29 de enero de 2016

"Suicidando" a Europa


"...¿por que los gobiernos quieren el suicido de sus propios países de esta manera? Bien, no es de locos decir que el mundo cada día es mas inestable políticamente, y que son muchos los que empiezan a abogar por un gobierno central mundial..."



Occidente ha caído en la mentira
Enero 20, 2016

por Pablo Alcaraz

Aunque es cierto que todo occidente se encuentra ya en medio un desastre sin precedentes, no es solo occidente, si no varias culturas, las que simultáneamente, bajo el yugo del nuevo sistema mundial, el neo-liberalismo y la globalización están desapareciendo.

Cierto es que nosotros solo vemos nuestro propio desastre, un ejemplo claro es la llegada masiva de refugiados a nuestros países, sin que los gobiernos hagan nada, es más, nuestros gobiernos los acogen, ayudan, los meten en nuestros barrios, y somos nosotros los que tenemos que pagar para que ellos puedan vivir.

Llevamos mucho tiempo sufriendo una crisis económica la cual ha dejado a miles de familias sin sustento, sin poder cubrir el pago de sus hipotecas, ni la luz, el agua, calefacción… Mientras que estas familias perdían todo, el gobierno nos llamaba a la calma, mientras que los bancos les quitaban sus casas los políticos se rasgaban las vestiduras por la economía y rescataban con el capital de nuestros impuestos, dinero público, a los bancos privados.

Bien, aun no hemos terminado de superar ese desastre cuando los intereses mercantilistas de ciertos piases como los EEUU, prepararon una guerra contra Siria para poder controlar recursos energéticos y estratégicos, que casualidad que las zonas con más terroristas sean las que mayor cantidad de crudo posee.

Pero sin perderme mucho del tema, como es normal miles de personas salieron huyendo de su país por culpa de la guerra, esto es algo que no es nuevo, ha pasado siempre. Lógicamente escogieron Europa como país receptor, pero lo más desastroso de este asunto es que para ellos si hay ayudas, si hay trabajo, si hay casas, y por lo que hemos visto en los últimos meses, son protegidos aun cometiendo delitos extremadamente graves contra la población receptora.

Con los últimos sucesos (las violaciones en distintos paises de Europa) es cada vez mayor la población civil europea que están sacando a relucir lo que los medios llaman xenofobia y racismo. Según los gobiernos es algo que están promoviendo distintos grupos de extrema derecha, pero lo cierto de todo esto es producto de la irresponsabilidad y complicidad de los gobiernos actuales, nos han expuesto y seguirán haciendolo si no se hace algo, y desde luego no será por parte de las autoridades, autoridades que no poseen autoridad sobre esta masa recién llegada que nada sabe ni quiere saber de las obligaciones y forma de convivir de esta tierra.

Encauzar esta situación critica para Europa es tremendamente complicado. No digo que esas personas no necesiten auxilio, que sus vidas sean menos importantes que las de los europeos, no, pero lo que si que es cierto es que la manera de afrontarlo por parte de nuestro sistema, acarreara muchos problemas sociales y de inestabilidad civil.

Lo que estamos viviendo ahora en Europa no es más que la punta del iceberg, un iceberg que acabará hundiendo nuestra cultura, sociedades, y que podría acabar peor de lo que muchos se atreven a pronosticar. Pero ahora viene mi pregunta ¿por que los gobiernos quieren el suicido de sus propios países de esta manera? Bien, no es de locos decir que el mundo cada día es mas inestable políticamente, y que son muchos los que empiezan a abogar por un gobierno central mundial, sobre quienes poseen mayor interés son las grandes multinacionales, las cuales como es más evidente cada día, consiguen hacer que muchos gobiernos se dobleguen a su voluntad, ellos son el gobierno en la sombra, o parte del mismo. Muchos son los gobiernos actuales que aplican leyes que solo interesan a estos grandes grupos económicos y financieros, que les protegen y aumentan su poder. Solo a ellos les podrían interesar un mundo globalizado, un mundo sin identidad, y sobre todo un mundo inestable socialmente para que no se pueda articular respuesta posible. Ellos promueven su nuevo orden político-social-humano. Muchos abogan por soluciones drásticas como la de cerrar las fronteras y mirar solo a Europa, olvidando así los problemas que sacuden a los países del llamado tercer mundo, otros por el contrario hacen alusión a un mundo sin fronteras unido por el amor a todos (sic). En mi opinión ambas opciones están erradas. Primero porque el mismo problema que tienen en el tercer mundo lo tenemos aquí, ya que es el mismo sistema mundial el que nos gobierna y explota, a unos de una forma, a otros de otra, con lo cual el cierre total de las fronteras y el olvido de los problemas de esos países solo traería agravar más las consecuencias y que sean muchos los que lo intenten de manera ilegal poniendo en peligro sus vidas y creando marginalidad en Europa.

El segundo, porque es una utopía absurda y suicida para nosotros y para ellos ya que lógicamente todos quieren vivir aquí por el engaño realizado del sueño europeo y Europa se masificaría llegando al desastre tanto social como económico promoviendo a la larga una guerra civil a gran escala por los lógicos enfrentamientos culturales que ya hemos visto en más de una ocasión y que serían generalizados, no algo puntual. Lo que en mi opinión veo mucho más sencillo para solucionar dicho problema es: primero acabar con la UE, apartando los intereses de Europa de los intereses bancarios de los EEUU, la solución para nosotros es la del mundo multipolar y la creación de un bloque Euroasiatico, la unión definitiva de Europa con Rusia, algo que nos ayudaría a ser de nuevo el continente fuerte por excelencia, ya que tenemos todas las cualidades y capacidades para ello. Segundo ayudar a los países que son atacados por los terroristas exportadores de “democracia” pagados o alentados y adiestrados por los EEUU para desestabilizar sus economías para quedarse con sus recursos, nuestro deber es combatir esa trampa y ayudarles a vitalizar su comercio, que su economía junto con la nuestra se hagan más fuertes, solo así se acabaría con la hegemonía en el mundo de los EEUU, y su mundo global destructor de las identidades de los pueblos y su libertad terminaría.

Nosotros tenemos que crear el nuevo el baluarte de una Europa renacida de las cenizas del neo-liberalismo y es por ello que tenemos que crear y no lamentar. La inmigración masiva descontrolada tal y como la contemplan con buenos ojos este sistema es nefasta para todos, solo beneficia a aquellos que se nutren de un mundo sin cultura y sin identidad, los grandes magnates financieros, aquellos que detrás de los gobiernos y de las grandes corporaciones económicas siguen haciendo su fuerte en la destrucción en pos de su beneficio económico. No debemos quedarnos solo en la primera solución del problema, la llegada masiva de refugiados a Europa, si no que tenemos que ser capaces de mirar más allá y observar y alcanzar la meta a la que pretendemos llegar, tenemos que ser capaces de llevar el mensaje a nuestro pueblo y que nos entiendan, a toda Europa para poder así re-descubrir el viejo sueño de la Gran nación, que dará la libertad a todos los pueblos, no solo europeos, si no de todo el mundo. Debemos convivir para poder vivir en el mismo mundo, pero respetando nuestros espacios, poder comerciar sin la mano sucia de los amos de las fianzas, con ética y limpieza bidireccional, y sobre todo atajando los problemas sociales del mundo de la manera más cuerda, justa, y no con el suicido de los pueblos y de las culturas para beneficiar al poder financiero.

Fuente → TdeE:  Occidente ha caído en la mentira       


13 de enero de 2016

El ministro de la Shell


ARANGUREN, ¿MINISTRO ARGENTINO O SÚBDITO DE SU GRACIOSA MAJESTAD?


El Ministro de Energía de Argentina, Juan José Aranguren, acredita una larga carrera profesional –desde 1979- en la petrolera anglo-holandesa Shell, importante funcionario en la central británica, desde 1997 en el directorio de la filial argentina y otras regionales, y por último presidente local de Shell.

Es probado e indudable su total alineamiento con las directrices doctrinales político – económicas vigentes de “Las Siete Hermanas”; mega petroleras anglosajonas cartelizadas desde el período de entreguerras, en el siglo XX, en épocas en que marcaban las pautas del mercado petrolero mundial.

Shell es uno de los mascarones de proa del accionar colonialista de Gran Bretaña, y del cartel de hidrocarburíferas de Gran Bretaña y EEUU.

... “ciudadano transnacional” totalmente 
consustanciado con el neoliberalismo mundialista...

En ese rol, formalmente ciudadano argentino, pero en los hechos “ciudadano transnacional” totalmente consustanciado con el neoliberalismo mundialista, Aranguren emprendió distintas acciones de claro hostigamiento al gobierno argentino, en las recientes épocas de políticas económicas heterodoxas; cuando no estábamos “automáticamente alineados” con las potencias tradicionales.

Aranguren operó funcionalmente al neoliberalismo transnacional del sector financiero, de las hidrocarburíferas neocolonialistas (de EEUU, Gran Bretaña, Francia), y otras grandes corporaciones oligopólicas y cartelizadas mundialmente.

¿Argentino Aranguren? Todo parece indicar que solo lo es de nacimiento, pero por su accionar un “ciudadano del mundo”, consustanciado con ideas y pautas de acción del globalismo a ultranza, que actúa limitando en grados superlativos, o incluso eliminando, a los Estados – Naciones soberanos. Sin ánimo peyorativo y solo como definición sociológica, sería entonces un cipayo asumido, según las filosas y precisas conceptualizaciones siempre vigentes de Jauretche.

En ese contexto, marcado por sus antecedentes, se analizan diversas expresiones recientes y acciones que lo ubican en un rol, como otros mandamases, de gobiernos ultra liberales marcadamente elitistas, clasistas a veces con mal disimulado racismo, antiindustrialistas, de hecho opuestos al desarrollo nacional autónomo, y alineados a la potencia mundial dominante de turno…antes Gran Bretaña y hoy EEUU y la UE. En rápido repaso histórico, en el triste rol de subordinados a dictados de potencias extranjeras, se puede citar a Rivadavia, Mitre, la “generación del ‘80” (decimonónica), Federico Pinedo (abuelo del actual legislador), Martínez de Hoz, Cavallo, etc.

Aranguren:
“no es relevante recuperar el autoabastecimiento
y la soberanía hidrocarburífera”
En ese contexto apátrida que prioriza los objetivos excluyentes de las petroleras transnacionales y del modelo de feroz achicamiento del Estado Argentino, puede entenderse la frase de Aranguren: “no es relevante el autoabastecimiento (hidrocarburífero)”. ¿Cómo no va a ser relevante el autoabastecimiento de petróleo y gas, si desde comienzos del siglo XX, la dependencia de esas importaciones condicionó en forma negativa nuestra Balanza Comercial, siendo una herramienta política de sometimiento a las imposiciones de Gran Bretaña y EEUU? ¿No es relevante, si ante la previsible futura suba de los precios internacionales, al terminar las actuales condiciones de muy bajos precios, una duplicación o incluso triplicación de los precios, produciría un descalabro inmanejable para Argentina, si no logramos el autoabastecimiento?

¡Y por sobre todo!, ¿como no va a ser muy importante nuestro auto abastecimiento de petróleo y gas, si el yacimiento no convencional de Vaca Muerta, será la llave a nuestra irrupción como poderoso exportador de esos estratégicos combustibles, transformándose esa actividad en una ingente productora de divisas, con las cuales nuestro país dejará de depender de los condicionamientos leoninos del poder financiero transnacional? Claro que si se extranjeriza, todo eso se perderá, y a eso apuntan las acciones ya indicadas.

¿Desconoce todo eso Aranguren? Seguro que no, pero su accionar parece afín a la dependencia creciente de nuestro país a los dictados de “La Rubia Albión” (Gran Bretaña) y sus asociados neocolonialistas.

...Aranguren y sus aliados/compañeros de ruta, 
del ecologismo cavernario  ...

Muy grave es la desjerarquización de la real importancia y plena factibilidad técnica e incluso económica de Vaca Muerta, que mediáticamente instigan Aranguren y sus aliados/compañeros de ruta, del ecologismo cavernario (también instrumento de los dictados británicos), a través de Greenpeace, Fundación Vida Silvestre, FARN, AVINA y otras ONGs fundamentalistas. Eso no puede ser casual, pues existen fundadas sospechas, que las cuantiosas riquezas del mega yacimiento hidrocarburífero no convencional (uno de los mayores del mundo), sería la moneda de pago, con la cual el macrismo pretende “amigarse” (léase subordinarse) a las presiones de los fondos buitres y otros rapiñeros del sistema financiero especulativo transnacional.

En esa abstrusa y antinacional línea de pensamiento, recientemente Aranguren, en paralelo con el infundado y repetitivo discurso de las ONGs “ecologistas” británicas, y sus “perejiles” locales, (Clarín-14/09/2015-Energía Estratégica y otros medios electrónicos afines a las “renovables”, La Nación, etc.) dieron una serie de precisiones que son aberraciones técnicas sin asidero alguno, pero claramente funcionales a los intereses británicos de debilitar la posición geopolítica argentina en la Patagonia. Para eso, los operadores británicos atacan con particular dureza y rebuscadas argumentaciones falaces, los proyectos en marcha (Central Térmica Río Turbio, hidroeléctricas del Río Santa Cruz, Vaca Muerta, Chihuido I); iniciativas que al concretarse plenamente permitirán radicar efectivamente más población, inducir al desarrollo en esas vastedades casi deshabitadas, y con ello fortalecer nuestra situación geopolítica en una región particularmente delicada, amenazada la soberanía nacional por la fortaleza militar británica en Malvinas, el recurrente expansionismo chileno (que persiste en sectores “duros” del vecino país), y por las acciones disolventes de grupos pseudo indigenistas, también financiados desde la UE, EEUU y particularmente Gran Bretaña y sus aliados principales de la Commonwealth.

Atacó a la central carbonífera de Río Turbio, esencial en un lejano extremo de línea, básica para generar más trabajo genuino en el despoblado extremo sur continental, y eslabón importante para disminuir nuestra patológica dependencia del petróleo y el gas natural –por eso le “molesta” a Aranguren-, además de proveer energía de base, y disponer de tecnología de última generación que limita casi totalmente las poluciones, no afectando en nada a los glaciares (como mentirosamente lo afirman los ultra ecologistas).

La afirmación de Aranguren, según la cual “es más rentable” utilizar las “renovables sesgadas” (eólicas y solares), descalificando con ello a las centrales hidroeléctricas de Santa Cruz, a la central carbonífera, e incluso al gran yacimiento hidrocarburífero de Vaca Muerta, es una aberración técnica, inexcusable en un ejecutivo de muy alto rango del área energética y ahora ministro del tema.

La energía eléctrica no puede suplir al consumo de petróleo y gas, en diversos usos esenciales, menos aun la energía de baja calidad de eólicas y solares; eso es elemental, solo con malicia o mucha ignorancia puede argumentarse semejante dislate; y en el caso analizado, forma parte de una densa campaña de impresentables intereses antinacionales, digitada por petroleras y ONGs “ecologistas” británicas, y otros actores similares.

Inclusive profundizó ese error, al afirmar que el 87 % de la generación eléctrica se obtiene quemando combustibles fósiles”, lo cual es totalmente falso, pues el acumulado a noviembre de 2015 muestra un 65 % de generación fósil. Y es aberrante afirmar que con eólicas y solares se podrá reemplazar al petróleo y gas de Vaca Muerta,…¡no solo porque la energía eléctrica de las “renovables sesgadas” es intermitente, de baja calidad y alto costo real, sino por la elementalidad que los automotores, maquinaria vial, tractores, aviones, barcos, etc., necesitan hidrocarburos, pues no son eléctricos!
En la misma línea de ataques mediáticos infundados, alineados con los medios ultra conservadores (La Nación, Clarín, etc.), utilizando la misma parafernalia de argumentos falaces del ecologismo cavernario pro británico, el ministro Aranguren denosta a las grandes hidroeléctricas de Santa Cruz, ya comenzadas con financiación blanda china, afirmando que “sería más rentable y más ‘ecológico’ reemplazarlas por molinos eólicos”; lo cual conlleva una serie de gruesas falsedades, a saber:

  • Ocultan que esas hidroeléctricas se pagan solas, en cuatro o cinco años de funcionamiento y consecuente ahorro de hidrocarburos. En cambio las eólicas son mucho más caras por KWh, solo viables con fuertes subsidios.
  • En el mundo, la energía más barata es la hidroeléctrica. La eólica y la solar son caras e ineficientes, por eso van atadas a costosos subsidios.
  • Es falso que las eólicas sean más baratas por KWh que las hidroeléctricas, para afirmarlo solo consideran el costo de instalación, pero no el rendimiento, calidad de la energía, vida útil, y las muchas ventajas adicionales de las hidroeléctricas, que no poseen las eólicas.
  • La hidroeléctrica es energía de base, estable y previsible. La eólica y la solar solo son complementos, no sirven de base de ningún sistema eléctrico. Alemania apostó por las “renovables sesgadas” (eólicas y solares), y por sus limitaciones y bajos rendimientos, depende del gas ruso, carbón polaco y de EEUU y electricidad de sus socios de la UE. ¿No lo sabe Aranguren?
  • Las hidros de Santa Cruz proveerán trabajo directo e indirecto a más de 20.000 personas durante su construcción, y luego serán la base de la industrialización y el desarrollo de actividades turísticas y recreativas.
  • Funcional a la OTAN, a EEUU y la UE (sobre todo a Gran Bretaña), Aranguren y sus “socios” de Greepeace y similares, buscan hacer caer los muy importantes acuerdos estratégicos con Rusia y China, para volver a subordinarnos como colonia económica de las Potencias Tradicionales del G 7. El viejo y perimido esquema del país – estancia.
  • En línea con lo precedente, están atacando el estratégico y muy importante Plan Nuclear en marcha, el mayor de nuestra historia.
  • Preocupante en grado sumo, es que se estaría “preparando el terreno” para entregar Vaca Muerta como prenda de pago, de las exorbitantes sumas exigidas por los usureros buitres, y sus asociados menores locales.
  • Las evidencias demostrarían –salvo prueba en contrario- que Aranguren es Ministro del Gobierno Argentino, operador y funcional al Imperio Británico.

CARLOS ANDRÉS ORTIZ
MGTR. EN GESTIÓN DE LA ENERGÍA 
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
martes, 12 de enero de 2016

4 de enero de 2016

Soberanía vs Globalismo



"... que en décadas suenen como "guelfos" y "gibelinos"

¡Adiós, izquierda! ¡Hasta luego, derecha!

El viejo esquema es cada día más inservible, y la nueva línea de batalla parece enfrentar soberanistas contra mundialistas.
Carlos Esteban
Jueves, 31. Diciembre 2015

Si el esquema izquierda-derecha llevaba renqueando casi desde su nacimiento, en la lejana Asamblea francesa revolucionaria, que solo ha favorecido a uno de los dos elementos del binomio, este que quedó atrás podría marcarse en los futuros libros de historia como el año que vio romperse el añejo esquema.

Naturalmente, siendo la inercia la fuerza más poderosa del mundo social, la transición tardará en aceptarse, especialmente por unos grupos mediáticos comprometidos con el espectro tradicional. Pero basta con echar un vistazo a los protagonistas del año y las extrañas adhesiones ideológicas que suscitan para advertir que interpretar los nuevos sucesos con la vieja plantilla solo lleva a la confusión.

Katrina Pearson, portavoz de campaña de Donald Trump, uno de esos personajes de 2015 con los que la prensa convencional no se cansa de errar, resume en un comentario en la red social Twitter las nuevas coordenadas "40%  y siguen sin pillarlo. Ya no va de Derecha/Izquierda. Va de Soberanía/Globalismo".

La pregunta inmediata -de hecho, explícitamente planteada- sería: ¿no es esto una mera artimaña para dar nuevos nombres a los mismos bandos? Evidentemente, la novedad no es absoluta, porque en la historia no hay cortes tajantes, pero basta echar un vistazo para advertir que estamos en una escenario nuevo.

Empecemos con el caso del propio Trump. Sí, es un millonario y aspira a la Casa Blanca como candidato del tradicional partido de la derecha en Estados Unidos, los republicanos. Sin embargo, el estamento empresarial y financiero, que cuenta con los millones de inmigrantes ilegales como mano de obra baratísima que mantenga bajo el nivel general de salarios, está frontalmente en contra de Trump, y de hecho todo el dinero de los grandes donantes republicanos está yendo a Jeb Bush y Marcos Rubio. ¿Falsa conciencia, que diría Marx?

Tampoco los votantes de Trump parecen salir de esas élites que la izquierda quiere que veamos, absurdamente a estas alturas, como incorregiblemente conservadoras, sino de la clase trabajadora, si es que esta expresión sigue teniendo algún sentido taxonómico. 

Y la oposición de Trump a las alianzas internacionales de libre comercio -Nafta, TTIP- le convierten en incómodo compañero de viaje de todo el movimiento mundial y expresamente izquierdista contra la globalización. De hecho, una de las acusaciones que más a menudo he encontrado en los medios de sus propios correligionarios republicanos contra Trump es que "no es un verdadero conservador". Y no lo es en la visión degradada que pasa por "conservadurismo" entre los republicanos, una reedición del antiguo "lo que es bueno para General Motors es bueno para América": bajos impuestos, escasa regulación y poco más.

Y si las alianzas tradicionales no casan en Estados Unidos, menos aún al otro lado del Atlántico. No podría contar el número de veces que he leído a conservadores y, sobre todo, liberales en mi cuenta de Twitter "demostrar" que el Frente Nacional de Marine Le Pen es en realidad socialista, más cercano a Podemos que a ningún otro de nuestros partidos. Se refieren, claro, a lo económico, porque en una extraña heterogénesis de los fines, la derecha, que renació para oponer valores inmateriales al paneconomicismo materialista de Marx, lo cifra ahora todo en los números, mientras que la izquierda para la que todo era economía es ahora la guardiana de los valores culturales.

Es cosa sabida que el Frente Nacional de Jean Marie Le Pen se nutrió con los votantes de los barrios obreros decepcionados con una izquierda no ya ignorante de sus verdaderos intereses sino activamente hostil a los mismos.

Si las líneas de batalla siguieran siendo izquierda contra derecha, entonces la derechización de Francia sería abrumadora -sumando FN con los gaullistas de la UMP- y estos últimos hubieran votado en las pasadas elecciones regionales con sus 'correligionarios' de Le Pen que, además, eran los más votados en la segunda vuelta. Que no lo hicieran, que se aliaran de hecho con sus supuestos 'contrarios' para derrotar a los del FN es una prueba evidente más, si fuera necesaria, de que ya no van por ahí los tiros. Y quien dice Frente Nacional, naturalmente, dice multitud de nuevos partidos que en toda la UE están ganando ascendencia para horror del establishment mundialista.

Putin es otro de los personajes que vuelve loca la brújula del espectro político tradicional. Ese blando consenso que nos gobierna en dos alas denominadas por conveniencia "izquierda" y "derecha" -para entendernos el PSOE y el PP con sus equivalencia en todo Occidente- se opone al que llaman, paradójicamente con una popularidad que ronda el 80%, 'dictador' ruso, mientras que la nueva derecha y la extrema izquierda le apoyan con entusiasmo en la escena internacional, en Ucrania, en Siria. Los propios rusófonos del Donbas hacen explícita la confusión en sus manifestaciones, en las que la imagen de Lenin y la hoz y el martillo marchan hermanados con iconos religiosos, banderas zaristas y retratos de Nicolás II.

La identidad es el nuevo eje ideológico. El hombre es incurablemente tribal y, de hecho, la izquierda se ha apoyado en las últimas décadas no en su tribu original, el proletariado, sino en multitud de colectivos presuntamente oprimidos, sus nuevas tribus 'transversales', que van desde los homosexualistas hasta los animales y el propio planeta. Pero como comprobaron con decepción los marxistas con el estallido de la Primera Guerra Mundial, el hombre es también territorial, y las tribus naturales, a la larga, funcionan mejor que las ideológicas. Todo gira en torno a un concepto que popularizó Ibn Jaldún en el siglo XIV: 'Asabiyya' o cohesión social, la base de todo gobierno estable.

Francis Fukuyama llamó al consenso de posguerra tras la rendición del bloque soviético 'el fin de la Historia', y aunque la Historia, por no hacer mudanza en su costumbre, no ha tardado en contradecirle, sí acertó, al menos, en que se ha cerrado una etapa en las guerras de poder, y que en no muchas décadas "izquierda" y "derecha" probablemente suenen a nuestros descendientes como hoy nos suenan "güelfos" y "gibelinos".

Los grandes perdedores son la élite mediática, que sigue emperrada en el viejo esquema que le ciega para entender los nuevos fenómenos. Por volver a Trump, no hubo medio de algún peso que no recibiera la candaditura de Trump como una broma, negándose incluso a discutirla en serio hasta que fue imposible ignorarla. La distancia que el millonario saca al siguiente aspirante a candidato es espectacular, pero la prensa no deja de hablar como si fuera impensable e imposible que Trump fuera nominado. Cada vez que el aspirante ha sacado los pies del plato con declaraciones hasta ahora impronunciables, los periodistas se han precipitado a expedir el correspondiente certificado de defunción política, solo para ver cómo su popularidad volvía a crecer. 

Y es que, como cantaba Bob Dylan, los tiempos están cambiando.


31 de diciembre de 2015

Indice 2015

Enero

11 - "Ataque contra 'Charlie Hebdo' fue una operación de falsa bandera"
13 - ¿Un islam bueno… y otro malo?

Febrero

 03 - Fondos buitre y causa AMIA
 05 - TTIP: Sueño neoliberal o pesadilla democrática.
 09 - Tirando ideas para voltear al gobierno
10 - la “guerra contra el terrorismo” ha vuelto a la Argentina…
11 - Desinformación y CIA.
24 - Destruyendo Europa

Marzo

 01 - ¿Y el "sujeto revolucionario" dónde está?
17 - La "memoria" en España.
27 - Ecoterrorismo contra el desarrollo tecnológico nacional
29 - José Pablo Feinmann contra la corrupción ...

Mayo

13 - A Dios rogando ... (el desfile militar en Moscú)
24 - Cuando las feministas callan
27 - El "califato"

Junio

07 - Sobre la marcha  (Violencia de género, femicidio, etc)
24 - "las autoridades obligan a impulsar el aborto"
25 - Los yihadistas de la OTAN

Julio

02 - ISIS y globalización
04 - Oxi
18 - Comienza el gran saqueo  (Grecia)
22 - La "crisis griega" vista desde Grecia
28 - ¿quiénes se oponen realmente a la globalización?

Agosto

21 - La invasión a Europa (Preparando la "gran sustitución")

Septiembre

01 - De este Holocausto no se habla
06 - El caos como estrategia del sistema
10 - "El caos no es fortuito, es el objetivo"
20 - Hungría en la mira
29 - Vladimir Putin, por el P. Alfredo Sáenz

Octubre

02 - Vladimir Putin, un estadista singular  (P.Alfredo Sáenz-2da. parte)
03 - Discurso de V. Putin en Valdai (19-9-2013)

Noviembre

01 - "Kurdización" en Siria
09 - Mapuches e indigenistas, agentes de la disolución nacional

Diciembre

08 - Los agentes involuntarios del orden imperial
24 - Feliz Navidad
27 - LO QUE VIENE (el Tratado Trans Pacífico)

8 de diciembre de 2015

Los agentes involuntarios del Orden Imperial


La izquierda que toma sus deseos por realidades 

Si la historia nos debiera haber enseñado algo es que la lucha contra la opresión no significa necesariamente hacer de los combatientes unos santos.

París - mayo de 1969
 
JEAN BRICMONT (*)
7 de diciembre de 2015

Érase una vez, a comienzos de la década de 1970, que muchas personas, incluyéndome a mí, pensaban que todas las “luchas” de aquella época estaban relacionadas entre sí: la Revolución Cultural en China, las guerrillas en América Latina, la Primavera de Praga y los “disidentes” de la Europa del Este, mayo del 68, el movimiento de los derechos civiles, la oposición a la guerra de Vietnam y los movimientos anticoloniales nominalmente socialistas en África y Asia. También pensábamos que los regímenes “fascistas” en España, Portugal y Grecia, por analogía con la Segunda Guerra Mundial, sólo podían ser derrocados mediante la lucha armada, muy probablemente prolongada.

Ninguna de estas suposiciones era correcta. La Revolución Cultural no tenía nada que ver con los movimientos antiautoritarios de Occidente; los disidentes de Europa del Este eran, en general, procapitalistas y proimperialistas, a menudo fanáticamente; las guerrillas de América Latina eran un sueño imposible (salvo en América Central); y los movimientos de liberación nacional eran sólo eso: movimientos (con razón) orientados a la liberación nacional que se autocalificaban de socialistas o comunistas sólo por el apoyo que les ofrecía la Unión Soviética o China. Los regímenes “fascistas” del sur de Europa se transformaron sin ofrecer una resistencia seria, y mucho menos una lucha armada. Muchos otros regímenes autoritarios siguieron su ejemplo: en Europa, en América Latina, en Indonesia, África y ahora en parte del mundo árabe. Algunos se derrumbaron desde el interior, otros lo hicieron con sólo unas cuantas manifestaciones.

Me acordé de estas ilusiones juveniles cuando leí una petición “en solidaridad con los millones de sirios que han estado luchando por la dignidad y la libertad desde marzo de 2011”, cuya lista de firmantes incluye un auténtico quién es quién de la Izquierda Occidental. En la petición se afirma que “La revolución en Siria es una parte fundamental de las revoluciones del Norte de África; pero que a la vez, también es una extensión de la revuelta zapatista de México; el movimiento de los sin tierra en Brasil; las revueltas de Europa y América del Norte contra la explotación neoliberal; y un eco de los movimientos de Irán, Rusia y China por la libertad”.

Los firmantes exigen, por supuesto, la inmediata salida del poder de Bashar al-Assad, que suponen que es la única “esperanza para una Siria libre, unificada e independiente”. También caracterizan la posición de Rusia, China e Irán como de “apoyo a la matanza del pueblo”, aunque estos países sean “supuestamente amigos de los árabes”. Asimismo, reconocen que “EE.UU. y sus aliados del Golfo Pérsico han intervenido en apoyo de los revolucionarios”, aunque les culpen de haberlo hecho cínicamente a partir de sus propios intereses y con la intención de “aplastar y subvertir el alzamiento”. No está claro cómo casa todo esto con la siguiente línea del texto en la que se asegura que “las potencias regionales y mundiales han abandonado al pueblo sirio a sus suerte”.

La conclusión de la petición consiste en unas grandiosas invocaciones a la “solidaridad” de “intelectuales, académicos, activistas, artistas, ciudadanos interesados ​​y movimientos sociales”, “con el pueblo sirio a fin de enfatizar la dimensión revolucionaria de su lucha e impedir las batallas geopolíticas y guerras por fuerzas interpuestas que tienen lugar en su país.” ¡Nada más y nada menos!

Esta petición merece ser analizada en detalle, porque resume muy bien todos los errores de la corriente principal del pensamiento de izquierda hoy, y a la vez ilustra y explica por qué ya no hay una Izquierda en Occidente. Este mismo tipo de pensamiento dominó los razonamientos de la izquierda occidental durante las guerras de Kosovo y Libia, y en cierta medida las guerras de Afganistán (“solidaridad con las mujeres afganas”) e Iraq (“estarán mejor sin Sadam”).

En primer lugar, la presentación de los hechos sobre Siria es muy dudosa. No soy experto en Siria, pero si el pueblo está tan unido contra el régimen, ¿cómo es que éste ha resistido durante tanto tiempo? Ha habido relativamente pocas deserciones en el ejército o en el personal diplomático y político. Dado que la mayoría de los sirios son suníes y que el régimen suele presentarse constantemente como dependiente del apoyo de la “secta alauí”, algo falla en esa narrativa sobre Siria.

En segundo lugar, nos guste o no, las acciones de “Rusia, China e Irán” en Siria son de conformidad con el derecho internacional, a diferencia de las de “EE.UU. y sus aliados del Golfo”. Desde el punto de vista del derecho internacional, el actual gobierno de Siria es legítimo y la respuesta a su solicitud de ayuda es perfectamente legal, mientras que no lo es armar a los rebeldes. Por supuesto, los izquierdistas que firman la petición probablemente se opondrían a ese aspecto del derecho internacional, ya que favorece a los gobiernos sobre los insurgentes. Pero imagínense el caos que se crearía si cada Gran Potencia se dedicase a armar a los rebeldes de su elección en todo el mundo. Podemos lamentar la venta de armas a las “dictaduras”, pero EE.UU. apenas está en condiciones de dar lecciones al mundo sobre ese tema.

Por otra parte, se trata de “Rusia y China” quienes con su voto en la ONU impidieron otra intervención de EE.UU. como la de Libia, a la que la Izquierda Occidental se opuso muy tibiamente, y no toda. De hecho, dado que EE.UU. utilizó la Resolución de la ONU sobre Libia para llevar a cabo un cambio de régimen que la resolución no autorizaba, ¿no es natural que Rusia y China consideren que les tomaron el pelo en Libia y que ahora afirmen: “nunca más”?

En la petición citada se considera que los acontecimientos de Siria son una “extensión de la revuelta zapatista en México, el movimiento de los sin tierra en Brasil, las revueltas europeas y norteamericanas contra la explotación neoliberal, y el eco de los movimientos de Irán, Rusia y China por la libertad”, pero tienen mucho cuidado en no vincularlos a los gobiernos antiimperialistas de América Latina, ya que éstos están plenamente contra las intervenciones extranjeras y a favor del respeto de la soberanía nacional.

Por último, ¿qué puede hacernos pensar que la partida “inmediata” de Bashar al- Assad conduciría a una “Siria libre, unificada e independiente”? ¿No son los ejemplos de Irak y Libia suficientes para abrigar algunas dudas sobre estas declaraciones tan optimistas?

Esto nos lleva a un segundo problema con la petición, que es su tendencia al romanticismo revolucionario. La Izquierda Occidental de hoy en día es la primera en denunciar los regímenes “estalinistas” del pasado, incluidos los de Mao, Kim Il Sung o Pol Pot. ¿Pero no se olvidan de que Lenin luchó contra el zarismo, Stalin contra Hitler, Mao contra el Kuomintang, Kim Il Sung contra los japoneses y que los dos últimos, así como Pol Pot, lucharon contra EE.UU.? Si la historia nos debiera haber enseñado algo es que la lucha contra la opresión no significa necesariamente hacer de los combatientes unos santos. Y dado que tantas revoluciones violentas del pasado han degenerado, ¿qué razón hay para creer que la “revolución” siria, cada vez más en manos de fanáticos religiosos, va a surgir como un ejemplo brillante de libertad y democracia?

Se han hecho repetidos ofrecimientos de negociaciones por parte de “Rusia, China e Irán”, así como del “régimen de Assad”, con la oposición y con sus patrocinadores (EE.UU. y sus aliados del Golfo). ¿No deberíamos una oportunidad a la paz y la diplomacia? El “régimen sirio” ha modificado su Constitución, ¿por qué estar tan seguro de que esto no puede conducir un” futuro democrático”, mientras que una revolución violenta sí puede? ¿No debería darse una oportunidad a las reformas?

Sin embargo, el principal defecto de esta petición, así como de otras llamadas similares de la Izquierda intervencionista por razones humanitarias del pasado, es la duda de a quién están hablando. Los rebeldes de Siria quieren tantas armas sofisticadas como sea posible; ninguno de los signatarios de la petición puede entregarlas; y es difícil ver cómo la “sociedad civil global, y no los gobiernos ineficaces y manipuladores” puedan hacerlo. Los rebeldes quieren que los gobiernos occidentales les proporcionen este tipo de armas, y les importa un comino lo que piense la Izquierda Occidental. Además, los gobiernos occidentales son apenas conscientes de la existencia misma de esa Izquierda que toma sus deseos por realidades. Y si lo fueran, ¿por qué iban a escuchar a personas sin ningún apoyo popular serio; es decir, que no tienen forma de presionar a los gobiernos? La mejor prueba de ello es la causa a la cual tantos firmantes han dedicado una buena parte de su vida: Palestina. ¿Qué gobierno occidental presta algún tipo de atención a las demandas del “movimiento de solidaridad con Palestina”?

El hecho de que la petición no tenga ningún efecto en Siria no significa que no tenga ningún efecto tout court. Debilita y confunde lo que queda de los sentimientos contra la guerra, al destacar que “nuestra” prioridad debe consistir en gestos vacíos de solidaridad con una rebelión que ya está militarmente apoyada por Occidente. Una vez instalada esta forma de pensar, se hace psicológicamente difícil oponerse a la intervención de EE.UU. en los asuntos internos de Siria, ya que la intervención es precisamente lo que los revolucionarios afirman que hay que “apoyar” (al parecer, no se han dado cuenta, a diferencia de los peticionarios, de que Occidente busca “aplastar y derribar el levantamiento”). Por supuesto, los defensores de la petición dirán que ellos no “apoyan” a los extremistas más violentos en Siria, pero entonces, ¿a quién están exactamente apoyando y cómo? Por otra parte, la falsa impresión de que las “potencias mundiales han dejado el pueblo sirio solo” (cuando, de hecho, hay un flujo constante de armas y jihadistas hacia Siria) se debe en parte al hecho de que EE.UU. no es tan tonto como para arriesgarse a una Guerra Mundial, dado que Rusia parece hablar en serio en este asunto. La idea de que podríamos estar al borde de una Guerra Mundial no parece ocurrírsele a los peticionarios.

Los defensores de la petición probablemente dirán que “nosotros” debemos denunciar tanto al imperialismo EE.UU. como a los regímenes opresores contra los cuales se rebelan los “pueblos”. Pero eso sólo muestra la profundidad de sus ilusiones: ¿por qué pretender hacer dos cosas a la vez, cuando uno no es capaz de hacer una bien, siquiera parcialmente?

Si peticiones como ésta son algo peor que no hacer nada, ¿qué debería hacer la Izquierda? En primer lugar, ocuparse de sus asuntos, lo que significa luchar en casa. Esto es mucho más difícil que expresar un sentido de solidaridad con gentes de tierras lejanas. ¿Y luchar para qué? En favor de la paz a través de la desmilitarización de Occidente y de una política no intervencionista; y poner la diplomacia, no las amenazas militares, en el centro de las relaciones internacionales. Por cierto, la política no intervencionista es defendida por los libertarios y por la Derecha paleoconservadora. Este hecho, además de la invocación de la historia anterior a la Segunda Guerra Mundial (la guerra civil española, los acuerdos de Munich) se utiliza constantemente por la izquierda para desprestigiar el antiintervencionismo. Pero esto es una tontería: Hitler no está realmente siendo constantemente resucitado, y no existen graves amenazas militares que enfrente Occidente. En la situación actual, es una preocupación perfectamente legítima de los ciudadanos estadounidenses de reducir los costos del Imperio.

De hecho, sería perfectamente posible la creación de una amplia coalición de izquierda a derecha de personas opuestas al militarismo y al intervencionismo. Por supuesto, dentro de esa coalición, la gente podría seguir en desacuerdo sobre el matrimonio gay, pero, por importante que esta cuestión pueda ser, quizás no debería impedirnos trabajar juntos en cuestiones que también podrían parecer importante para algunas personas, como la paz mundial, la defensa de la ONU y del derecho internacional y el desmantelamiento del imperio de bases de EE.UU. Además, no es improbable que la mayoría de la opinión pública estadounidense no pudiera hacer suyas estas posiciones si se realizaran campañas sostenidas y bien organizadas para persuadirlos.

Pero, por supuesto, el espíritu de la petición va exactamente en la dirección opuesta, hacia una mayor participación y nuevas intervenciones de EE.UU. Muchos signatarios sin duda se consideran a sí mismos antiimperialistas y favorables a la paz, y algunos de ellos han tenido un papel importante en la oposición a las guerras anteriores de EE.UU. Sin embargo, no parecen haberse dado cuenta de que la táctica del imperialismo ha cambiado desde los tiempos de los movimientos de liberación nacional. Ahora, una vez que la descolonización se ha completado (con la excepción de Palestina), EE.UU. ataca a los gobiernos, no a los movimientos revolucionarios, que considera demasiado independientes. Y, para ello, utilizan una variedad de medios que son similares en sus tácticas a los movimientos revolucionarios o progresistas del pasado: la lucha armada, la desobediencia civil, las ONG financiadas por los gobiernos, las revoluciones de colores, etc.

El último ejemplo de esta táctica es el intento de los gobiernos occidentales de utilizar la comunidad LGBT como tropas de asalto ideológico contra Rusia y los Juegos Olímpicos de Invierno, en un esfuerzo transparente para desviar la atención pública del hecho vergonzoso de que, en el asunto Snowden, es Rusia y no EE.UU. quien está en el lado de la libertad. Es de temer que la Izquierda intervencionista humanitaria se suba al carro de esta nueva cruzada. Sin embargo, como Gilad Atzmon ha señalado, con su habitual estilo un tanto provocador, es poco probable que esto vaya a hacer ningún bien a la comunidad LGBT de Rusia, ya que este tipo de apoyo permite a sus oponentes señalarlos como correas de transmisión de la influencia extranjera. No es una buena idea para una minoría, en cualquier lugar del mundo, ser vista como agente de una potencia extranjera, y menos aún, de un gobierno tan odiado por su arrogancia y su intervencionismo como el actual Gobierno de EE.UU. Y, por cierto, las personas que incitan ahora al boicot de los Juegos de Invierno de Rusia no se opusieron a la celebración de los Juegos Olímpicos de Londres, lo que implica que, a sus ojos, la adopción de medidas antigay es un delito grave, mientras que las guerras en Afganistán e Irak son simples pecadillos.

Las personas que sucumben a las ilusiones del romanticismo revolucionario o que toman partido del lado de los aparentemente más débiles, con independencia de cuál sea la agenda del más débil, están siendo engañadas por las tácticas del imperialismo de hoy en día. Pero todos aquellos que aspiran a un orden más pacífico y más justo, y que piensan que una condición previa de este orden es el debilitamiento del imperialismo de EE.UU., ven fácilmente lo que se esconde tras el camuflaje. Estas dos diferentes visiones del mundo dividen tanto a la Izquierda como a la Derecha: los intervencionistas liberales y neoconservadores, por un lado; los libertarios, los paleoconservadores y los izquierdistas tradicionales, por el otro, y puede requerir nuevas y heterodoxas alianzas.
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(*) Jean Bricmont es profesor de Física en la Universidad de Lovaina, Bélgica. Ha escrito Impérialisme humanitaire, (Aden, Bruselas, 2005) —Imperialismo humanitario, El Viejo Topo— e Impostures Intellectuelles, (Odile Jacob, Paris, 1997, junto a Alan Sokal) —Imposturas intelectuales, Paidós 1999—.


9 de noviembre de 2015

Mapuches e indigenistas-agentes de la disolución nacional


Por CP Carlos A. Ortiz (*)

Verdaderos actos de brutales agresiones a la soberanía nacional, son los que están siendo perpetrados por los grupos “indigenistas”, abiertamente promovidos, promocionados y seguramente financiados desde los centros del poder mundial tradicional, y más precisamente desde la Unión Europea (UE) con foco principalísimo en Gran Bretaña. 



Para mayor precisión, definimos como “poder mundial tradicional” el formado por el triángulo de las naciones que hasta hace poco detentaban el oligopolio del poder económico mundial, que fueran autodenominadas bajo la impronta de la Comisión Trilateral (Norteamérica –EEUU y Canadá-, la UE, y Japón), conjunto de los cuales las que fueron principales potencias económicas constituyeron el hoy casi soslayado G 7 (Grupo de los Siete), formado por EEUU, Canadá, Japón, Alemania, Francia, Gran Bretaña e Italia. Grupo cuyo poder antes casi omnímodo, se erosionó en función de sus crisis económicas y otras profundas divergencias, además debido a la creciente importancia de las nuevas potencias emergentes. 

Si alguna duda pudiera quedar acerca de la fuerte influencia de la UE y de EEUU en esas ONGs transnacionales, cabe recordar que las casas matrices y las directivas de diversas ONGs, insidiosamente activas en nuestro país, se encuentran en Europa. 

El caso más grosero es el de Mapuche Nation, con sede en Bristol, y con todos sus integrantes menos su “presidente” mapuche, son británicos; y descaradamente promueven acciones de claro corte subversivo y secesionista, en la Patagonia Argentina y Chilena. ¡Burdas acciones de intromisiones en cuestiones internas de nuestros dos países, realizadas por súbditos británicos, seguramente operando como agentes semi encubiertos del Foreign Office y de su brazo de inteligencia e infiltración en el exterior, que es el MI 6! 

También operan otros mercenarios de la comunicación, y/o activistas a destajo acorde a sus disolventes ideologías anarquistas, trotskistas o similares, como sucede con el distorsionador de la historia y sembrador de odios irreconciliables, el argentino-germano Osvaldo Bayer, que con base operativa en Alemania, y lamentablemente con amplios espacios en la TV pública cultural oficial (Canal Encuentro), promueve el odio y el divisionismo de la población argentina, predicando el indigenismo a ultranza, sembrador de odios y distorsionador de la Historia Argentina, presentando a varias agresivas tribus pampeanas y patagónicas del siglo XIX, poco menos que como “carmelitas descalzas”, ocultando las matanzas y aberraciones cometidas por los malones. 

Y para ello, ataca maliciosamente la memoria y el accionar del artífice de la Argentina moderna, el dos veces Presidente Julio Argentino Roca, a quien le debemos nuestra soberanía en La Patagonia, en el Gran Chaco y en Misiones. Antes de esos accionares insidiosos y disolventes del ultra indigenismo, el pueblo argentino, se caracterizó básicamente por ser fraternalmente libre de perniciosos prejuicios raciales o culturales. 

La activista principal de las violentas y ya claramente secesionistas acciones de los “mapuches”, es Carol Bullorovsky, quien adoptó el falso nombre de Relmu Ñanku; que dice no hablar castellano, pero la vincha que tiene como parte del atuendo “originario” no logra esconder su fisonomía y claros orígenes europeos eslavos…¿Mapuche, o una mercenaria que opera para la disolución argentina, al servicio británico-europeo? Según trascendió, esa mercenaria europea habría agredido a una funcionaria argentina, durante un operativo pacífico realizado en la zona del Comahue (nordeste de la Patagonia Argentina). 

Además se perpetraron incendios contra capillas católicas, destrucciones de vehículos de profesionales y empresas que trabajan en la región, y recientemente (agosto/setiembre de 2015), impidieron trabajar a la petrolera estatal YPF, con lo cual paralizaron la producción de gas y petróleo, insumos estratégicos para la actividad social y económica de Argentina. ¿Esos no son actos atentatorios contra nuestra soberanía, y de clara traición a la patria? ¿Qué es eso de enarbolar una “bandera” mapuche, siendo que en nuestro territorio la única enseña válida es la Argentina? ¿Y la promoción, fomentada por “progresistas” varios, de la prefabricada bandera indígena, chillonamente multicolor, no constituye claramente otra acción de tipo disolvente, agresiva contra la argentinidad? 

Por supuesto, existen otras ONGs transnacionales, o “argentinas” financiadas desde el extranjero, que con la falsa cobertura del “ecologismo”, “derecho humanismo”, o los “estudios sociales y económicos”, promueven el subdesarrollo crónico bajo la falsa premisa del “conservacionismo” in extremis; de destrucciones del tejido social bajo la cobertura de inasibles “derechos humanos”; o promueven el retorno al neoliberalismo salvaje al estilo de los nefastos años ’90, bajo apelaciones de “libre mercado” y otras patrañas similares.

 ¡Nos quieren en el redil de los dóciles subordinados a las potencias del G 7, y enfrentados a los pueblos hermanos de nuestros bloques regionales del Mercosur, de la Unasur y la Celac! Y claramente, quieren que volvamos a ser tributarios esclavos de los poderes financieros transnacionales, de los cuales los buitres son solo la cara más visible y detestable.

(*) MGTER. CARLOS ANDRÉS ORTIZ 
ANALISTA DE TEMAS ECONÓMICOS Y GEOPOLÍTICOS