27 de noviembre de 2013

Los que mueven los piolines

Sinarquía Financiera Internacional:
—¡El crimen es lo más rentable!—

"Todos los problemas,

—las depresiones,
—las guerras,
—los desastres,
—los asesinatos políticos...

todos ellos son planificados, provocados e instigados por la Internacional Sionista del Crimen Organizado que es propietaria de la banca transnacional y de la Reserva Federal norteamericana. Y los ejecutan sus sicarios a sueldo con objeto de establecer un banco central satélite de sus intereses en todos y cada uno de los países del mundo. Y ya prácticamente lo han conseguido con la inestimable ayuda de una inmensa piara de políticos corruptos que se han dejado sobornar en todo el mundo por el dinero falso de los banqueros para poner su cargo, su voto y su poder al servicio de Sión. Los políticos son, en general, unos mangantes inútiles, degenerados y oportunistas. Y la mayor parte de ellos prefiere enriquecerse colaborando con la banca filibustera que enfrentársele y perecer..."


"...No es casualidad que todos los presidentes de la Reserva Federal, los 14 habidos, hayan sido y sean hebreos; y que la que sigue, Mrs. Yellen lo sea también. No es casualidad, desde luego..."


Nota completa en:


20 de noviembre de 2013

12 de octubre de 2013

Perón, Cervantes y el Día de la Raza.




"...Por los Andes asoman su cabeza pre­tendidos profetas a sueldo en un mundo que abo­mina de nuestra civilización y otra trágica para­doja parece cernirse sobre América al oírse vo­ces que con la excusa de defender los Principios de la democracia (aunque en el fondo quiere proteger los privilegios del capitalismo) permitan el entronizamiento de una nueva y sangrienta Tiranía..."




"...Para nosotros, la raza no es un concepto biológico. Para nosotros es algo puramente espiritual. Constituye una suma de imponderables que hace que nosotros seamos lo que somos y nos impulsa a ser lo que debemos ser, por nuestro origen y nuestro destino..."

Discurso del General Juan Domingo Peron en el 12 De Octubre de 1947 -Dia de la Raza- en Homenaje a Don Miguel de Cervantes Saavedra en el cuarto centenario de su nacimiento.

No me consideraría con derecho a levantar mi voz en el solemne día que se festeja la gloria de España, si mis palabras tuvieran que ser tan sólo halago de circunstancias o simple ropaje que vistiera una conveniencia ocasional. Me veo impulsado a expresar mis sentimientos porque tengo la firme convicción de que las corrientes de egoísmo y las encrucijadas de odio que parecen disputarse la hegemonía del orbe, serán sobrepasadas por el triunfo del espíritu que ha sido capaz de dar vida cristiana y sabor de eternidad al Nuevo Mundo.

No me atrevería a llevar mi voz a los pueblos que, junto con el nuestro, formamos la Comunidad Hispánica, para realizar tan sólo una conmemoración protocolar del Día de la Raza.

Únicamente puede justificarse el que rompa mi silencio, la exaltación de nuestro espíritu ante la contemplación reflexiva de la influencia que, para sacar al mundo del caos que se debate, puede ejercer el tesoro espiritual que encierra la titánica obra cervantina, suma y compendio apasionado y brillante del inmortal genio de España.

Espíritu contra utilitarismo

Al impulso ciego de la fuerza, al impulso frío del dinero, la Argentina, coheredera de la espiritualidad hispánica, opone la supremacía vivificante del espíritu.

En medio de un mundo en crisis y de una humanidad que vive acongojada por las consecuencias de la última tragedia e inquieta por la hecatombe que presiente; en medio de la confusión de las pasiones que restallan sobre las conciencias, la Argentina, la isla de paz, deliberada y voluntariamente, se hace presente en este día para rendir cumplido homenaje al hombre cuya figura y obra constituyen la expresión más acabada del genio y la grandeza de la raza.

Y a través de la figura y de la obra de Cervantes va el homenaje argentino a la Patria Madre, fecunda, civilizadora, eterna, y a todos los pueblos que han salido de su maternal regazo.

Por eso estamos aquí, en esta ceremonia que tiene la jerarquía de símbolo. Porque recordar a Cervantes es reverenciar a la madre España; es sentirse más unidos que nunca a los demás pueblos que descienden legítimamente de tan noble tronco; es afirmar la existencia de una comunidad cultural hispanoamericana de la que somos parte y de una continuidad histórica que tiene en la raza su expresión objetiva más digna, y en el Quijote la manifestación viva y perenne de sus ideales, de sus virtudes y de su cultura; es expresar el convencimiento de que el alto espíritu señoril y cristiano que inspira la Hispanidad iluminará al mundo cuando se disipen las nieblas de los odios y de los egoísmos.

Por eso rendimos aquí el doble homenaje a Cervantes y a la Raza.

Homenaje, en primer lugar, al grande hombre que legó a la humanidad una obra inmortal, la más perfecta que en su género haya sido escrita, código del honor y breviario del caballero, pozo de sabiduría y, por los siglos, de los siglos, espejo y paradigma de su raza.

Destino maravilloso el de Cervantes que, al escribir El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, descubre en el mundo nuevo de su novela, con el gran fondo de la naturaleza filosófica, el encuentro cortés y la unión entrañable de un idealismo que no acaba y de un realismo que se sustenta en la tierra. Y además caridad y amor a la justicia, que entraron en el corazón mismo de América; y son ya los siglos los que muestra, en el laberinto dramático que es esta hora del mundo, que siempre triunfa aquella concepción clara del riesgo por el bien y la ventura de todo afán justiciero. El saber “jugarse entero” de nuestros gauchos es la empresa que ostentan orgullosamente los “quijotes de nuestras pampas”.

En segundo lugar, sea nuestro homenaje a la raza a que pertenecemos.

Para nosotros, la raza no es un concepto biológico. Para nosotros es algo puramente espiritual. Constituye una suma de imponderables que hace que nosotros seamos lo que somos y nos impulsa a ser lo que debemos ser, por nuestro origen y nuestro destino. Ella es lo que nos aparta de caer en el remedo de otras comunidades cuyas esencias son extrañas a la nuestra, pero a las que con cristiana caridad aspiramos a comprender y respetamos. Para nosotros, la raza constituye nuestro sello personal, indefinible e inconfundible.

Para nosotros los latinos, la raza es un estilo. Un estilo de vida que nos enseña a saber vivir practicando el bien y a saber morir con dignidad.

Nuestro homenaje a la madre España constituye también una adhesión a la cultura occidental. Porque España aportó al occidente la más valiosa de las contribuciones: el descubrimiento y la colonización de un nuevo mundo ganado para la causa de la cultura occidental.

Su obra civilizadora cumplida en tierras de América no tiene parangón en la Historia. Es única en el mundo. Constituye su más calificado blasón y es la mejor ejecutoria de la raza, porque toda la obra civilizadora es un rosario de heroísmos, de sacrificios y de ejemplares renunciamientos.

Su empresa tuvo el sino de una auténtica misión. Ella no vino a las Indias ávida de ganancias y dispuesta a volver la espalda y marcharse una vez exprimido y saboreado el fruto. Llegaba para que fuera cumplida y hermosa realidad el mandato póstumo de la Reina Isabel de “atraer a los pueblos de Indias y convertirlos al servicio de Dios“. Traía para ello la buena nueva de la verdad revelada, expresada en el idioma más hermoso de la tierra. Venía para que esos pueblos se organizaran bajo el imperio del derecho y vivieran pacíficamente. No aspiraban a destruir al indio sino a ganarlo para la fe y dignificarlo como ser humano…

Era un puñado de héroes, de soñadores desbordantes de fe. Venían a enfrentar a lo desconocido; ni el desierto, ni la selva con sus mil especies donde la muerte aguardaba el paso del conquistador en el escenario de una tierra inmensa, misteriosa, ignorada y hostil.

Nada los detuvo en su empresa; ni la sed, ni el hambre, ni las epidemias que asolaban sus huestes; ni el desierto con su monótono desamparo, ni la montaña que les cerraba el paso, ni la selva con sus mil especies de oscuras y desconocidas muertes. A todo se sobrepusieron. Y es ahí, precisamente, en los momentos más difíciles, en los que se los ve más grandes, más serenamente dueños de sí mismos, más conscientes de su destino, porque en ellos parecía haberse hecho alma y figura la verdad irrefutable de que “es el fuerte el que crea los acontecimientos y el débil el que sufre la suerte que le impone el destino”. Pero en los conquistadores pareciera que el destino era trazado por el impulso de su férrea voluntad.

Como no podía ocurrir de otra manera, su empresa fue desprestigiada por sus enemigos, y su epopeya objeto de escarnio, pasto de la intriga y blanco de la calumnia, juzgándose con criterio de mercaderes lo que había sido una empresa de héroes. Todas las armas fueron probadas: se recurrió a la mentira, se tergiversó cuanto se había hecho, se tejió en torno suyo una leyenda plagada de infundios y se la propaló a los cuatro vientos.

Y todo, con un propósito avieso. Porque la difusión de la leyenda negra, que ha pulverizado la crítica histórica seria y desapasionada, interesaba doblemente a los aprovechados detractores. Por una parte, les servía para echar un baldón a la cultura heredada por la comunidad de los pueblos hermanos que constituimos Hispanoamérica.

Por la otra procuraba fomentar así, en nosotros, una inferioridad espiritual propicia a sus fines imperialistas, cuyos asalariados y encumbradísimos voceros repetían, por encargo, el ominoso estribillo cuya remunerada difusión corría por cuenta de los llamados órganos de información nacional. Este estribillo ha sido el de nuestra incapacidad para manejar nuestra economía e intereses, y la conveniencia de que nos dirigieran administradores de otra cultura y de otra raza. Doble agravio se nos infería; aparte de ser una mentira, era una indignidad y una ofensa a nuestro decoro de pueblos soberanos y libres.

España, nuevo Prometeo, fue así amarrada durante siglos a la roca de la Historia. Pero lo que no se pudo hacer fue silenciar su obra, ni disminuir la magnitud de su empresa que ha quedado como magnífico aporte a la cultura occidental.

Allí están, como prueba fehaciente, las cúpulas de las iglesias asomando en las ciudades fundadas por ella; allí sus leyes de Indias, modelo de ecuanimidad, sabiduría y justicia; sus universidades; su preocupación por la cultura, porque “conviene –según se lee en la Nueva Recopilación– que nuestros vasallos, súbditos y naturales, tengan en los reinos de Indias, universidades y estudios generales donde sean instruidos y graduados en todas ciencias y facultades, y por el mucho amor y voluntad que tenemos de honrar y favorecer a los de nuestras Indias y desterrar de ellas las tinieblas de la ignorancia y del error, se crean Universidades gozando los que fueren graduados en ellas de las libertades y franquezas de que gozan en estos reinos los que se gradúan en Salamanca”.

Su celo por difundir la verdad revelada porque –como también dice la Recopilación– “teniéndonos por más obligados que ningún otro príncipe del mundo a procurar el servicio de Dios y la gloria de su santo nombre y emplear todas las fuerzas y el poder que nos ha dado, en trabajar que sea conocido y adorado en todo el mundo por verdadero Dios como lo es, felizmente hemos conseguido traer al gremio de la Santa Iglesia Católica las innumerables gentes y naciones que habitan las Indias occidentales, isla y tierra firme del mar océano”.

España levantó, edificó universidades, difundió la cultura, formó hombres, e hizo mucho más; fundió y confundió su sangre con América y signó a sus hijas con un sello que las hace, si bien distintas a la madre en su forma y apariencias, iguales a ella en su esencia y naturaleza. Incorporó a la suya la expresión de un aporte fuerte y desbordante de vida que remozaba a la cultura occidental con el ímpetu de una energía nueva.

Y si bien hubo yerros, no olvidemos que esa empresa, cuyo cometido la antigüedad clásica hubiera discernido a los dioses, fue aquí cumplida por hombres, por un puñado de hombres que no eran dioses aunque los impulsara, es cierto, el soplo divino de una fe que los hacía creados a la imagen y semejanza de Dios.

Son hombres y mujeres de esa raza los que en heroica comunión rechazan, en 1806, al extranjero invasor, y el hidalgo jefe que obtenida la victoria amenaza con “pena de la vida al que los insulte”.

Es gajo de ese tronco el pueblo que en mayo de 1810 asume la revolución recién nacida; esa sangre de esa sangre la que vence gloriosamente en Tucumán y Salta y cae con honor en Vilcapugio y Ayohuma; es la que bulle en el espíritu levantisco e indómito de los caudillos; es la que enciende a los hombres que en 1816 proclaman a la faz del mundo nuestra independencia política; es la que agitada corre por las venas de esa raza de titanes que cruzan las ásperas y desoladas montañas de los Andes, conducidas por un héroe en una marcha que tiene la majestad de un friso griego; es la que ordena a los hombres que forjaron la unidad nacional, y la que aliente a los que organizaron la República; es la que se derramó generosamente cuantas veces fue necesario para defender la soberanía y la dignidad del país; es la misma que moviera al pueblo a reaccionar sin jactancia pero con irreductible firmeza cuando cualquiera osó inmiscuirse en asuntos que no le incumbían y que correspondía solamente a la nación resolverlos; de esa raza es el pueblo que lanzó su anatema a quienes no fueron celosos custodios de su soberanía, y con razón, porque sabe, y la verdad lo asiste, que cuando un Estado no es dueño de sus actos, de sus decisiones, de su futuro y de su destino, la vida no vale la pena de ser allí vivida; de esa raza es ese pueblo, este pueblo nuestro, sangre de nuestra sangre y carne de nuestra carne, heroico y abnegado pueblo, virtuoso y digno, altivo sin alardes y lleno de intuitiva sabiduría, que pacífico y laborioso en su diaria jornada se juega sin alardes la vida con naturalidad de soldado, cuando una causa noble así lo requiere, y lo hace con generosidad de Quijote, ya desde el anónimo y oscuro foso de una trinchera o asumiendo en defensa de sus ideales el papel de primer protagonista en el escena rio turbulento de las calles de una ciudad.

Señores:

La historia, la religión y el idioma nos sitúan en el mapa de la cultura occidental y latina, a través de su vertiente hispánica, en la que el heroísmo y la nobleza, el ascetismo y la espiritualidad, alcanzan sus más sublimes proporciones. El Día de la Raza, instituido por el Presidente Yrigoyen, perpetúa en magníficos términos el sentido de esta filiación. “La España descubridora y conquistadora –dice el decreto–, volcó sobre el continente enigmático y magnífico el valor de sus guerreros, el denuedo de sus exploradores, la fe de sus sacerdotes, el preceptismo de sus sabios, las labores de sus menestrales y con la aleación de todos estos factores, obró el milagro de conquistar para la civilización la inmensa heredad en que hoy florecen las naciones a las cuales ha dado, con la levadura de su sangre y con la armonía de su lengua, una herencia inmortal que debemos de afirmar y de mantener con jubiloso reconocimiento”.

Si la América olvidara la tradición que enriquece su alma, rompiera sus vínculos con la latinidad, se evadiera del cuadro humanista que le demarca el catolicismo y negara a España, quedaría instantáneamente baldía de coherencia y sus ideas carecerían de validez. Ya lo dijo Menéndez y Pelayo: “Donde no se conserva piadosamente la herencia de lo pasado, pobre o rica, grande o pequeña, no esperemos que brote un pensamiento original, ni una idea dominadora”. Y situado en las antípodas de su pensamiento, Renán afirmó que “el verdadero hombre de progreso es el que tiene los pies enraizados en el pasado”.

El sentido misional de la cultura hispánica, que catequistas y guerreros introdujeron en la geografía espiritual del Nuevo Mundo, es valor incorporado y absorbido por nuestra cultura, lo que ha suscitado una comunidad de ideas e ideales, valores y creencias, a la que debemos preservar de cuantos elementos exóticos pretenden mancillarla. Comprender esta imposición del destino, es el primordial deber de aquellos a quienes la voluntad pública o el prestigio de sus labores intelectuales, les habilita para influir en el proceso mental de las muchedumbres. Por mi parte, me he esforzado en resguardar las formas típicas de la cultura a que pertenecemos, trazándome un plan de acción del que pude decir –el 24 de noviembre de 1944– que “tiene, ante todo, a cambiar la concepción materialista de la vida por una exaltación de los valores espirituales”.

Precisamente esa oposición, esa contraposición entre materialismo y espiritualidad, constituye la ciencia del Quijote. O más propiamente representa la exaltación del idealismo, refrenado por la realidad del sentido común.

De ahí la universalidad de Cervantes, a quien, sin embargo, es precio identificar como genio auténticamente español, mal que no puede concebirse como no sea en España.

Esta solemne sesión, que la Academia Argentina de Letras ha querido poner bajo la advocación del genio máximo del idioma en el IV Centenario de su nacimiento, traduce –a mi modo de ver– la decidida voluntad argentina de reencontrar las rutas tradicionales en las que la concepción del mundo y de la persona humana, se origina en la honda espiritualidad grecolatina y en la ascética grandeza ibérica y cristiana.

Para participar en ese acto, he preferido traer, antes que una exposición académica sobre la inmortal figura de Cervantes, palpitación humana, su honda vivencia espiritual y su suprema gracia hispánica. En su vida y en su obra personifica la más alta expresión de las virtudes que nos incumbe resguardar.

Mientras unos soñaban y otros seguían amodorrados en su incredulidad, fue gestándose la tremenda subversión social que hoy vivimos y se preparó la crisis de las estructuras políticas tradicionales. La revolución social de Eurasia ha ido extendiéndose hacia Occidente, y los cimientos de los países latinos del Oeste europea crujen ante la proximidad de exóticos carros de guerra. Por los Andes asoman su cabeza pretendidos profetas, a sueldo de un mundo que abomina de nuestra civilización, y otra trágica paradoja parece cernirse sobre América al oírse voces que, con la excusa de defender los principios de la Democracia (aunque en el fondo quieren proteger los privilegios del capitalismo), permitan el entronizamiento de una nueva y sangrienta Tiranía.

Como miembros de la comunidad occidental, no podemos substraernos a un problema que de no resolverlo con acierto, puede derrumbar un patrimonio espiritual acumulado durante siglos. Hoy, más que nunca, debe resucitar Don Quijote y abrirse el sepulcro del Cid Campeador.


Juan Domingo Perón

11 de julio de 2013

GLOBALIZACION Y DESMILITARIZACION

"La palabra “militar” se reserva a la policía del mundo único. Nadie más la puede utilizar en Occidente, ni en Medio Oriente. La fuerza militar es una mentalidad. ¿Qué es España sin su infantería? ¿Qué es una extensión como Argentina sin voluntad de defensa? Lo global va hacia los núcleos duros que van quedando para ablandarlos, para extinguirlos, para volverlos cada vez más inofensivos". 


Brasil y Egipto: dos malos alumnos del mundo globalizado 

Juan Pablo Vitali
11 de julio de 2013


A primera vista no parece tener relación lo que ocurre en Egipto y en Brasil, pero en un mundo globalizado todo tiene relación, especialmente cuando de geopolítica se trata. En ambos países el ejército tiene todavía importancia. Y sabemos que sin ejército no hay Estado, y que haya Estado y ejército es un pecado para la globalización.

Países populosos, con masas importantes de población, pero con historias muy diferentes. Sin embargo, una palabra los une: soberanía. Brasil tiende a cierta soberanía, Egipto tendió a ella con Nasser. Y Nasser era coronel. Y Brasil tiene el complejo militar-industrial más serio de Sudamérica, y Egipto tiene un ejército que nunca termina de ser confiable. Pueblo y ejército: una ideología inconfesable.

La palabra “militar” se reserva a la policía del mundo único. Nadie más la puede utilizar en Occidente, ni en Medio Oriente. La fuerza militar es una mentalidad. ¿Qué es España sin su infantería? ¿Qué es una extensión como Argentina sin voluntad de defensa? Lo global va hacia los núcleos duros que van quedando para ablandarlos, para extinguirlos, para volverlos cada vez más inofensivos. En el fondo es algo simple.
En Brasil nunca hubo menos hambre que ahora, ni más perspectivas políticas y sociales. ¿Por qué entonces ahora sale a la calle una población que jamás lo hizo? Otra pregunta sería: ¿cómo y por qué los campeones de los derechos humanos hablan bien de los Hermanos musulmanes? Todo es parte de lo mismo en la mentalidad global, pero no en la nuestra, lo cual tiende siempre a confundirnos.

Las márgenes se achican. Ya no podemos hacer como que defendemos algo sin la voluntad de hacerlo realmente. Es que no se puede decir casi nada, ni hacer casi nada sin caer en el pecado global. Brasil ha sido prudente, ha dado su sangre a los aliados en la Segunda Guerra Mundial, pero ya no alcanza. Ahora debe entregar sus recursos naturales, la Amazonía. Y Egipto debe entregar los derechos de sus mujeres al islam radical y los derechos civiles de la población a la Sharia. Nada alcanza, y las contradicciones más burdas se sostienen como si nada. Lo escuchamos por televisión, lo leemos en los periódicos. El mejor alumno Brasil ya está siendo un demonio. El peor alumno islámico ya está siendo un santo. No importa la razón, la lógica ni los límites. Es que llega un momento en que ya no hay margen para nada. Ni para esconderse, ni para negociar lo innegociable; a veces ni siquiera para escribir demasiado. ¿No habrá sido eso lo que nos quiso expresar Dominique Venner? ¿No será que ya no quedan lugares donde esconderse ni posibilidad alguna de seguir considerándonos hombres y mujeres, en este sistema que ya no quiere negociar?

© www.elmanifiesto.com

Fuente: http://www.elmanifiesto.com/articulos.asp?idarticulo=4406


30 de junio de 2013

"Destruimos aldeas árabes para crear nuestro Estado"

El Ejército israelí destruyó y despobló cientos de aldeas árabes con el fin de establecer el Estado de Israel en 1948 y se siente bien por ello", declaró un general retirado del Ejército israelí.

Ruinas del pueblo palestino de Suba, cerca de Jerusalén
(Fuente: wikipedia - User:Doron)

En declaraciones a la radio Galei Tzahal, del Ejército israelí, Yitzhak Pondak afirmó que "puedo dormir con la conciencia tranquila. Bajo mi mando, los soldados destruyeron aldeas árabes. De lo contrario, ahora habría un millón de árabes más en Israel". 

"Israel se enfrenta todavía a los mismos peligros que cuando se creó en 1948", señaló el general, agregando que "si  los judíos dejan de luchar de la misma manera que lucharon en aquel entonces, nuestro Estado estará en peligro".  

Asimismo, afirmó que si ahora estallara una guerra contra Israel "los judíos serían capaces de sacrificarse como lo hicieron en 1948". Según Pondak, "las guerras unen al pueblo judío. Después de las guerras, los judíos forman partidos y se dividen". 

El general retirado declaró que lo siente por la muerte de 145 soldados israelíes bajo su mando a lo largo de sus años de servicio y añadió que "si esos soldados resucitaran milagrosamente ahora y fueran testigos de las divisiones actuales en la sociedad judía de Israel, volverían corriendo a sus tumbas". 

Pondak dirigió el pelotón 53 de la Brigada Givati y ocupó el cargo de embajador de Israel en Tanzania. Ahora se dedica a dar conferencias para los soldados israelíes. 



13 de mayo de 2013

¿Democratizar la Justicia?

Un ejemplo de justicia democrática:



Hace unos 2.400 años, en Atenas, la cuna de la democracia moderna, se celebró un importante juicio, con 500 jurados elegidos por sorteo entre sus ciudadanos.

El reo estaba acusado de despreciar a los dioses y corromper la moral de la juventud, alejándola de los principios de la democraciay por 280 votos contra 220, fue declarado culpable.

Así, democráticamente, en el año 399 a.C., SOCRATES fue condenado a muerte.

1 de abril de 2013

La CIA y los "rebeldes sirios"


Descubren puente aéreo de la CIA para armar a los «rebeldes sirios»

por Manlio Dinucci

La mano derecha de Estados Unidos no ve lo que hace su mano izquierda. Mientras que el secretario de Estado John Kerry afirma a todo el que se le pone delante que Washington no está entregando armas a los Contras que agreden a Siria, una investigación del New York Times demuestra lo contrario: es la CIA quien organiza el tráfico.

RED VOLTAIRE | ROMA (ITALIA) | 30 DE MARZO DE 2013 

En la guerra secreta contra Siria están empezando a mostrarse las cartas. Luego de la caída en el centro de Damasco de varios tiros de mortero y cohetes que costaron la vida a varios civiles, el comandante «rebelde» Obu Omar, al atribuirse el mérito de la acción, declaró al New York Times que «los grupos rebeldes alrededor de Damasco se han fortalecido con nuevas entregas de armas a través de Jordania con asistencia americana» [1]. Una investigación de ese mismo diario confirma lo que hemos venido escribiendo desde tiempo: existe une red internacional, organizada por la CIA, a través de la cual transita un creciente flujo de armas destinado a los «rebeldes sirios» [2].

Desde los centros de operaciones apropiados, agentes de la CIA facilitan la compra de armas con financiamiento (ascendente a miles de millones de dólares) proveniente principalmente de Arabia Saudita, Qatar y de otras monarquías del Golfo. Los agentes de la CIA organizan después el transporte del armamento hacia Turquía y Jordania a través de un puente aéreo. Y finalmente, las armas llegan, a través de las fronteras de esos países, a los grupos que operan en Siria, ya entrenados en campamentos instalados con ese fin en territorio turco y jordano.

Desde el inicio de esa operación, en enero de 2012, por lo menos 3 500 toneladas de armas, según un estimado por defecto, han pasado a través de ese puente aéreo. Los primeros vuelos se hicieron con aviones militares de transporte del tipo C-130 pertenecientes a Qatar y a través de Turquía. A partir de abril de 2012 han sido utilizados gigantescos aviones de carga C-17, proporcionados por Qatar, que han estado circulando entre la base aérea de Al-Udeid y la base turca de Esenboga.

Detalle importante: en la base aérea qatarí de Al-Udeid se encuentra el cuartel general avanzado del US Central Command, cuyo personal se eleva a más de 10 000 militares y que funciona como hub para todas las operaciones en el Medio Oriente. Sus depósitos contienen armamento de todo tipo, incluyendo por supuesto armamento no fabricado en Estados Unidos, más adecuado por lo tanto para su uso en operaciones secretas.

Desde octubre de 2012, aviones de carga jordanos del tipo C-130 han estado aterrizando en la base turca de Esenboga para transportar hasta Amman armamento destinado a los «rebeldes sirios».

Al mismo tiempo, aviones jordanos de carga han comenzado a aterrizar en Zagreb para transportar hasta Amman material proveniente de los arsenales croatas y comprado con fondos de Arabia Saudita. Gigantescos aviones Ilushin de la Jordanian International Air Cargo son utilizados en esa operación. Desde febrero de 2013, a los vuelos de los aviones de transporte qataríes y jordanos se agregado los de aviones sauditas. Se trata de aviones del tipo C-130 que aterrizan en la base turca de Esenboga.

A pesar de los desmentidos provenientes de Zagreb, la investigación documenta ampliamente la implicación de Croacia en ese tráfico internacional de armamento, dirigido por la CIA. Otro gesto de Croacia, que sigue acumulando méritos en su hoja de servicios. Su papel en el desmembramiento de Yugoslavia ya le valió como recompensa ser aceptada como miembro de la OTAN en 2009. Ahora, al participar en la operación tendiente al desmembramiento de Siria, Zagreb se anota nuevos méritos a los ojos de Washington, ahora con vistas a su posible entrada en la Unión Europea. Esta última, mientras que refuerza el embargo de armas al gobierno sirio, dice querer «alcanzar una solución política que permita detener la masacre y autorice la entrega de ayudas humanitarias, rápidas y eficaces, destinadas en particular a los niños».

[1] «Syrian Rebels Hit Central Damascus Square With Mortar Shells», por Anne Barnard, The New York Times, 25 de marzo de 2013.
[2] «Arms Airlift to Syria Rebels Expands, With Aid From C.I.A.», por C. J. Chivers y Eric Schmitt, The New York Times, 24 de marzo de 2013.

Manlio Dinucci
Fuente: Il Manifesto (Italia)

Traducido al español por la Red Voltaire a partir de la traducción al francés de Marie-Ange Patrizio.