura política. Tenemos que adoptar, ante la vida entera, en cada uno de nuestros actos, una actitud humana, profunda y completa. Esta actitud es el espíritu de servicio y de sacrificio, el sentido ascético y militar de la vida. Así, pues, no imagine nadie que aquí se recluta para ofrecer prebendas; no imagine nadie que aquí nos reunimos para defender privilegios. Yo quisiera que este micrófono que tengo delante llevara mi voz hasta los últimos rincones de los hogares obreros, para decirles: sí, nosotros llevamos corbata; sí, de nosotros podéis decir que somos señoritos. Pero traemos el espíritu de lucha precisamente por aquello que no nos interesa como señoritos; venimos a luchar porque a muchos de nuestras clases se les impongan sacrificios duros y justos, y venimos a luchar por que un Estado totalitario alcance con sus bienes lo mismo a los poderosos que a los humildes. Y así somos, porque así lo fueron siempre en la Historia los señoritos de España. Así lograron alcanzar la jerarquía verdadera de señores, porque en tierras lejanas, y en nuestra Patria misma, supieron arrostrar la muerte y cargar con las misiones más duras, por aquello que precisamente, como a tales señoritos, no les importaba nada.

Yo creo que está alzada la bandera. Ahora vamos a defenderla alegremente, poéticamente. Porque hay algunos que frente a la marcha de la revolución creen que para aunar voluntades conviene ofrecer las soluciones más tibias; creen que se debe ocultar en la propaganda todo lo que pueda despertar una emoción o señalar una actitud enérgica y extrema. ¡Qué equivocación! A los pueblos no los han movido nunca más que los poetas, y ¡ay del que no sepa levantar, frente a la poesía que destruye, la poesía que promete!

En un movimiento poético, nosotros levantaremos este fervoroso afán de España; nosotros nos sacrificaremos; nosotros renunciaremos, y de nosotros será el triunfo, triunfo que -¿para qué os lo voy a decir?- no vamos a lograr en las elecciones próximas. En estas elecciones votad lo que os parezca menos malo. Pero no saldrá de ahí vuestra España, ni está ahí nuestro marco. Esa es una atmósfera turbia, ya cansada, como de taberna al final de una noche crapulosa. No está ahí nuestro sitio. Yo creo, sí, que soy candidato; pero lo soy sin fe y sin respeto. Y esto lo digo ahora, cuando ello puede hacer que se me retraigan todos los votos. No me importa nada. Nosotros no vamos a ir a disputar a los habituales los restos desabridos de un banquete sucio. Nuestro sitio está fuera, aunque tal vez transitemos, de paso, por el otro. Nuestro sitio está al aire libre, bajo la noche clara, arma al brazo, y en lo alto, las estrellas, Que sigan los demás con sus festines. Nosotros fuera, en vigilancia tensa, fervorosa y segura, ya presentimos el amanecer en la alegría de nuestras entrañas.

28 de octubre de 2008

China contraataca

Diario estatal chino ataca al dólar

EE.UU. ha saqueado la riqueza del mundo con el dólar: diario de China
Viernes 24 de octubre de 2008 BEIJING (Reuters)

Los Estados Unidos han saqueado la riqueza mundial al explotar el predominio del dólar, y el mundo urgentemente necesita que otras monedas tomen su lugar, dijo el principal periódico estatal chino el viernes...
Tras las Olimpíadas, China vuelve al ring

¿Creen los chinos que ya llega el fin de la era del dólar?

Domingo 26 de octubre de 2008
En esta edición 28ª del GEAB, el Leap/E2020 ha decidido lanzar un nuevo alerta de crisis sistémica mundial. De hecho nuestros investigadores preveen que, antes del próximo verano 2009, el Gobierno de Estados Unidos entrará en cesación de pagos y no será capaz de repagar a sus acreedores...
Imperio de deudas: el default de EE.UU en 2009?
(muy bueno el contador de la deuda de USA)
Tomado de: Tercera Guerra y Nuevo Orden Mundial.

26 de octubre de 2008

Quisimos cambiar el mundo, y conseguimos la democracia

Todavía en el año 2004 Hebe de Bonafini sostenía:

"Nosotros seguimos con la misma teoría: que la deuda no hay que pagarla, porque ya la hemos pagado muchas veces y no solamente con plata sino con la sangre de nuestros hijos. Y la hemos pagado con todos los desocupados y con los niños que se mueren de hambre".
Habló Hebe de Bonafini


Luego del anuncio del pago al FMI por parte de Néstor Kirchner, ese cartel y esa consigna desaparecieron de los discursos, pero ningún pañuelo lleva el nombre de esos "desaparecidos".

Ahora, olvidándose de la deuda (no así el resto de la población, que la tiene que seguir pagando), bajó las pretensiones:

"Con el pañuelo defendimos la justicia y hoy tenemos que defender la democracia que nos costó tanta sangre, desocupación, hambre y marginados", sostuvo Bonafini al fundamentar la idea de su Asociación".
Pagina 12. 18/8/2998

Hebe la Falsa sabe muy bien que los que murieron del bando que ella reivindica en esa guerra que "nos costó tanta sangre", no lo hicieron por "esta democracia" que tenemos ahora. Ellos luchaban por otra cosa. Y la "desocupación, hambre y marginados" que tenemos tendrán que seguir esperando mientras la prioridad de nuestros democráticos (¿y "zurdos"?) gobernantes sea el mantenimiento del régimen de la usura y el pago de la deuda.

Más sincero es Rodolfo Mattarollo, un reconocido experto en derechos humanos que tiene la Argentina y que dirigirá en Bolivia -a instancias de Cristina Kirchner- la investigación que hará un organismo recientemente creado por la UNASUR, de la masacre del 11 de septiembre en Pando. Página 12 dice sobre el tema:

" ...Y de alguna manera todo esto representa la culminación de un sueño compartido que empezó en los ’70 con el escritor Haroldo Conti y los compañeros del Partido Revolucionario de los Trabajadores.
"Quisimos cambiar el mundo y conseguimos la democracia",... "
Página 12. 26/10/2008
"Quisimos cambiar el mundo..." Hebe. Por eso murió Haroldo Conti; eso le hicieron creer a sus compañeros del Partido Revolucionario de los Trabajadores, o Montos, FAR, FAP o lo que sea, y para eso se mandó a la muerte a tanta gente, "...y conseguimos la democracia". Si. Conseguimos esta democracia que mientras se ocupa de juzgar violaciones de derechos humanos por los militares, mantiene el hambre, la marginación, la desocupación, que la entrega del país provocó desde esa época, y que por supuesto no tienen el más mínimo interés en revertir. Juzguen a Bussi (total está viejo), destruyan las Fuerzas Armadas (Inglaterra los apoyará), pero hay que "pagar, pagar. No pagar daría desconfianza a los inversores" como nos decía Jacques Attali, el "progre" francés.


Y pagar, pagar es lo que que hace nuestra democracia, con el apoyo de quienes son funcionales, o funcionarios, de esta DEMOCRACIA LIQUIDA que "nos costó tanta sangre, desocupación, hambre y marginados" y es lo que el Imperio global ha diseñado para nosotros.

25 de octubre de 2008

¿Democratizar la globalización, o globalizar la democracia?

DEMOCRATIZAR LA GLOBALIZACIÓN

No es que los "progres" (que son bastantes), o los "zurdos" (todavía quedan), no sepan que la globalización es un instrumento de la plutocracia o Imperialismo Internacional del Dinero (a ellos no le gusta llamarlo así), aunque algunos reconocen, como Toni Negri, que ningún Estado nacional controla el poder que se está gestando:

"Aquellos que protestaron contra la cumbre de Génova, sin embargo, no se distraen con estos anticuados símbolos del poder. Saben que se está formando un sistema global esencialmente nuevo. Las diversas protestas que desembocaron en Génova se basaron en el reconocimiento de que ningún poder nacional ejerce el control del actual orden global..."
lo saben, pero creen que pueden modificarla. Por eso, como podemos ver en el mismo artículo, la lucha no es contra la globalización, sino para modificarla:

"Las protestas en sí se han convertido en movimientos globales y uno de sus objetivos más claros es la democratización de los procesos de globalización. No se lo debería llamar movimiento antiglobalización. Es a favor de la globalización o en su defecto un movimiento de globalización alternativo..."
El objetivo es democratizar la globalización
(Clarín, 26/7/2001)
Para el historiador marxista Eric Hobsbawn la actual crisis muestra que llegó la hora de pedir una globalización "orientada hacia los que más la necesitan":

"...Esperamos que a partir de lo que ocurrió hoy exista ahora una nueva clase de globalización controlada, orientada, que beneficie a los que realmente lo necesitan. A la mayoría de los pobres, de los discriminados, los que no tienen ventajas. Y que la diferencia, la enorme diferencia entre los que vivimos como príncipes y el resto del mundo, disminuya".
Hobsbawm equipara la crisis financiera con el derrumbe de la URSS
También para un diputado del Partido Socialista Obrero Español, lo que hay que hacer es "democratizar y socializar la globalización", para que Europa sea más competitiva.
(Democratizar la globalización - 23/1/2005)

Y para hacernos creer que esta democratización es posible, nada mejor que las Naciones Unidas. Allí están -teóricamente- representados los "Estados" y no los grupos del poder económico-financiero. Pero en un artículo titulado Boutrus Gali: "El papel de la ONU es democratizar la globalización" vemos que

"...la tercera generación tendrá que desarrollarse en una óptica transnacional en el que el Estado no será el único actor, habrá actores fuera del Estado". Estos nuevos actores internacionales a los que se refiere Gali son ONGs, partidos políticos, sindicatos, centros de investigación y multinacionales..."
El País, 10/5/2007
pero lo que no dice es que las más importantes de esas ONGs y centros de investigación, que tanto influyen en los medios y sindicatos, son financiadas precisamente por las multinacionales, es decir, por el Poder del Dinero.

En la Argentina podemos ver los "generosos" aportes que hacen para defender la democracia y la libertad instituciones como la Kellog Foundation, el Open Society Institute (Soros), John Merk Fund, Fundación Ford, entre otros.

GLOBALIZAR LA DEMOCRACIA

En 1971, Z. Brzezynski, de la Trilateral Commission escribía:

"La Era Tecnotrónica va diseñando paulatinamente una sociedad cada vez más
controlada. Esa sociedad será dominada por una élite de personas que no dudarán en realizar sus objetivos mediante técnicas depuradas con las que influirán en el comportamiento del pueblo y controlarán con todo detalle a la sociedad, hasta el punto que será posible ejercer una vigilancia casi permanente sobre cada uno de los ciudadanos del planeta".
Z.Brzezinski.
La Era Tecnotrónica.
Ya en esa época, este "apóstol" de la globalización tenía claro quienes ejercerían el poder, a través de la influencia ejercida sobre el "comportamiento del pueblo" mediante "técnicas depuradas". Una "élite de personas", un poder cada vez más privatizado, como escribe Adrián Salbuchi, para quien la globalización es la ideología del Imperialismo Internacional del Dinero y...

"...tiene como objetivo controlar todos los asuntos públicos de la humanidad por una tecnoestructura privada detentadora del poder real. Y, precisamente debido a ello, se autoexcluye de todo proceso democrático ya que no va a permitir que se la sujete a su propio instrumento de control. La ideología del globalismo conforma en última instancia la privatización del poder. Y su praxis política consiste en el control de todos los gobiernos que ocupan todos los Estados..."

(Adrián Salbuchi: "El Cerebro del Mundo: la cara oculta de la globalización")
Y esa privatización del poder es perfectamente compatible con la "democracia globalizada" y se podrá lograr con las ya mencionadas "técnicas depuradas" que mencionaba Brzezynski.


Si la globalización es el

"...proceso de centralización del poder a escala global, operado por unos pocos que concentran la riqueza mundial -en una magnitud como nunca antes ocurrió en la civilización humana- aplicado a todos los ámbitos de la vida (político, económico-financiero, cultural, educativo, espiritual-religioso, psicosocial, etc) y que se caracteriza por imponer una homogeneización que destruye las identidades e intereses de los grupos humanos y procura reducir o eliminar la soberanía de los estados nacionales, con la finalidad de imponer un gobierno mundial".
Santiago Alonso
El Nacionalismo, única opción a la Globalización o Nuevo Orden Mundial.
Suplemento de Patria Argentina nº 205 - Dic. 2004
no la podemos combatir con la "democracia" que los mismos globalistas nos proponen, que no es otra cosa que lo que Walter Moore llamó la DEMOCRACIA LIQUIDA.

24 de octubre de 2008

MALVINAS: la traición permanente

Algunas notas, para no olvidar Malvinas... ni a los traidores.


Diario Clarín cataloga de "invasión", el 2 de abril de 1982


Al redactar una nota sobre los Veteranos argentinos en Londres, el diario Clarín publicó que el 2 de abril fue una invasión argentina. ¿Cómo invadir un territorio que le pertenece a uno? Error garrafal...

El Malvinense. 22/10/08



Taiana fracasó en la ONU: las Malvinas cada día más lejos de Argentina

...Hoy Taiana, un canciller que poco entiende de Malvinas y defensa de la soberanía. Mientras el canciller se lo ve en los medios festejando junto a Cristina Kirchner por la apropiación de las jubilaciones de las AFJP, en la ONU, el gobierno acaba de perder una oportunidad única, y cada día que pasa es una chance más que se desperdicia para intentar recuperar la soberanía argentina en Malvinas...

El Malvinense. 23/10/2008


Se debilita seriamente el reclamo por la soberanía de Malvinas

Ante el fracaso de Cancillería Argentina en la ONU, el reclamo argentino por la soberanía de Malvinas, islas y aguas circundantes, es cada vez más débil...

¿Qué hace Cancillería por Malvinas? Bueno, para aquel que no tenga muchos conocimientos sobre el tema, sencillamente el director de este diario hace poco más de un mes, nos dijo lo siguiente...
...

Por Patricio Mendiondo, director de El Malvinense.

¿Qué hace concretamente el gobierno nacional por la soberanía de Malvinas?
-Emite comunicados y protestas formales al Reino Unido, y obtiene el apoyo anual en los encuentros del Mercosur, la OEA y algún que otro organismo o foro internacional.

¿Y eso sirve en la práctica?
-Es una formalidad, que no tiene resultados concretos, ya que la iniciativa y estrategia de recuperación jamás vendrá de afuera, eso lo deben de trabajar nuestros hombres en Cancillería. Lamentablemente, desde que finalizó el conflicto armado de 1982, la política ha sido una sola: la de la entrega del patrimonio nacional, y relegando el tema de la soberanía a un segundo plano. Se habla de querer restablecer las negociaciones y el diálogo, pero Argentina nunca ha intentado nada para llegar a él.

Al contrario, desde 1986 a la fecha, es extensa la lista de entrega de territorio y recursos, tanto en el continente como alrededor de Malvinas, siendo así muy difícil de intentar cualquier tipo de diálogo. Pues los ingleses no tienen necesidad de sentarse a negociar, ellos obtienen siempre lo que quieren.

Es decir, en los discursos Argentina reivindica la soberanía, pues de no hacerlo habría un repudio generalizado por parte de la ciudadanía. Pero luego en la práctica, a la hora de sentarse en la mesa con los ingleses, el tema Malvinas no se toca, pero si se toca como entregar los recursos mineros, pesqueros, petroleros, etc. Gran Bretaña siempre obtiene lo que quiere, gracias a la ineptitud, incapacidad o traición de nuestros representantes.

¿Qué habría que hacer para intentar el diálogo por Malvinas?
-Primero y principal, es no dar garantías ni beneficios en ningún ámbito económico o comercial, hasta que se haya avanzado en las negociaciones por la soberanía, de lo contrario nunca habrá ningún avance. Siempre estaremos como el "burro tras la zanahoria". Nuestros representantes creen que entregando todo lo que tenemos, algún día se apiadarán y querrán sentarse para hablar de las Islas, y eso, no es así. La diplomacia no funciona de esa forma, y mucho menos con Gran Bretaña.

El Malvinense. 24/10/2008

Ver más traiciones en El Malvinense

23 de octubre de 2008

Vencedores y vencidos

Es sabido que nunca los vencedores de una guerra fueron juzgados. Por eso la queja del General Benjamín Menéndez ante el tribunal que lo juzgó en Tucumán: "Ostentamos el dudoso honor de ser el primer país del mundo que juzga a sus soldados victoriosos", y también la del General Bussi: "Soy un perseguido por los derrotados de ayer en la guerra justa y necesaria".

Militares formados en la "Doctrina de la Seguridad Nacional", importada de Francia y EE.UU., sin duda fueron vencedores en su lucha contra el "marxismo internacional" y "la subversión apátrida", con las técnicas aprendidas a ese efecto en la Escuela de las Américas. Peones todos, militares y guerrilleros, en el tablero de ajedrez de una "guerra fría" cuyas piezas eran movidas desde el exterior, y que nos llevó directamente al gobierno militar surgido del golpe de Estado de 1976.

Durante ese gobierno, con el pretexto de la lucha contra la subversión, Martínez de Hoz pudo imponer su plan de destrucción de la industria nacional y la sujección del país a una deuda externa impagable.

No fue Videla el que puso a Martínez de Hoz, sino que fueron los sectores que Martínez de Hoz representaba los que designaron a Videla.

Derrotada la subversión, sometido económicamente el país, los militares ya no eran necesarios, y fueron sus antiguos protectores -Inglaterra y EE.UU.- los que, Guerra de Malvinas mediante, se los sacaron de encima, aunque nos quisieran hacer creer que era "un triunfo de la democracia".

Cuando el General Bussi dice que es "un perseguido de los derrotados de ayer", o cuando los que se oponen a la hipócrita política de "derechos humanos" del gobierno acusan a éste de montonero o de estar al servicio del marxismo internacional, demuestran que no tienen idea de quien es el enemigo que los está atacando.

Para enterarse les bastaría ver como -entre otros- la Fundación Ford (1), Soros (2), y la Embajada Británica ayudan al CELS (3) de Verbitsky, o leer, en la carta de Bush a Héctor Timerman agradeciéndole por el libro de su padre Prisionero sin número, celda sin nombre:

"Elogio al gobierno por los pasos que está ahora tomando para juzgar a numerosos oficiales que fueron previamente perdonados por abusos a derechos humanos" (4)

Entonces ¿quiénes fueron los derrotados?

No sólo los 8.000 (ó 30.000, según el gusto de cada uno), muertos / desaparecidos que creían estar luchando por un mundo mejor o por "la Patria Socialista", también los militares que fueron enviados a combatir la subversión y hoy son juzgados con la complicidad de sus aliados de ayer, que encontraron así una manera de destruir las Fuerzas Armadas y dejar a nuestro país en un estado de total indefensión, y por sobre todo, la mayoría del pueblo argentino, que con la "democracia" tiene que pagar los platos rotos del modelo implementado en esa época.

Los vencedores son los beneficiarios de ese modelo, cuyos intereses no han sido tocados ni por la "derecha neoliberal", o la "izquierda proresista". Derechas e izquierdas de la DEMOCRACIA LIQUIDA que es hoy la cobertura política del Imperialismo Internacional del Dinero.

(1) La ayuda de la Fundación Ford al CELS

(2) Open Society Institute (Soros)

(3) quienes apoyan al CELS

(4) La Nación. 10/4/2008